Salvador Allende: ¿ejecutado en La Moneda?

La exhumación del cadáver del expresidente chileno tendrá lugar el próximo lunes.

¿El presidente chileno Salvador Allende Gossens murió en combate? ¿Se suicidó? ¿Fue asesinado durante el golpe militar del 11 de septiembre de 1973?  Por primera vez, treinta y siete años después de su muerte, un juez —Mario Carroza— intenta establecer las causas y circunstancias del fallecimiento. El próximo lunes 23 se practicará una exhumación de los restos a petición de la familia y de organizaciones de derechos humanos, y un equipo de médicos forenses de primer nivel realizará una segunda autopsia para llegar a una conclusión definitiva. La primera fue realizada la noche del golpe en el Hospital Militar y por lo tanto carece de credibilidad, aparte de mostrar graves inconsistencias.

Hasta ahora, la familia hace fe en el testimonio del médico personal de Allende, el doctor Patricio Guijón, quien, en reiteradas oportunidades, ha declarado que fue testigo del suicidio. Entre el humo y el tiroteo, dice que observó por la puerta abierta del Salón Rojo cómo Allende, que estaba en un sillón de cara a una ventana, “como si hubiera estado sentado, o una cosa así, pega un golpe hacia arriba con un balazo…” El ruido era ensordecedor por la balacera, así que no escuchó el tiro “…ni podría decir cuántos balazos fueron (…) El cráneo voló desde las órbitas hacia arriba…” Relata que tomó el arma y la dejó a un lado. Asegura que no había nadie más. La versión de la dictadura es que Allende se suicidó con un fusil AK-47 soviético que le había regalado Fidel Castro. 

“¿Usted lo vio pegarse el balazo?”, le preguntó en enero (cuando se abrió la investigación judicial) una periodista de Radio Cooperativa. “Claro —respondió—, yo vi cuando voló la cabeza; volaron los huesos y la masa encefálica. Él estaba sentado en un sofá con la metralleta entre las manos. Yo vi la explosión del cráneo…” La periodista le vuelve a preguntar si fue suicidio: “Yo supongo que si tiene la metralleta entre las piernas y apoyada contra el mentón… tiene que haber sido autoinferido; era muy difícil que le hubieran disparado desde afuera…”

La autopsia oficial Nº 2449/73 fue realizada por los médicos José Luis Vásquez y Tomás Tobar, y establece que Allende murió por “una herida cérvico-buco-cráneo-encefálica, con salida de proyectil” y aporta otros detalles.

El año 2008 el doctor Luis Ravanal Zepeda, máster en medicina forense y perito del poder judicial chileno, realizó un informe pericial analítico de la autopsia oficial. Además de varias irregularidades en la forma en que se hizo y de la alteración del sitio del suceso, señala que el fusil AK-47 provoca un estallido de cráneo, pero que la autopsia registra un “orificio redondo de salida” por “el parietal izquierdo del cráneo” (muy próximo a la nuca). Apoyándose en un informe de la Brigada de Homicidios de la época, que también examinó el cadáver,  sostiene que ese orificio se originaría en un orificio de bala ubicado en la zona superciliar derecha (entre la nariz y el ojo) y provendría de una pistola o revólver, no del AK-47.

Ravanal dice que pudo haber dos balazos: “de una pistola o revólver y del AK-47”. Si no, para salir por el parietal izquierdo habiendo sido disparado en el submentón en forma ascendente, el proyectil debió dar un giro de 90 grados. Además, por el grado de separación del arma respecto de la piel, “no corresponde a una herida típica suicida”.

El testimonio del doctor Patricio Guijón puede estar distorsionado por el estado de shock en que se encontraba, y está construido con base en muchos supuestos, agrega Ravanal.

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