Samuel Moreno niega haber intervenido en adjudicación de contratos

El suspendido alcalde de Bogotá descartó tajantemente su renuncia.

Tras cinco horas de espera por su pronunciamiento, el alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, se refirió al fallo emitido por la Procuraduría con respecto a su destitución temporal. Dijo que se enteró de la decisión del Ministerio Público por los medios de comunicacion y que hasta el momento no ha sido notificado.

En este sentido, señalo que las investigaciones en su contra se iniciaron por cargos de presunta corrupción, pero que ratifica su honestidad, honorabilidad y apego a las norma de ley.

Explicó que los tres cargos por los que es procesado son: presuntas omisiones en ejecución de obras, falta de estudios de la Fase III de Transmilenio y atrasos e incumplimientos en las mismas. Al respecto, dijo que durante su administración no se adjudicó ese contrato y que fue Lucho Garzón bajo su gobierno el encargado de otorgarla.

Igualmente, habló de la presunta omisión por el tema de los retrasos en la malla vial, al igual que en seis contratos de valorización.

"Desde el día que me posesioné he trabajado sin descanso, la inversión en lo social no tiene antecedentes. El procurador me imputa cargos que no están comprendidos dentro de mis funciones como alcalde. Siempre hemos entregado la información que se nos ha pedido y nunca hemos sido un obstáculo", agregó.

Así mismo, dijo que no va a hablar de renuncias, "el mandato que recibimos por casi un millón de personas es claro y contundente está reflejado en el plan de desarrollo".

"Seguiremos atendiendo procesos, estamos preparando recurso de reposición como lo establece la providencia y haré todos los mecanismos para asumir la defensa con todos los instrumentos que consagra la ley".

Indicó que se interpondrá una acción de tutela que proteja los derechos vulnerados como el de la defensa y el debido proceso.

Tras conocerse la decisión del Procurador y cuando Moreno llegó a la Alcaldía, procedente de un evento público,  lo esperaban cientos de funcionarios que lo recibieron con aplausos y con arengas que decían: "Samuel amigo el pueblo está contigo". Algunos lloraron, lo abrazaron y le expresaron su solidaridad. Con pancartas pegadas a las barandas del Palacio Liévano le manifestaron su apoyo y le dijeron que trabajarán junto a él hasta el último día de su administración.

Por su parte, Moreno, con una gran sonrisa en la cara, se mostró complacido con el apoyo de sus funcionarios. Sin embargo, no pronunció palabra alguna. Este martes el procurador Alejandro Ordóñez lo suspendió provisionalmente del cargo por el escándalo de la contratación en Bogotá.

Según el Ministerio Público, el burgomaestre capitalino tendría responsabilidad en el llamado carrusel de contratación en relación con la construcción de la fase III de Transmilenio.

Ordóñez sólo se refirió a irregulares amortizaciones y adiciones en las obras y no a la presunta exigencia de coimas. "Por ejemplo, en algunos de ellos, no obstante que el contrato se adjudicó en 2009, hoy no existe ejecución alguna. Hay 0 % de ejecución en algunos contratos de valorización adjudicados en el año 2009", agregó el alto funcionario, sustentando la decisión de suspender a Moreno Rojas.

De acuerdo a la Procuraduría, la suspensión busca facilitar el acopio del material probatorio en la Alcaldía Mayor al que hay lugar en el propósito de emitir la providencia disciplinaria.

El Ministerio Público considera altamente probable el hecho de que el burgomaestre, como máximo jefe de la administración distrital, sea el principal responsable de la asignación del contrato de la fase III de Transmilenio, otorgado al controvertido Grupo Nule.

Comunicado del alcalde

"Me acabo de enterar por los medios de comunicación de la decisión tomada hace unos minutos por el Procurador General de la Nación de suspenderme en el cargo de Alcalde Mayor.

La Procuraduría inició esta investigación por unos señalamientos de corrupción, termina imputándome omisiones administrativas, pero no de corrupción. Con ello ratifico mi honestidad y honorabilidad, como lo señalé desde el principio a la ciudadanía en general.

Los cargos que se me endilgan son:

1. Presunta omisión en el deber de asegurar las obras en debida forma de la Fase III contratada por el IDU.

Este cargo tiene 3 ejes:

• Falta de estudios y diseños e incumplimiento en la fecha de entrega de las obras.

• Irregularidades en la adición de los contratos de la fase III de Transmilenio.

• Retrasos e incumplimientos en el contrato 137 de 2007 (Fase III).

2. Presunta omisión en el deber de asegurar unas obras en debida forma de los contratos de malla vial.

3. Presunta omisión del deber de asegurar la construcción de obras en debida forma en 6 contratos de valorización a cargo del IDU.

Como dije, son unos cargos que no comprometen mi honestidad. No comprometen mi actuar recto como gobernante.

Desde el mismo momento en que me posesioné he trabajado sin descanso por cumplir un plan de desarrollo ambicioso, social, que moderniza la ciudad y la prepara para el futuro. Eso por supuesto genera incomodidades, críticas. Pero las obras y los avances en lo social hablan por mí.

Pero sí generan un precedente grave en la Administración Pública, en la medida que extienden de manera arbitraria las responsabilidades propias de cada funcionario hasta el Alcalde Mayor.

El Procurador solo tiene en cuenta el artículo 38 del Decreto Ley 1421 de 1993, pero no las disposiciones siguientes, como el artículo 58, que establece que “las juntas directivas no intervendrán en la tramitación ni en la adjudicación de los contratos” y que “los representantes legales de las entidades serán responsables de la tramitación, adjudicación y ejecución de los contratos”.

No tiene en cuenta tampoco las normas especiales del Distrito Capital, las cuales deben observarse tal y como lo ha dicho la Corte Constitucional “La especialidad hace referencia exclusivamente a la singularidad o particularidad del ordenamiento, haciendo diferente del común o general. Si el Distrito Capital es único y, por consiguiente, tiene unas características distintas de las que se puede predicar de otros entes territoriales, ello obliga a que el legislador expida normas, también diferentes al consagrar su régimen”.

Es importante señalar que el IDU es un establecimiento público que tiene personería jurídica y autonomía administrativa y presupuestal.

La contratación en el Distrito Capital se realiza de manera autónoma por las entidades y organismos distritales, sin que el Alcalde Mayor tenga participación dentro del trámite de los procesos contractuales que adelantan aquéllas.

Sin embargo, para cumplir con la norma que señala omitida el Procurador, le entregué más de veinte directrices, políticas y decretos que proferí para salvaguardad la legalidad y el patrimonio público.

Requerí además que se cumpliera la ley y los cronogramas pactados, lo cual acredité documentalmente ante la Procuraduría General de la Nación.

El Procurador me imputa cargos que no están comprendidos dentro de mis funciones. Respeto a la justicia. Siempre he colaborado con las investigaciones Jamás he obstaculizado la justicia.

No es hora de hablar de renuncias, fui electo por cerca de un millón de bogotanas y bogotanos y es mi deber cumplir hasta el último momento la voluntad de quienes me eligieron.

 Soy respetuoso de las decisiones de la Administración de Justicia y de la Procuraduría General de la Nación y atenderé estos procesos con lealtad procesal y haciendo uso de todos los medios de defensa que están consagrados en la Ley".

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