Señoras bonitas

No importa a qué edad llegue la maternidad a su vida. Lo que tiene que tener en cuenta es que hay muchas formas para mantenerse bella, a pesar de que los hijos lo cambian todo. Una guía para que no se descuide.

La llegada de los hijos trae grandes cambios emocionales y físicos que usted puede controlar con los cuidados adecuados. No permita que la maternidad, los hijos pequeños, los adolescentes o incluso, los nietos, acaben con su belleza. El secreto para mantener una figura esbelta y saludable, sin importar la edad, es combinar el consumo de alimentos con una buena rutina de ejercicio y uno que otro tratamiento. Con asesoría de expertos, Ellas preparó una guía para las mamás.

Para las madres embarazadas


En esta etapa lo más importante son los cuidados para que tanto usted como su bebé estén bien. Aquí le damos algunos consejos que permitirán que la preparación física y la adaptación emocional durante el tiempo de gestación se conviertan en un periodo que brinde mayores beneficios.

Rostro


Es normal que durante el embarazo aparezcan manchas en algunas zonas del rostro como la frente y las mejillas. Son ocasionadas por el aumento de la melanina, que estimula la pigmentación de la piel ante la exposición a los rayos solares. Aunque en la mayoría de los casos las manchas desaparecen después del parto, Nashly Peña, médica dermatóloga de la Universidad Nacional, recomienda tomar algunas precauciones para evitar que los efectos sean más duraderos.

No exponerse al sol por largos periodos de tiempo. Si lo hace, no olvide aplicarse bloqueador solar con alto nivel de protección, mínimo dos veces en la mañana para bloquear el paso de las radiaciones.

Mantenga la piel limpia e hidratada. Existen cremas con componentes como el Aloe Vera o ácido hialurónico en bajas concentraciones (no más de 5%).

Tenga en cuenta el tipo de piel. Si es muy blanca requerirá mayor cuidado.

No perder la figura

Así como cuida y protege la piel de su cara, debe tener especial cuidado con el resto del cuerpo. El estiramiento de la piel como consecuencia del crecimiento del feto, puede generar problemas como las estrías. Para evitar su desarrollo es recomendable:

Cuidarse para no subir demasiado de peso.

Aplícarse cremas hidratantes con liposomas y vitaminas A y D para dar elasticidad.

Evitar el uso de jabones fuertes. Reemplácelos por los jabones syndets que ayudan a prevenir la sequedad de la piel y mantienen el Ph balanceado.

No se exponga a los rayos del sol para que no se acentúen más.

Alimentación

Los hábitos alimenticios son uno de los aspectos que más cuidado requieren durante la etapa del embarazo, pues de ellos depende el sano desarrollo del bebé. Para Sandra Alejo, instructora de psicoprofilaxis obstétrica, una dieta equilibrada debe incluir:

Proteínas: Evite embutidos y disminuya el consumo de carnes rojas preferiblemente en la noche. Ideal el pescado y la carne blanca con todos los derivados.

Reguladores: Frutas y verduras. Evitan el estreñimiento y favorecen el consumo de proteína que se requiere diariamente.

Carbohidratos: Son indispensables para la glucosa que necesita el feto en formación. Se recomiendan los cereales, pan y arroz integral.

Líquidos: El consumo de agua es indispensable. Tome diariamente entre 8- 10 vasos al clima y si no la tolera pura échele jugo de mandarina, limón o naranja.

Ejercicio

La actividad física es muy importante en este periodo pues alivia síntomas como el estreñimiento, la hinchazón de las extremidades, aumenta la energía, mejora el ánimo, la postura, promueve el tono muscular, la fuerza y la resistencia.

Lo ideal es practicar ejercicios acuáticos como hidropilates. Ayudan a controlar el peso, disminuir dolores de espalda y reducir el estrés.

Realizar caminatas proporciona beneficios cardiovasculares, activa la circulación sanguínea, previene la hinchazón y ayuda a tonificar los músculos.

Con hijos pequeños y poco tiempo

Un reciente estudio de la Universidad de Minnesota publicado por la revista Pediatrics revela que las mamás jóvenes son más propensas a aumentar su masa muscular, que las mujeres de su misma edad que no tienen hijos. ¿Demasiado trajín para sacar alientos para ir al gimnasio, o siquiera para pensar en levantarse y correr en el parque? Para no seguir engrosando las cifras de mujeres que al cuidado de un par de bellos bebes terminan por olvidarse de sí mismas, hay aquí algunos consejos e ideas para que ser mamá potencie la belleza.

Para el cuerpo

Los expertos suelen sugerirles a las mamás que no traten de resolver los líos de los gorditos y las secuelas del poco tiempo de la noche a la mañana. Ir al gimnasio durante una semana para acabar con los músculos lastimados no es una buena idea, es mejor iniciar una rutina apta para la resistencia de cada una, que se pueda realizar con regularidad y se adecue a los ritmos del día a día.

Una buena idea puede ser practicar eso que los entrenadores han bautizado como ‘matrogimnasia’. Estas son unas rutinas muy cercanas al yoga en donde el trabajo con los niños o bebebés es muy activo. Además de fortalecer lazos, se trata de que la mamá pueda sacar algo del tiempo de juego de los niños para que los dos estiren, activen ciertos puntos sensoriales, trabajen elasticidad y además se conecten físicamente.

¿Y si saca tiempo para atender los oficios varios de ser mamá, esposa y ejecutiva y se toma 15 minutos todas las mañanas? Puede intentar rutinas que no impliquen desplazamientos o necesiten mucha parafernalia. Qué tal unos ejercicios de pilates de pocas repeticiones pero de buena intensidad, que además te ayuden a ser consciente de la respiración y a oxigenar y relajar los músculos. Algo de pesas para brazos y piernas siempre es posible.

Para el rostro

El temor a la manchas del embarazo empieza a disiparse, pero se incrementa la preocupación por las líneas de expresión y por mantener la vitalidad y tersura de la piel del rostro, las manos y el cuello. Encontrar una buena hidratante que se ajuste a la piel es indispensable. ¡Ya no puede hacer concesiones! debe usarla todos los días, así como un buen desmaquillador con el que puede darse un masaje facial todas las noches.

Es obligación desmaquillar las pestañas, solo así podrán respirar por la noche y se mantendrán fuertes. Un exfoliante una vez a la semana limpiará a profundidad la piel y la liberará de células muertas.

Un buen bloqueador para los niños y los adultos intenta imponer esa rutina también con tu piel.

Si un día los hijos están jugando a la cocina, preparar una mascarilla con pepino o con avena y ponértela con su ayuda sobre el rostro puede ser una manera de compartir tiempo.

Alimentación

Hay que estar saludables pero sobretodo siempre resistentes. Así que trate de tener siempre fuentes de energía.

Recuerde que el cuidado alimenticio y la sanidad con la que los hijos se relacionan con la comida, empieza por la forma como cuide su dieta. Si bien el balance es la regla, no deje de lado la posibilidad de darse gustos, pero trate de evitar bajo cualquier circunstancia caer en las garras de la despensa llena de golosinas para los niños.

Intente que las frutas, las nueces y el agua estén siempre a mano en la casa, así, si está cansada o ansiosa, lo primero que tendrá cerca será comida saludable. Prepare bebidas interesantes, refrescantes y ligeras, muchas veces el cansancio se traduce en hambre pero en realidad es pura deshidratación.

Evite las harinas después de las seis de la tarde, con los años, el metabolismo se va haciendo lento y las harinas en particular suelen refugiarse en la parte del abdomen, así que trate de consumirlas en las horas más activas del día. ¡Cuidado! Las frutas en las noches pueden contener casi tanta azúcar que una golosina.

Las mayores de 40

Lo dicen expertos de la Universidad de Nueva York y la Academia Austríaca de Ciencias: el proceso de envejecimiento no se detiene, pero sí sus efectos, a tal punto que la gente hoy en día luce diez años más joven de la edad que tiene. Y es que las evidencias del paso del tiempo (arrugas, pérdida de la visión, canas, caída del cabello, flacidez, aumento de peso y pérdida de masa corporal) se han logrado controlar gracias a los buenos hábitos de vida. Las mujeres, incluso, asocian esta edad con la plenitud, independencia, libertad sexual, salud y juventud.

Rostros sin tiempo

La cara, el cuello y las manos son las partes del cuerpo que más evidencian la edad. Por eso es importante tratarlas adecuadamente. El International Dermal Institute desarrolló para Dermalogica un revolucionario análisis de la piel llamado face mapping o mapeo facial.

Según explicó Sandra Sierra, educadora y experta del Dermal Institute para Colombia, se trata de dividir el rostro en 14 zonas diferentes y estudiar pulgada a pulgada las necesidades particulares de cada área. “De esta manera se hace una lectura segura de los problemas de la piel y una lectura de los posibles males del cuerpo que se manifiestan en el rostro”, explica. Los problemas más comunes a esta edad son: la piel deshidratada, líneas de expresión, ph desequilibrado y puntos negros. “La idea es tratar el rostro con productos 100% compatibles con la naturaleza de la piel, evitando los colorantes artificiales, fragancias sintéticas y el alcohol”.

Un cuerpo 10

Consuelo Pardo, nutricionista de la Universidad Javeriana, explica que después de los 40, las mujeres deben cuidar el consumo de calorías diarias y aumentar la actividad física, en promedio una hora cinco días a la semana.

Una dieta balanceada

Pardo recomienda un menú rico en pescado, algún enlatado que se puede combinar con cereales como el arroz, la pasta o la arepa.

Acompañar todas las comidas con vegetales como el brócoli, tomates, cebolla, ajo, jengibre, que ayudan a evitar el cáncer de seno.

Es recomendable consumir cuatro veces al día frutas, fuentes de antioxidantes, fitoesteroles y minerales como el calcio, el potasio y el nivel hídrico.

Hacer una buena hidratación. Incluír productos lácteos bajos en grasa, para cubrir los requerimientos de vitamina D.

La actividad física

El programa “Exercise is medicine” establece que es necesaria una hora diaria de actividad física, mínimo 5 días a la semana. Adapte una actividad a sus necesidades y destrezas: caminar, montar en bicicleta, gimnasia y bailar son los indicados.

Una figura ideal

Lo importante en esta edad es haberse cuidado los años anteriores para que los resultados se vean. Si ha tenido una buena alimentación y ha hecho del ejercicio una rutina, sus músculos tendrán firmeza y sus huesos estarán fuertes. Susana Sánchez, entrenadora de Bodytech recomienda:

Yoga

Es un entrenamiento de mente y cuerpo que relaja y ayuda a desconectarse por un momento de lo cotidiano. Es recomendable que se practique dos veces a la semana, en rutinas de 20 minutos a una hora.

Los ejercicios de saludos al sol (flexiones y extensiones de la espalda) sirven para energizar el cuerpo.

Los guerreros (posiciones de fuerza) son ideales para fortalecer muslos, caderas y pelvis.

Los ejercicios de equilibrio activan los sistemas linfático y nervioso, y sirven para fortalecer las articulaciones. También ayudan a la concentración.

Las torsiones son movimientos específicos para el centro del cuerpo, eliminan los porcentajes de grasa de la zona media, mejoran el sistema digestivo y flora intestinal y desaparecen dolores de espalda.

El yoga genera buena postura corporal. Prepara el cuerpo para rutinas cotidianas como levantar a los hijos y nietos, cargar paquetes en el supermercado, subir y bajar escaleras.

Pilates:

Su principal objetivo es entrenar la zona media, los abdominales. Es un entrenamiento funcional que elimina dolores de espalda.

El resultado son músculos largos y definidos, buena postura de espalda, buena postura abdominal y el fortalecimiento de todos los grupos musculares.

La alimentación

Mónica Patricia Bermúdez, coordinadora de nutrición, da unos consejos:

Llevar una dieta fraccionada: cinco comidas al día que incluyan desayuno, almuerzo, comida, media mañana y media tarde. Esto es importante para mantener acelerado el metabolismo durante el cambio hormonal que se experimenta en la menopausia.

Debe tener todos los grupos de alimentos (grasas, carbohidratos y proteínas) pero con algunas modificaciones: reducir las grasas teniendo en cuenta que el nivel corporal empieza a aumentar; eliminar los azucares simples como la panela y los dulces; conservar la energía de los carbohidratos complejos como el arroz, la papa y la yuca.

Hacer énfasis en el consumo de calcio, porque en esta etapa se empiezan a experimentar problemas como la osteoporosis.

Para problemas digestivos, como el estreñimiento y el colon irritable, incrementar el consumo de frutas y verduras que proporcionan fibra y agua.

 

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