Sigue la tormenta

Un deslizamiento en el municipio de San Vicente de Chucurí deja una persona muerta y siete más heridas.

Cuando más de tres millones de damnificados intentan recuperarse de los impactos del invierno, las lluvias que no paran, y que según el Ideam podrían extenderse hasta junio,  siguen generando tragedias en todo el país. Por ahora Cundinamarca y Santander son los departamentos más perjudicados.

Esta mañana en el municipio de  San Vicente de Chucurí (Santander) las lluvias empujaron una gran avalancha de lodo y piedras que terminó arrasando varias casas de la parte baja de la población. El alud, ocasionado por el represamiento de la quebrada Yariguíes, cobró la vida de una persona y dejó siete más  heridas y 12 desaparecidas. La situación es aún más crítica debido a que, como lo informó la alcaldesa local Emilce Suárez, el hospital ya llegó a su capacidad máxima y no puede recibir nuevos heridos.

Avalanchas, mayor amenaza en Santander

Cómo lo reconoció Horacio Serpa, gobernador de Santander, el departamento está pasando por uno de sus momentos más críticos debido a la ola invernal. Sus características geográficas donde abundan las pendientes, hacen que los movimientos de tierra sean el mayor riesgo. Hasta el momento 23 personas han perdido la vida debido al impacto de las lluvias.

En las vías la situación no es más alentadora. Ayer, otra avalancha destruyó el puente ‘Quebradaseca’,  ubicado en la vía Bucaramanga Bogotá ocasionando heridas en quince personas y el cierre temporal de la ruta.

Cundinamarca en alerta por el Río Bogotá

Aunque la gobernación de Cundinamarca venía reportando disminución en los niveles del río Bogotá, las fuertes lluvias del fin de semana en Villapinzón, en donde nace la fuente hídrica, fueron la causa de la creciente que ayer generó  un nuevo desbordamiento del Río Bogotá en el municipio de Chía, restringiendo el paso vehicular. Según el alcalde del municipio Orlando Gaitán,  a las más de seis mil personas damnificadas que dejan el invierno  hasta el momento en esa localidad, se suman  200 nuevas familias que resultaron afectadas con las últimas lluvias.
 
En de Tobia, 200 familias tuvieron que ser evacuadas por inundaciones en sus viviendas y en el municipio de Leguazaque, el desbordamiento del río que rodea la zona, dejó 80 familias damnificadas y 600 hectáreas inundadas. La Corporación Autónoma Regional, que trabaja en la zona en conjunto con la Policía y los Bomberos de Cundinamarca, informó que el cierre del boquete de 12 metros que abrió el río, tardaría cinco días antes de detener por completo las aguas.   Las veredas Resguardos, Paisatama, Retamo, Pantanito siguen  incomunicadas y según la Secretaría de Planeación de Lenguazaque,  hasta el momento está afectada el 40% de la población y han tenido que ser desplazadas ocho mil cabezas de ganado.

El gobernador de Cundinamarca Andrés Gonzalez, anunció durante un recorrido por el municipio más frentes de maquinaria para habilitar la vía entre Lenguazaque y Villapinzón que continúa incomunicada por un deslizamiento de gran volumen, y mayor reforzamiento de jarillones. Por ahora en el departamento  continúan en  alerta los municipios de Funza, Cota, Mosquera, Soacha Sesquilé, Sopó, Cajicá, y Soacha.

El Fopae por su parte informó que en Bogotá están en alerta máxima las localidades ribereñas de Engativá, Fontibón, Tunjuelo y Suba.   Si el Ideam, no se equivoca,  hoy y mañana cesarán las lluvias pero continuarán la próxima semana y la tormenta que ha azotado en los últimos meses en la región central, se extenderán hacia las regiones de la costa sin darle tregua al país para recuperarse.

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