Sin acuerdo humanitario

Presidente Santos dice que pedirá ayuda al clero para el caso Farc,si las circunstancias lo ameritan, y descarta negociación con bacrim.

Aunque tradicionalmente la Iglesia católica ha sido la primera partidaria de que el Gobierno procure un acuerdo humanitario con la guerrilla para poner fin al drama de los secuestrados, ayer el presidente de la Asamblea de la Conferencia Episcopal, monseñor Rubén Salazar, confesó que a estas alturas es mejor no pensar en  esta figura.

“Hablar de acuerdo humanitario es muy difícil, eso complica tremendamente las cosas, hace que el asunto de los secuestrados se vuelva prácticamente inmanejable. Eso dilataría la liberación de los secuestrados, tendríamos que trabajar en la idea fundamental de que el secuestro no se justifica, que el secuestro tiene que ser terminado inmediatamente”, sostuvo el religioso.

Monseñor Salazar dijo que los secuestrados están siempre en sus oraciones, pero su llamado fue para que los liberen sin condiciones, porque considera que no hay ninguna razón que justifique un crimen tan atroz como es el secuestro, por lo tanto, “todos tienen que ser liberados inmediatamente sin ninguna condición. Mantener un minuto más a una persona secuestrada hace que este crimen crezca inmensamente en gravedad”.

Para el presidente de la Conferencia Episcopal es muy difícil entrar a juzgar lo que diga o piense hacer el Gobierno, pero agregó: “Puedo garantizar que el presidente y todo su equipo de trabajo tienen la intención grande de traer la paz a Colombia. Estoy seguro de que aunque no haya declaraciones públicas en este sentido, de todas maneras el Gobierno está trabajando para lograr que los secuestrados sean liberados”.

En el mismo sentido, el cardenal Pedro Rubiano Sáenz sostuvo que todos los colombianos deben exigir la liberación de los secuestrados y considera que en esto cumplen un papel fundamental la Policía y el Ejército, porque ellos tienen que lograr que entreguen a los cautivos.

Este planteamiento fue compartido por el presidente de la República, Juan Manuel Santos, quien celebró el apoyo constante de la Iglesia, pero afirmó: “La Iglesia —al igual que el Estado— continúa explorando vías y caminos para la paz. Y tengan la seguridad de que cuando veamos que las circunstancias sean propicias, los llamaremos para que nos ayuden a conseguir ese anhelado objetivo”.

De este modo queda claro que aunque todos quieren que se abran caminos para la paz, nadie considera procedente un diálogo político de este tipo si las Farc no demuestran una verdadera voluntad de negociación.

Santos también añadió que aunque no existe la posibilidad de que se presente algún tipo de negociación con las bandas criminales (bacrim), sí hay mecanismos para facilitar el sometimiento a la justicia de los integrantes de estos grupos delincuenciales.

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