Roberto y su otra mujer

Después de 'El caso Neruda', Roberto Ampuero regresa con una historia de infidelidad, dictadura y muerte.

¿Cómo nació en su cabeza ‘La otra mujer’?

En el momento en que me pregunté qué haría una mujer al descubrir, con la muerte de su esposo, a quien tanto amó, que éste le fue infiel.

¿Quién es la otra mujer?

La otra mujer permite dos lecturas. Es la amante del esposo y a la vez ella misma, que comienza a experimentar cambios cuando decide averiguar la verdad.

¿Qué importancia tiene para Isabel resolver la infidelidad de su marido y luchar por la verdad?

Isabel enfrenta los mismos retos del Chile donde vive y sabe que recuperar las razones de lo ocurrido y construir la memoria va a ser sumamente doloroso, porque quizá es mejor no investigar y no recordar. Eso ocurre en paralelo con las naciones latinoamericanas que sufrimos las dictaduras, se sabe que indagar los abusos es abrir las heridas del pasado y algunos piensan que es preferible no escarbar en la memoria.

¿Quién fue Salvador Allende?

Fue un hombre honesto que murió solo, sin la compañía de quienes dijeron unirse a la construcción de la utopía.

¿Y Augusto Pinochet?

Un dictador que instauró la noche más negra en Chile, quien asombró por su maldad y fue capaz de ofrecerle a Allende un avión para salir del país, avión que aseguró que “no llegaría a ninguna parte”.

¿Cómo logra impregnarse de lo femenino para construir a su protagonista?

Descubrí tempranamente que si no era capaz de sensibilizarme e inspirarme en la voz de la mujer, siempre la mitad de los personajes de mis novelas iban a ser de cartón. Me preocupé mucho por hacer algo que a los hombres nos cuesta: escucharlas.

En sus historias hay personajes que a través de pistas encuentran verdades. ¿Qué le llama la atención de los detectives?

Toda nuestra vida es la vida de un investigador, unos buscan el amor, otros el sentido de la vida o una utopía, siempre se quiere dilucidar algo, pues venimos a un mundo que no tiene explicaciones.

¿Qué tan detective es Roberto Ampuero cuando proyecta su próxima novela?

A donde llego busco los escenarios de novelas futuras, personajes y conflictos que puedan nutrir las historias. Por ejemplo, hay tres paisajes de Colombia que he incluido en novelas: algunas de sus librerías, a Cartagena de Indias y a Medellín, ese lugar que me transmitió electricidad y vitalidad.

¿Tiene otra novela en mente?

Nunca se puede hablar de las novelas que estás haciendo. Si hablas de ellas, las matas.

¿Cuál es la magia de la escritura?

Que surge de una insatisfacción profunda con la vida, esa vida que trato de reordenar a través de historias. Y la reformulo no sólo para mí, sino para los lectores que están dispuestos a que esa ficción que les ofrezco vale la pena vivirla. En algún momento el lector tomará la decisión de elegir si vivir tu novela es más interesante que vivir en el mundo real.

La mejor compañía para la creación...

El café y la estabilidad. Además, se me hace necesario escribir en un piso que no esté al nivel de la tierra, nunca he podido escribir, ni siquiera cuentos, en un primer piso.

¿Qué quería ser de niño?

Verdulero. Me emocionaba la gente que vendía los frutos de la tierra; además, tenían pájaros que siempre cantaban. Me gustaba la relación entre los tomates, las alcachofas y el mar de Valparaíso.

¿Piensa regresar a Chile?

Quien ha vivido 37 años fuera del lugar donde nació, se engaña cuando piensa que su tarea es volver allí. Es como decir que los años no han pasado en vano ni para ti, ni para el país. Prefiero moverme entre Estados Unidos, que me adoptó, y Chile, así siempre extrañaré el lugar donde no estoy.

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