Samuel Moreno predijo división en La U

En una visita en 2006 a la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, el suspendido Alcalde acertó en varios vaticinios pero no se imaginaba que iba a estar en los líos en que hoy se encuentra.

Corría el mes de marzo de 2006. Las elecciones al Congreso, con visible mayoría uribista, estaban a días de cumplirse. Entre los múltiples cables diplomáticos que la Embajada de Estados Unidos en Bogotá remitió a Washington, incluyó uno citando como fuente a un personaje muy mentado por estos días: el suspendido alcalde de Bogotá Samuel Moreno. En el reporte diplomático quedó escrito que aunque los cálculos de Moreno eran muy optimistas, tampoco estuvo tan distante de la realidad.

Samuel Moreno empezó comentando que creía que el Polo Democrático iba a obtener 17 puestos en el Senado para las elecciones de marzo; que a su partido le corresponderían por lo menos cuatro de los 18 puestos dentro de Bogotá; y que estimaba que nueve de los partidos registrados no alcanzarían los 240.000 votos que se necesitaban legalmente. No obstante, según lo resaltó la Embajada, nunca explicó la estrategia del Polo para ganar dichos puestos, ni local ni nacionalmente.

Seguidamente Moreno, quien de entrada manifestó su deseo de lanzarse como candidato a la Alcaldía de Bogotá para las elecciones de 2007, indicó que el nuevo sistema político del ‘umbral’, que condicionaba a los partidos registrados a alcanzar al menos el 2% de las votaciones totales, iba a beneficiar en gran medida al Polo Democrático. La Embajada de Estados Unidos agregó en su cable que ni siquiera los analistas con más experiencia sabían a ciencia cierta cómo el nuevo sistema podría afectar a los partidos y tampoco entendían las conclusiones a las que llegaba el entonces dirigente del Polo.

Samuel Moreno, quien también abordó otros temas, por ejemplo el Tratado de Libre Comercio, manifestó que el 57% de la población que tenía una visión negativa sobre este asunto asociaba el TLC con el Partido de la U, lo cual reportaba votos al Polo Democrático. Además, aseguró que la oposición de su partido hacia el mencionado Tratado le daría al Polo cinco sillas adicionales en el Concejo de Bogotá y una más en el Senado. Y agregó que seguramente contarían con el apoyo incondicional de departamentos que contaban con economía agrícola como el Valle del Cauca, Huila y Tolima.

El entonces dirigente del Polo predijo que el entonces presidente Uribe tendría serios problemas con el Congreso que saldría elegido en marzo. Moreno calculó que en ese momento el uribismo tenía un 70% de control en el Poder Legislativo, pero estimó que esta vez tendría en contra del 40 al 45%, porque se iba a sentir el peso de la izquierda. Asimismo, planteó que Uribe iba a pasar la mayoría de sus proyectos en los dos primeros años, período que calificó como la “luna de miel”, pero que después tendría que “endulzar” a los congresistas para convencerlos de votar a su favor.

De paso, Moreno aprovechó la ocasión para hacer una comparación entre el entonces presidente Álvaro Uribe y el mandatario venezolano Hugo Chávez, argumentando que el ego y el deseo de poder de Uribe iban a terminar dañando su posición estratégica en el Partido de la U. Además, agregó que tanto Álvaro Uribe como su homólogo Hugo Chávez estaban fallando en su tarea como mandatarios, al no distribuir el ejercicio del poder y al alienar con autoridad a los integrantes de sus propios partidos.

Después vaticinó que el Partido de la U se iba a disolver antes de las elecciones presidenciales de 2010, pero que sus integrantes iban a ser recibidos en otros partidos y que además Uribe terminaría lanzándose para un tercer período. Y agregó que la mayor competencia que tendría el entonces presidente para ganar las elecciones iba a ser el alcalde de Bogotá, Lucho Garzón, pero que también estarían en la lista el hoy ministro de Defensa, Rodrigo Rivera; el líder del Partido Liberal, Rafael Pardo, y el ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras.

Aunque la Embajada finalizó su cable comentando que las predicciones de Samuel Moreno eran extremadamente optimistas, no se equivocó del todo. Uribe buscó el tercer mandato, pero la Corte Constitucional echó abajo el referendo que pudo permitírselo. La U no se disolvió, pero hoy se debate entre la lealtad al uribismo y el poder que ahora maneja el presidente Santos. En cuanto al Polo, le fue bien en las elecciones de 2006 —él mismo llegó a la Alcaldía de Bogotá en 2008—, pero nunca imaginó la crisis por la que hoy atraviesa su partido.