Santos sigue ganando terreno con sindicalistas

Con cerca de 1.500 sindicalistas protegidos por el Gobierno y la promesa de “alcanzar un grado de seguridad y de tranquilidad en el país que les permita vivir y trabajar sin necesidad de esa protección”, el presidente Juan Manuel Santos concluyó la presentación que hizo ante el auditorio del IX Congreso de la Confederación General del Trabajo (CGT).

Y lo dijo, entre otras cosas, para dejarles saber a los agremiados que su gobierno está listo para firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos que no sólo regula el comercio de bienes y servicios, “sino que contiene también un capítulo laboral que garantiza los derechos de los trabajadores de ambos países”.

La intervención de Santos también buscaba obtener el respaldo de los dirigentes que resultaría determinante para los oficios que el Gobierno ha venido adelantando en el Congreso americano.

Y en materia laboral, el presidente habló de la necesidad de acabar el uso indebido de las cooperativas, que se ha demostrado “vulnera” los derechos de los trabajadores. Junto a eso apuntó que en la Ley de Primer Empleo se determina que el personal contratado para desarrollar las actividades misionales de cualquier empresa o entidad no puede estar vinculado a través de cooperativas de servicio de trabajo asociado, y, si eso llega a suceder, tendrán duras sanciones por incumplir la norma.

“Vamos a destinar 100 inspectores de trabajo exclusivamente a controlar el uso indebido de las cooperativas para lesionar los derechos de los trabajadores”, apuntó el mandatario.

Este encuentro (que entre el  expresidente Uribe y la CGT no fue muy habitual), suma puntos a la reunión de hace menos de tres semanas entre Santos y el presidente Barack Obama, donde acordaron implementar un Plan de Acción en el tema de avances laborales que permitirá destrabar finalmente el trámite del acuerdo comercial.