Sin favoritos en la Copa América

La Copa América, que entra esta semana en su etapa final, demuestra que el fútbol sigue cambiando vertiginosamente.

Ya no están los favoritos Brasil y Argentina. Tampoco clasificó Chile que venía demostrando una positiva evolución de su seleccionado. En la primera fase se quedó Ecuador que vive una época de recambio después de un ciclo de victorias. Al igual que en el mundial Suráfrica 2010, Paraguay y Uruguay siguen demostrando que hoy son los estandartes del fútbol suramericano. Perú y Venezuela prueban que ya no se vive del pasado o de la camiseta.

La revolución es absoluta, pero los entendidos reconocen una realidad predominante: más que la fantasía y el talento, hoy manda el orden en la cancha, con clara tendencia hacia la defensiva. La mayoría de goles se consiguen de contragolpe y surgen de equipos que no regalan un centímetro en sus labores de marca, que copan el terreno disminuyendo los espacios de maniobra de su rival, que despliegan un estado físico de verdaderos atletas. Al menos a nivel de selecciones, se juega a lo europeo, y esa tendencia  terminó por igualar las opciones en los distintos torneos.

Con un reto inmediato. Apenas baje el telón de la Copa América y empiecen los balances, a la vuelta de la esquina ya estará al frente el comienzo de la eliminatoria para el Mundial Brasil 2014. Y como están hoy las cosas, salvo Brasil que tiene su cupo asegurado por ser sede del torneo, ninguno de los demás seleccionados de Suramérica tiene nada ganado. Si antes la condición de local significaba una ventaja notoria, con las estrategias actuales de equipos visitantes presionando en cada zona del campo, la sumatoria de puntos obedecerá a otra lógica.

Ni siquiera puede descartarse a Bolivia, que a pesar de su regular desempeño en la Copa América, en su primer juego contra Argentina en el que estuvo a punto de llevarse la victoria, sacó a relucir un equipo nuevo que en su sede de La Paz puede ser muy difícil y jugando como visitante tampoco será un rival sencillo. Ecuador, que tampoco lució en el torneo, tiene una base de jugadores respetable y, como los demás seleccionados del continente, va a pelear su cupo al mundial Brasil 2014, con amplias posibilidades de alcanzar el máximo logro.

Entre tanto, y de retorno a la Copa América, ya nadie se atreve a hablar de favoritos en las semifinales. Perú se medirá a Uruguay y Paraguay a Venezuela. Dos semanas atrás, nadie habría pronosticado tal realidad, pero ese es el plato de esta semana. Los de más recorrido son Uruguay y Paraguay, pero sus rivales son muy meritorios. La selección inca arrancó un proceso bajo la conducción técnica de Sergio Markarián que está reeditando el buen rendimiento de otras épocas. Y Venezuela prueba que hace rato dejó de ser la cenicienta futbolística de América Latina.

De hecho, a falta de los que suelen brillar en la prensa, la Copa América deja como figuras estelares al volante peruano Juan Manuel Vargas y a su homólogo de Venezuela, Gabriel Cichero. Ambos están obligados a ratificar en la semifinal lo que se dice de ellos y de sus equipos. En el primer caso, Perú tendrá que enfrentar la experiencia del maestro Tabares al frente de una selección curtida como Uruguay y los patriotas de Venezuela tendrán que hacer lo propio con el grupo que comanda Gerardo Martino en Paraguay, que ya cumplió un buen desempeño en el último mundial.

Ese es el fútbol actual. Sergio Batista vive por estos días el ingrato papel de ser el blanco de críticas de los argentinos. En Brasil ya pasaron la página y su técnico Meneses fue ratificado como responsable de la selección mayor. Reinaldo Rueda en Ecuador sigue en deuda y cargando con los dardos inclementes de la crítica. “Bolillo” Gómez en Colombia quedó bien librado en su primera competencia después de su regreso a la conducción técnica de la tricolor. Los que gozan son los peruanos y los venezolanos, que junto a uruguayos y paraguayos, siguen en la fiesta. ¿Quién se llevará el máximo galardón? Nadie se atreve a pronosticarlo.