Sergio Becerra: 'Falta una cinemateca nacional'

A propósito del cumpleaños número 40 de la Cinemateca Distrital, su director advierte que el monopolio de las salas de cine en Colombia obstaculiza la distribución y exhibición de las producciones nacionales.

¿Qué le ha entregado a Bogotá su Cinemateca en estos 40 años?

Un espacio de reflexión, de debate, de investigación y de exhibición del mejor cine del planeta y de Latinoamérica.

¿Qué tan viva está hoy la Cinemateca Distrital?

Muy viva, tenemos proyecciones para grupos especiales como infancia, adolescencia, población en situación de vulnerabilidad, adulto mayor, personas con discapacidad y entradas gratuitas. A eso se le suma nuestra política de itinerancia, que en conjunto con otras redes culturales nos han permitido llegar a las localidades. En enero de este año tuvimos 18.000 espectadores, que demuestran la apropiación de este espacio.

¿Cómo se puede avanzar en la promoción del cine nacional?

Hay tres centros importantes en el país: el Centro Colombo Americano en Medellín, la Cinemateca del Caribe en Barranquilla y la Sala de la Tertulia del Museo de Arte de Cali, pero lo que venimos planteando insistentemente es la necesidad de crear la Cinemateca Colombiana para tener presencia en todas la ciudades que han presentado interés en el cine.

¿Qué impide que se desarrolle esta idea?

Tendríamos que fusionarnos y desaparecer para darle paso a un proyecto más grande, más ambicioso, más importante, y obviamente eso genera mucha resistencia.

La Cinemateca le ha entregado al país, con los ‘Cuadernos de cine colombiano’, la única publicación dedicada solamente al estudio del cine nacional, ¿para qué investigar nuestra filmografía?

Para mejorar las producciones. El cine colombiano dejó de ser una aventura titánica para ser una realidad que presenta signos de convertirse en una pequeña industria.

¿Cómo evaluaría la Ley del Cine?

El gran drama de nuestro cine ya no es la producción porque la Ley aseguró un mínimo de películas anuales, ahora el problema es la distribución y la exhibición. Mientras el cine en Colombia siga siendo un monopolio de pocas empresas, cuyo único objetivo es exhibir el cine norteamericano, seguirá siendo una linda anécdota. Merecemos competir en igualdad de condiciones y no salir en 15 días de la pantalla.

¿Colombia tiene público para su cine?

No, aquí hay público para el cine estadounidense y sólo esporádicamente aparece público para el propio, por eso se hace necesario crear espacios dedicados solamente a la promoción del cine nacional.

¿Qué les falta a las producciones nacionales?

Los realizadores no sólo deben concentrarse en sus intenciones estéticas sino en tratar de interpretar de una manera inteligente y profunda lo que el público quiere ver en la pantalla. No llegarle con lo mismo de la televisión, que es lo que nos quieren meter en la cabeza... pues para ver catre y chumbimba veamos novelas, estoy seguro de que las aspiraciones del público de cine son distintas a las del de televisión, se deben cambiar los enfoques, no las temáticas.

¿Qué estrategia pondría en marcha para motivar la producción de cine colombiano?

Dentro del debate ha aparecido la idea de proponer que por cada línea telefónica de celular que adquiera cada colombiano éste entregue una especie de impuesto por $1.000 para un fondo que permita tener más capital para financiar las convocatorias de creación cinematográfica. Sólo con este aporte el presupuesto que existe hoy podría triplicarse. Este modelo ya funciona en Francia, donde se paga por cada televisor un impuesto que impulsa el cine.

La Cinemateca Distrital es una aliada de Eurocine, ¿qué cree que le ha traído este festival a Bogotá ahora que comienza su edición número 17?

Le ha permitido a la pantalla ampliarse, diversificarse y ganar en calidad. Tener cada año un país distinto como invitado es maravilloso, además de poder ver películas experimentales, animación documental, homenajes y retrospectivas; este es un festival completo y muy importante.

¿Le gusta Polonia como país invitado?

Polonia es un gran país del cine, justamente por el apoyo que ha recibido del Estado. Aplaudo y celebro que traigan como exponente al gran Jerzy Skolimowski.

¿Qué impactos han tenido los avances tecnológicos en la producción de cine nacional?

Las nuevas tecnologías han traído una democratización de los medios y en el país están ocurriendo cosas interesantes en animación y documental, en estas áreas la producción se ha se ha fortalecido y ampliado.

¿Están siendo bien acogidas las películas colombianas?

‘Los colores de la montaña’ se defendió como leona en una cartelera con la que compitió con las películas norteamericanas y los números demuestran que fue bien acogida. Pero otras producciones como ‘La sociedad del semáforo’, ‘Los viajes del viento’ y ‘El vuelco del cangrejo’ ameritan reencontrarse con el público para que se apropien de ellas, por eso se hace necesaria la creación de una red de salas para exhibir el cine nacional y eso solo lo puede hacer una cinemateca colombiana.
 

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