Somalia: Entre el hambre y las balas

Mientras que el Cuerno de África padece la peor sequía de los últimos 60 años, enfrentamientos entre insurgentes y fuerzas militares han impedido el arribo de la ayuda humanitaria autorizada por la ONU para el país.

La CIA afirma que se trata de la filial de Al Qaeda en Somalia. La milicia islamista de Al Shabab mantiene una fuerte presión sobre Mogadiscio, la capital del país, donde los insurgentes se enfrentan a las fuerzas militares: 9.000 hombres entre soldados del gobierno y tropas de apoyo enviadas por la Unión Africana

Los combates en la capital completan una semana, después de que las autoridades gubernamentales emprendieran una ofensiva por zonas aledañas tradicionalmente controladas por milicianos. Los ataques de Al Shabad vinieron con forma de venganza y en un momento inoportuno para los pobladores. El fuego ha impedido el arribo de la ayuda humanitaria autorizada por la ONU para el país, en este momento en que el Cuerno de África padece la peor sequía de los últimos 60 años y la hambruna amenaza con cobrar la vida de cerca de 800 niños.

La situación es preocupante. Los aviones con asistencia pasan serios problemas para aterrizar en Mogadiscio, mientras casi 1 millón de personas esperan su llegada en los campos de refugiados de Dabaad, Dolo Addo y la propia capital. Eso sin contar que los enfrentamientos han obligado a algunas familias (650 personas al día, según cálculos de la ONU) a abandonar sus casas con destino a los campamentos para buscar protección.

La última jornada de combates dejó seis muertos civiles y 39 heridos.

 

últimas noticias