Santos ante la ONU

El mandatario colombiano intervendrá en el organismo liderando un debate en torno a la crisis en Haití. Se habla de la posibilidad de un encuentro con Barak Obama el jueves.

El presidente Juan Manuel Santos intervendrá hoy en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas teniendo como eje de su discurso el tema de Haití, el cual, según la opinión de algunos analistas, es una oportunidad para comenzar a afianzar su deseo en el plano internacional: convertirse en un líder por la vía de la cooperación.


Desde los discursos pronunciados a su llegada al poder, el jefe de Estado ya había advertido que esta es la década para alcanzar la prosperidad de América Latina, e incluso, había reconocido que quiere ser la voz de la región en el Consejo de Seguridad. Y ese es el objetivo. De todos los temas que el organismo debate, Haití es el único del continente americano, los demás tienen que ver con Medio Oriente y África, en especial, asuntos como los de Libia, Costa de Marfil y Sudán.


El lunes, a su llegada Rhode Island, Estados Unidos, Santos aseguró que es de gran importancia “pararle bolas” a América Latina: “Nosotros somos un continente con gran futuro, tenemos todo lo que el mundo está demandando”, dijo. Y todo indica que al asumir Colombia por un mes la presidencia rotativa del Consejo de Seguridad, no quiere desperdiciar la oportunidad para hacer presencia, algo que no ocurre frecuentemente, pues en muchos casos los embajadores asumen dicho papel.


Lo primero que se preguntan algunos es por qué teniendo un espacio como éste, Colombia, decidió poner a Haití en la agenda del organismo, cuando por un lado se supone que el Consejo de Seguridad está diseñado para atender asuntos que representen una amenaza global y que, por otra parte, pudo haber utilizado ese espacio para abordar un asunto más polémico y de importancia para el país: el del narcoterrorismo.


Fuentes consultadas por El Espectador, además del deseo de liderazgo del presidente, influye el hecho de que Colombia acaba de salir de unas convulsionadas relaciones con sus vecinos —Venezuela y Ecuador—, que en lugar de acercarlo a la región lo estaban alejando. La idea de fondo es mostrar que las cosas han cambiado y que en el discurso del nuevo mandatario hay otras prioridades. Por eso, Santos expondrá hoy ante la ONU la idea de que seguridad y desarrollo están ligados. Y Haití —un país golpeado por la naturaleza, la pobreza y la violencia— es el motivo perfecto para sustentar esas tesis.


Según Diego Cardona, director del Observatorio Latinoamericano de la Universidad Javeriana, en la política exterior colombiana hay una prioridad con la relación entre seguridad y desarrollo: “En el tema de Haití la seguridad es importante, pero no es lo único que se debe tomar en cuenta. Están las necesidades imperiosas de desarrollo, como la educación y el fortalecimiento institucional, y Colombia coincide en eso”.


La propuesta de Santos es simple: cualquier desarrollo se resquebraja si hay inseguridad. Si la Misión de Estabilización de la ONU en Haití saliera hoy sin que existan actividades económicas sostenibles, se puede caer en un desorden generalizado que conduzca a un conflicto interno. En consecuencia, lo que expondrá es que se debe garantizar la seguridad en Haití con un elemento adicional de desarrollo o, mejor dicho, que los dos deben ir de la mano.


Además, Santos les recordará que el pasado 31 de marzo de 2010 hubo compromiso de ayuda a Haití, que algunos países no han cumplido. Y para terminar de estrechar la relación, Colombia entrará al grupo de ‘Países Amigos’ de Haití, del cual hacen parte Brasil, Argentina, Chile, Perú y México, con ayuda de Ejército y Policía.


“Hay una posibilidad real de liderazgo en Santos. Él sabe bien que hay temas de seguridad que tienen que ser abordados de manera apropiada y entiende que el éxito de su gestión está en garantizar el proceso de estabilidad y crecimiento sostenido, no solamente de Colombia”, agrega Cardona.


Desde el asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU, Colombia busca decirle al mundo que su opinión cuenta y, a la vez, que hay un tema pendiente en el continente americano. Un protagonismo que va más allá del discurso del presidente Santos de hoy, ya que el embajador nacional ante la ONU, Néstor Osorio, tendrá en lo que resta del mes a su cargo la dirección de las discusiones de los conflictos en Libia y Costa de Marfil.