Se cae llamado a juicio a Sabas Pretelt de la Vega

La Corte anuló la acusación porque fue el vicefiscal y no el titular del ente de control quien estuvo al frente de la investigación.

Después de más de un año de ser acusado formalmente por la Yidispolítica, el exministro del Interior y de Justicia Sabas Pretelt de la Vega se enfrentó victorioso con los conjueces y magistrados de la Corte Suprema de Justicia, luego de que este mismo organismo decretara la nulidad del proceso adelantado en su contra.

Al inicio de la diligencia, la Sala Penal resolvió no mantener en firme el llamamiento a juicio, toda vez que la defensa presentó un recurso de nulidad del proceso, por considerarlo violatorio de las garantías procesales del indiciado.

Con ponencia del magistrado José Luis Barceló, la Sala sostuvo que el acusador incurrió en un error del procedimiento al permitir que fuera el entonces vicefiscal Fernando Pareja y no el titular del organismo de la época, Guillermo Mendoza Diago, quien asumiera el control de la investigación.

En consecuencia, el caso debe retornar al despacho de la hoy fiscal General de la Nación Viviane Morales, para que reinicie la indagación desde sus orígenes, toda vez que todo lo actuado hasta hoy estuvo a cargos de un funcionario carente de competencia legal para tomar decisiones, en vista de la dignidad que, como servidor del Estado, conservaba el indiciado.

Aparentemente, fue Sabas quien lideró una comisión del Ejecutivo encargada de hacer ofrecimientos extralegales a congresistas, a fin de conseguir el apoyo necesario para evitar que se hundiera el proyecto de acto legislativo que buscaba el aval para que Álvaro Uribe se presentara a las elecciones presidenciales de 2006 siendo jefe del Estado.

Aunque la iniciativa estaba a punto de claudicar por falta de respaldo en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes, un sorpresivo apoyo de la entonces congresista Yidis Medina puso a salvo la iniciativa en junio de 2004, lo que significó la primera cuota de la reforma constitucional a través de la cual Uribe logró permanecer durante cuatro años más en la Presidencia de la República.

El representante Germán Navas Talero, a sabiendas de que el Partido Conservador, del cual hacía parte Medina, había decidido no apoyar el proyecto, consideró sospechoso el cambio de planes de la parlamentaria y elevó una queja formal ante la Procuraduría, alegando que había sido a través del ofrecimiento de dádivas por parte de emisarios del Gobierno que la legisladora había decidido darle el sí a la reelección a última hora.

La entonces representante a la Cámara negó haber recibido ofrecimientos en ese entonces y nada pudo probarse en primera instancia, pero una declaración suya ante medios de comunicación, ‘como seguro de vida’, en caso de que no le cumplieran con la materialización de los ofrecimientos, provocó que la verdad saliera a flote. La exparlamentaria, que admitió haber accedido a cambiar su voto por una Notaría, fue condenada, al lado de Iván Díaz Mateus, titular de la curul que ella ocupaba; y del también exrepresentante conservador Teodolindo Avendaño, que se ausentó de la audiencia definitiva para favorecer los objetivos pro reeleccionistas.

Así las cosas, la Fiscalía General de la Nación abrió investigación en contra del exministro Sabas Pretelt de la Vega, quien estando al frente de la Embajada de Colombia en Italia, fue acusado formalmente del delito de cohecho impropio, por considerar altamente probable que hubiera hecho ofrecimientos extralegales a Yidis Medina para sacar avante la iniciativa.

La Procuraduría, que en la primera parte de la investigación decidió absolver a los funcionarios del Ejecutivo que fueron objeto de las quejas disciplinarias de Navas Talero, terminó destituyendo e inhabilitando para el ejercicio de la función pública al exministro por 12 años, lo que provocó su renuncia al cargo diplomático que ocupaba en territorio europeo y su posterior retorno al país.