Selección Colombia femenina, a sacar sus superpoderes

El técnico Ricardo Rozo confía en lograr otra hazaña, como la que permitió que sus dirigidas estén disputando el Mundial de Alemania.

Desde que inició su carrera como futbolista en 1991 en las inferiores de Millonarios, hasta hoy que es el DT de la selección femenina de Colombia, el bogotano Ricardo Rozo se ha acostumbrado a luchar contra las adversidades, a disputar partidos bajo presión, como lo hará hoy ante Estados Unidos en la Copa Mundial Femenina de Alemania, y a superar los fracasos, como el de nunca debutar en la primera A del fútbol colombiano.

Técnicos como Miguel Augusto Prince, Diego Édison Umaña y Francisco Maturana no contaron con sus servicios en el cuadro embajador y en 2000, tras pasar por Academia, Cóndor y Girardot en la primera B, dejó el fútbol para después terminar en una oficina de recursos humanos de la Universidad ESAP, en Bogotá.

Tuvo que sortear problemas económicos, tal vez profesionales, pues nunca se imaginó que terminaría de ocho de la mañana a cinco de la tarde encerrado en una oficina, en lugar de gritar en espacios grandes y pegándole a un balón.

Hasta que Ramiro Alfaro, dueño del Club Vida se lo encontró por cosas de la vida en la Universidad y le ofreció que fuera el técnico. Desde entonces volvió a su salsa, pero una vez más tuvo que remar y nadar contra la corriente, sobre todo desde que el 9 de febrero del año pasado la Federación Colombiana lo contratara como técnico de la selección femenina Sub-20.

En ese puesto, al DT de 40 años le han salido más canas de lo normal. Una de ellas en el Mundial de Alemania Sub-20, en el que se clasificó agónicamente tras empezar empatando y perdiendo los dos primeros partidos del grupo ante Francia y Alemania, respectivamente.

Allí finalizó cuarto del torneo, hecho que lo catapultó al banquillo del combinado femenino de mayores, en el que sí que ha sufrido, como en la Copa América de Ecuador, en noviembre pasado.

Faltando una fecha debía superar a Argentina, y esperar a que Brasil –equipo que había goleado a Colombia 5-0 un partido antes– superara a Chile, para clasificar al Mundial de Alemania y a los Juegos Olímpicos de 2012. Un solitario gol de Íngrid Vidal permitió el milagro que hoy Rozo está viviendo en piso teutón, en donde debutó con derrota (0-1) ante la potente Suecia.

Si bien no fue lo esperado en el debut del país en un Mundial femenino de mayores, al DT todavía le sobran razones para seguir creyendo en una nueva hazaña: “El año pasado en el torneo Sub-20 nos clasificamos en el último partido. Y por eso hoy todavía estamos con vida y vamos a intentarlo”.

Él y sus dirigidas van a seguir peleando contra la lógica hoy, cuando enfrenten a Estados Unidos, equipo favorito al título y dos veces campeón del mundo.

A pesar de esos pergaminos, creer es poder, y Ricardo Rozo parece entender muy bien esa premisa: “Leí un comentario que Mia Hamm, exjugadora estadounidense, hizo a favor de Colombia, asegurando que podemos dar la sorpresa. Ya lo que pasó con Suecia quedó en la historia y buscaremos una nueva hazaña”, apuntó el entrenador.

Lo cierto es que no todo está escrito para Rozo ni para ‘Las Chicas Súper Poderosas’, quienes hoy tendrán que hacer gala de su apodo para hacer frente a un equipo de superestrellas: “queremos honrar el nombre de Colombia y la única forma de hacerlo es ganando”, concluyó.

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