Santiago Giraldo: "Me emociona jugar contra 'Rafa' Nadal"

El tenista pereirano relata sus sensaciones, luego de enfrentar al número uno del mundo en el ATP 500 de Barcelona.

Desde que vi el cuadro clasificatorio del ATP 500 de Barcelona sabía que podía enfrentar a Rafael Nadal, número uno del mundo, en la tercera ronda. Tenía partidos previos que podía ganar y así chocar con ‘Rafa’, en su casa, en su superficie preferida y en un gran nivel por el que pasa después de haberse coronado por séptima vez consecutiva en Montecarlo. Y sí, me emocioné, aún más cuando le gané al brasileño Thomaz Bellucci, en segunda vuelta.

En ese momento lo asumí como tal. Y a pesar de que jugaríamos, ‘Rafa’ y yo entrenamos una hora dos días antes del duelo, sin importar tal rivalidad. Generalmente es inusual que dos contrincantes se apresten para pelotear un día antes de la contienda. Pero en ese sentido primó la camaradería que hay entre ambos.

Le pregunté cómo le había ido en su juego de Play Station contra el británico Andy Murray —en sus ratos libres el ibérico se dedica a jugar con sus colegas, como David Ferrer y Juan Mónaco—. Y él me felicitó por mis juegos anteriores, pero no mencionamos nada del partido.

Sólo entrenamos, pues muchas veces lo hemos hecho, ya que aparte de ser colegas somos buenos amigos, así como su entrenador y el mío. En la exhibición que él disputó en Bogotá contra Novak Djokovic, conversamos más, tuvimos más tiempo para conocernos, sobre todo en el viaje privado que nos llevó de vuelta, junto al serbio, a Estados Unidos para jugar el Masters 1.000 de Miami.

El día antes de la contienda estaba muy tranquilo. Descansé mucho, me relajé, vi el partido Barcelona-Real Madrid.

Visualicé lo que quería hacer al día siguiente, sabía a lo que me enfrentaba, era un reto muy difícil, uno no juega contra el número uno del mundo todos los días. Total, me quedé dormido rápido y al otro día me levanté más ansioso de lo normal, en el entrenamiento estaba muy acelerado, un poco nervioso —dicen que es más hiperactivo de lo que ya es antes de los partidos—.

Quería calentar lo suficiente para llegar bien. Incluso me demoré mucho mientras trotaba, calentaba. Y dejé esperando más de la cuenta a ‘Rafa’, quien se vio obligado a hablar con el juez de silla mientras yo llegaba. Cuando entré al estadio estaba muy emocionado pero muy nervioso, aunque claro, ya en la cancha traté de jugarle de tú a tú, atacándolo.

Me motivé en los primeros juegos, hice tiros excelentes. Así debía hacerlo, porque si resistes la bola con él, si mantienes un rally, no vas a poder, es imposible con el peso de su bola y su consistencia.

Él supo aguantar y no pude revertir un quiebre en el primer set. Ya en el segundo me impacienté de no poder hacer lo mismo que en el primero, entonces bajé el nivel y me frustré pues en el último enfrentamiento contra él, en Japón (2010), había hecho un mejor papel, fue más parejo (6-4 y 6-4).

No obstante, al finalizar el partido (6-3 y 6-1), ‘Rafa’ me dio una palmada en la espalda, yo devolví el gesto, y me felicitó por mi nivel. Le deseé suerte en este torneo, que seguramente ganará por su gran nivel.

Pero más allá del partido, quedo con la sensación de poder jugar mucho mejor, a un más alto nivel, ser más ofensivo y jugarles a los mejores del mundo de frente.

A medida que avanza mi carrera me doy cuenta de que ya estoy siendo parte importante del circuito. Juego bien, hago buenos partidos, todos me respetan, me acompañan, me conversan. Eso lo reflejo en la cancha, en donde incluso ya me siento con confianza para hacerle un winner al mejor del mundo.

 

últimas noticias