Ronaldo: "De ninguna manera voy a ser técnico"

El brasileño, retirado de las canchas hace dos meses, estuvo en Argentina en la presentación del balón para la Copa América.

El estadio Ciudad de la Plata, ese domo arquitectónico que albergará la Copa América, parece detenido en el tiempo cuando surge su figura. Camina por la pista olímpica con traje oscuro y zapatos al tono. No, no se trata de una contradicción, más allá de que los atletas no se vistan de etiqueta. El hombre que paraliza las miradas es Ronaldo, nada menos. A exactamente dos meses de su retiro, ya no deja ver lágrimas en sus ojos. Por el contrario, lo que se dibuja debajo de sus retinas es una sonrisa ancha, tan típica por esos dientes apenas separados.

Está de paso por Argentina El Fenómeno, campeón mundial en Estados Unidos 1994, con apenas 17 años, y en Japón 2002. Llegó para la presentación del balón del torneo continental, la Tracer Doma de Nike. Estrella de la firma deportiva desde su fulgurante aparición en Cruzeiro de Belo Horizonte, habló maravillas de esa pelota diseñada con ribetes guachescos, tan característicos de los habitantes de estas tierras. Pareció una devolución de gentilezas. ¿O acaso no fue él, con la camiseta verdeamarelha, el que tantas alegrías le dio a la redonda con sus pies?

Acompañado por un cuarteto de enormes guardaespaldas y todo el carisma, Ronaldo habló de su retiro, de la Copa América, de los candidatos y de Real Madrid-Barcelona, ese clásico español que conmueve y promete un póquer de ida y vuelta en la Champions League, nada menos. Todo antes de pegar la vuelta a San Pablo, en un viaje relámpago, y volver a sus funciones como asesor de Corinthians, el club para el cual jugó hasta enero de este año, cuando la eliminación de la Copa Libertadores lo llevó a tomar la determinación de colgar los guayos en forma definitiva.

“Estoy mejor, ya pasó el duelo”, respondió cuando se le preguntó por el dolor que le provocó el retiro de la actividad. “Tenía ganas de seguir jugando, pero mi cuerpo no me lo permitió. Lamentablemente, el hipotiroidismo fue decisivo. Igualmente, estoy muy feliz, he logrado muchas cosas a lo largo de mi carrera. Es un orgullo muy grande haber sido el jugador que fui”, afirmó en una suerte de balance.

¿No había forma de que siguiera jugando un tiempo más?

No. La decisión ya estaba tomada. Quería seguir jugando hasta el final de este año, pero ya está. Como expliqué en Brasil, cuando conté los motivos de mi retiro, las lesiones que sufrí en los últimos tiempos me generaron un dolor muy grande. Tenía muchas ganas. Pero me faltaban fuerzas desde lo físico.

¿Y no le gustaría dedicarse a la dirección técnica?

No, de ninguna manera. Durante 18 años estuve en concentraciones, entrenamientos, levantándome temprano… Si me dedicara a ser entrenador, entonces tendría que volver a pasar por todo eso y, quizá, con una mayor presión. Porque los técnicos viven exigidos por los resultados. Ahora, voy a descansar y disfrutar de la vida.

¿A quién ve como su heredero?

En Brasil hay una nueva generación de brillantes jugadores. Están Neymar, Alexandre Pato, Ganso… Son chicos que juegan muy bien, que están en un gran nivel y tienen un futuro enorme. Ellos van a lograr que Brasil no extrañe a las grandes figuras y le van a dar el impulso de la sangre nueva a la selección.

¿Y quién es el mejor jugador del mundo?

Messi, sin duda. Por su velocidad, por su juego, por todo lo que está haciendo en el Barcelona, hay que sacarse el sombrero. Ya lo dijo Pep Guardiola el otro día, convirtió lo extraordinario en algo común y corriente para él.

¿Cómo ve a su selección de cara a la Copa América?


Brasil siempre es candidato. Como decía, tiene muy buenos jugadores y en esta Copa América lo va a demostrar. Obviamente, tendrá duros rivales. Argentina es otra de las potencias del continente. Creo que los dos están en condiciones de llegar a la final. Y ojalá la gane Brasil, como pasó en la última Copa América, disputada en Venezuela.

¿No le hubiera gustado jugar la Copa América en Argentina?

Me hubiera encantado. Y, sobre todo, jugar uno de estos clásicos continentales tan espectaculares. Van a verse equipos muy competitivos. No veo la hora de que empiece el torneo. Quizá venga a ver algunos partidos a Buenos Aires.

Usted hizo muchos goles. ¿En qué puede beneficiar esta nueva pelota a los delanteros?

Los que van a estar complicados son los porteros. A los jugadores nos gusta tener el dominio del balón. Este se adapta más a los pies de nosotros. Y se le puede dar, además de precisión, la velocidad exacta a la hora de rematarlo.

Va por el Real Madrid

Ronaldo conoce a la perfección lo que significa Real Madrid y Barcelona. De hecho, jugó tanto en los merengues como en los blaugranas. Por eso dice de la serie de partidos que se disputarán entre los colosos del fútbol ibérico en las próximas dos semanas, por la semifinal de la Champions: “Jugué en Barcelona un año, era muy chico. Después, cinco en Madrid. Y por la ciudad y todo lo que viví en el club, quiero que gane el Real, tal como ya lo hizo en la Copa del Rey. Claro que Barcelona es el mejor equipo de la última década. Por lo que la serie de dos partidos va a ser extraordinaria, sin ningún tipo de dudas”.

Ve poco fútbol Ronaldo. “Sólo los clásicos, esos partidos que son inolvidables. Debería ver más fútbol, ¿no? Estoy relajado, después de tantos años, me voy a dedicar a descansar”, reflexiona. No hay dudas de que este deporte ya lo extraña. Los arqueros, no. A ellos sí que los hizo poner colorados.