Serbia detiene al último prófugo acusado de crímenes de guerra

Goran Hadzic fue detenido en la región de Fruska Gora, a un centenar de km al noroeste de Belgrado, anunció el presidente serbio Boris Tadic.

Serbia detuvo este miércoles a Goran Hadzic, el último prófugo buscado por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY), por su papel durante la guerra de Croacia (1991-1995).

Goran Hadzic fue detenido a las 08H24 (06H24 GMT) en la región de Fruska Gora, a un centenar de km al noroeste de Belgrado, anunció el presidente serbio Boris Tadic.

"De esta manera, Serbia cierra el capítulo más difícil en la cooperación con el Tribunal de La Haya", añadió el presidente Tadic. Anteriormente, una fuente gubernamental anunció a la AFP que Hadzic había sido detenido y se hallaba en Belgrado.

Según la cadena RTS, Hadzic, de 52 años, fue detenido en el monasterio ortodoxo de Krusedol, célebre por sus pinturas murales.

Pero la agencia Beta sostiene que la detención tuvo lugar en el pueblo de Krusedol, próximo al monasterio.

Su arresto constituye un "acontecimiento memorable" y "aproxima" el TPIY "a la conclusión de su mandato", aseguró el presidente interino del tribunal, el juez O-Gon Kwon.

El TPIY acusa a Goran Hadzic, prófugo desde 2004, de 14 cargos, entre los que figuran crímenes contra la humanidad.

La justicia internacional le reprocha su presunta implicación en los asesinatos de cientos de civiles croatas y la deportación de decenas de miles de croatas y de otros no serbios durante la guerra de Croacia (1991-1995).

Goran Hadzic fue, durante la guerra, el efímero "presidente" de la "República Serbia de Krajina", que representaba aproximadamente un tercio del territorio de Croacia.

La guerra de Croacia duró hasta 1995 y la "República Serbia de Krajina" fue disuelta.

Nacido el 7 de septiembre de 1958 en Vinkovci (Croacia), Hadzic salió realmente del anonimato con esta guerra en la que siempre se mantuvo fiel al ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic.

El nombre de Goran Hadzic sale a relucir en la matanza del hospital de Vukovar, en noviembre de 1991, en la que las fuerzas serbias ejecutaron, tras someter a tortura, a 264 civiles croatas y otras personas no serbias, que se habían refugiado en él.

La detención de Hadzic llega dos meses después de la de Ratko Mladic, el ex jefe militar de los serbobosnios arrestado el 26 de mayo en Lazarevo, un pueblo situado a 80 Km al nordeste de Belgrado. Mladic está inculpado de genocidio en la guerra de Bosnia (1992-1995).

Aunque Hadzic es una personalidad de segundo plano en comparación con Mladic o incluso con el ex jefe político de los serbobosnios Radovan Karadzic, detenido en 2008, su arresto es el último que reclamaba el Tribunal de La Haya.

Ahora Serbia puede presumir de haber detenido a los 44 inculpados que reclamaba el TPIY y no dudará en resaltarlo para promover sus aspiraciones europeas.

Goran Hadzic también cierra la lista de los 161 inculpados que reclamaba el TPIY por su papel durante las guerras que desmembraron a la ex Yugoslavia durante los años 1990, como confirmó este miércoles el fiscal del TPIY, Serge Brammertz.

Belgrado espera obtener el estatuto de candidato a la UE antes de final de año, así como una fecha para la apertura de negociaciones de adhesión.

Aunque los 27 miembros del bloque europeo piden a Belgrado avances en el diálogo entablado con Kosovo y la adopción de varias leyes, como la de la restitución de bienes confiscados tras la Segunda Guerra Mundial por el régimen de Tito, Serbia tiene motivos para ser optimista.

De hecho la Unión Europea calificó la detención de Hadzic de "paso importante" de Belgrado hacia la adhesión al bloque.

La OTAN también ha reaccionado. Su secretario general Anders Fogh Rasmussen, estimó "muy bienvenida" la detención de Hadzic, porque permitirá "cerrar el capítulo más penoso" de la historia reciente de Europa.