Selección Colombia, a limpiar la imagen

Tras un decepcionante empate frente a México sub 22, el equipo que dirige Hernán Darío Gómez enfrentará este sábado a la selección B de Senegal.

Tras una muy buena temporada en Europa con el Udinese,  Cristian Zapata cree que puede aportar seguridad a la zaga de la selección que jugará la Copa América de Argentina.

No fue el mejor partido, es cierto: ante la sub-22 de México, la selección de Colombia lució errática, poco compacta. Hablar de fluidez sería inoportuno: al equipo nacional le faltó cohesión e imaginación, ideas que rompieran la tiranía de la táctica. Sin embargo, algunas partes del conjunto funcionaron bien. Aun sin brillar, aun sin que fueran descollantes, dieron una impresión de solidez y claridad. La defensa fue una de esas partes. Oficio, rigor, sacrificio, solidaridad. El cuarteto de Mario Yepes, Pablo Armero, Camilo Zúñiga y Cristian Zapata fue un indicio alentador, casi una certeza de cara a lo que viene (y al partido amistoso ante Senegal, este sábado en Medellín).

Zapata tiene mucho que ver en eso. Tras una notable temporada con el Udinese, el zaguero aportó experiencia y seguridad a la última línea. Aparte, sumó sus oficios a la tradición de buenas defensas que la selección ostenta desde hace algunos años (en las dos últimas eliminatorias, y pese a quedar fuera de los mundiales, Colombia fue una de las selecciones con menos goles en contra). “Ya la mayoría nos conocemos, algunos venimos de las selecciones juveniles y compartimos desde hace tiempo”, puntualiza el caucano, que todavía tiene fresco el recuerdo de aquel equipo que perdió en los octavos del Mundial Sub-20 de 2005 ante la Argentina de Messi, y en el que compartió con Zúñiga.

La cronología le da la razón: Zapata nació en Padilla, en el departamento de Cauca, en 1986, el mismo año en que Armero lo hizo en Tumaco (Nariño). Zúñiga, que es de Chigorodó (Antioquia), es de 1985.  En medio de la juventud, Yepes funciona como una referencia, como una figura que genera respeto y admiración. “Yepes tiene la experiencia y la inteligencia de un jugador de su recorrido. Yo aprendo de él. Aunque también soy un jugador seguro, y eso es muy importante”, reconoce el defensa central con humildad, casi olvidando que en poco tiempo hizo lo que a otros les tardaría lustros.

Ha sido poco más de un lustro, precisamente, el tiempo de Zapata en Europa: luego de jugar con el Deportivo Cali el Apertura 2005 y cumplir un destacado papel con la sub-20 en Holanda, el defensor fue contratado por el Udinese. Aunque llegar fue meritorio, no lo ha sido menos mantenerse y ser competitivo en una liga como la italiana.

Pese a todo, las declaraciones siguen siendo cautas y sencillas. “Hemos hecho un trabajo intenso en defensa. El técnico quiere un equipo agresivo, y eso es lo que estamos tratando de lograr”, afirma. Cuando alguien le habla de su posible titularidad, Zapata recibe los elogios con equilibrio: no los cree pero tampoco los olvida. “Cada uno de los 23 que estamos acá puede ser titular. Para eso estamos aquí y todavía faltan entrenamientos”, sentencia, para luego agregar: “me da satisfacción que me den esta oportunidad y esta confianza”.  El zaguero sabe de lo que habla, pues se perdió una parte de la eliminatoria hacia Sudáfrica por una lesión. “Lastimosamente en aquel momento tuve que estar afuera. Pero ahora vengo más fuerte”, afirma con el acento cadencioso, como dando una amable advertencia. “Creo que estoy en el mejor momento”, admite.

Desde luego, las prioridades son claras: la eliminatoria es lo primordial, la razón fundamental. “Vamos a dar lo máximo”, señala. “Pero siempre teniendo en cuenta que el objetivo principal es hacer unas buenas eliminatorias e ir al Mundial”. La aclaración, aun dicha con cordialidad, es tajante. No es que Zapata le reste méritos a la Copa América que Colombia jugará a partir de julio en Argentina (“es una competición importante y hay que tomarlo así”), pero la lógica es clara: primero está Brasil. “Esa es la meta que todos nos trazamos y por eso estamos trabajando muy fuerte desde ahora”, apunta.