"Soy artista para entender el mundo"

El chileno Alfredo Jaar presenta en el Museo de Artes Visuales de la Jorge Tadeo Lozano su particular mirada sobre África, un continente que padeció durante el genocidio ruandés.

Vivir seis años en Ruanda le dejó desolado el espíritu y lo único que le sacó tanta muerte metida en los ojos fue la música, el fado de Portugal, que él, artista como es, tradujo en imágenes de cine, esta vez para contar otra África, la de Angola.

A pesar de que con sus propuestas estéticas el artista chileno Alfredo Jaar trataba de visibilizar uno de los más grandes genocidios humanos, el de Ruanda —que registraba un millón de muertos—, Jaar se fue dando cuenta de que ni siquiera el arte escapaba a los órdenes geopolíticos. África estaba borrada del mundo, borrada también cualquier imagen sobre ella.

“El mundo de las imágenes de hoy está saturado. Somos bombardeados de miles que nos llegan sin aviso, sin merced, y la mayoría de ellas tratan de hacernos consumir. Entonces cuando creamos imágenes críticas que tratan de ofrecer una cierta visión del mundo les cuesta mucho sobrevivir”, explica Jaar, de paso por Colombia para inaugurar su exposición Muxima, que está en el Museo  de la Universidad Jorge Tadeo Lozano en el marco de Fotográfica 2011.

Aunque sus fotografías le han dado la vuelta al mundo, Jaar reniega de que lo encasillen como fotógrafo. Él, más bien, confiesa haber usado la cámara como uno más de los múltiples métodos para registrar las realidades en donde ha puesto los ojos. Igual las minas de oro en Brasil, que los campos de refugiados en Corea. “La fotografía es una mentira. Lo es en el sentido de que una fotografía recoge un momento y un espacio infinitamente menor de una realidad mucho mayor. Cuando el foco de una cámara se detiene en un momento preciso, estoy dejando de lado todo lo que está a la derecha, a la izquierda, arriba y abajo, pero no solamente eso, estoy fotografiando un momento, una milésima de segundo, cuando muchas cosas sucedieron justo antes y justo después. Es una mentira porque lo que usted ve nunca existió tal cual se ve, es efímero”, añade Jaar, quien ha habitado con más comodidad en las narrativas cinematográficas. “Es el arte que está más cerca de la vida misma”. En realidad siempre en su trabajo tendió hacia el cine y con Muxima, el filme de 32 minutos que trae a Colombia, finalmente ha llegado a él.

Diez coros para contar Angola

Después de vivir entre 1994 y 2000 en Ruanda, tuvo que transcurrir mucho tiempo para tener el coraje de volver a África. La crueldad ruandesa no se le salía, sólo la música parecía callar los recuerdos. “Yo he coleccionado la música contemporánea africana durante 30 años. Tengo una cantidad obscena de discos y cintas, sobre todo de la de inspiración portuguesa”, recuenta Jaar, quien por años llevó y recogió esas mezclas particulares del fado y los sonidos africanos de países como Angola, Mozambique y Cabo Verde.

“En ese momento en la vida cuando uno se da cuenta de que todo es efímero, se siente esta cosa bautizada en portugués como saudade. Cuando uno combina el sonido del fado, que es pura saudade con la música contemporánea africana, se crea una mezcla bellísima de alegría y tristeza a la vez. De exaltación y desesperanza a la vez. En la más perfecta armonía las dos cosas. Eso siempre ha reflejado mi estado de ánimo como ser humano, siempre estoy  ante la depresión más intensa y con la felicidad más intensa a la vez, y supongo que en este mundo tan injusto uno no puede estar de otra manera”, confiesa calmo el artista.

Nunca sus obras salieron de su imaginación, fueron siempre un comentario sobre el mundo, sobre las víctimas, sobre su experiencia de vida, y esta vez no sería diferente. “Yo soy artista para entender el mundo y he entendido algo del mundo desde el momento en que me he dedicado al arte”. Así, tras revisar su colección de música, un día se dio cuenta de que tenía seis versiones distintas de una misma canción, Muxima. Seis canciones iguales cantadas en diferentes momentos desde 1965 hasta 1998. “Las puse todas en una lista de reproducción en orden cronológico y las empecé a escuchar y me di cuenta de que  estaba escuchando la historia de Angola. Cada cantante responde a su entorno y aunque cada uno canta una letra que otro escribió, canta desde lo que es”.

Fue ahí en donde Alfredo Jaar encontró una estructura novedosa para hacer una película que hace una mirada panorámica de la vida actual en Angola y que se introduce con los versos de Agostinho Neto, el primer presidente de la era independiente de Angola. “Uno en la película escucha la canción casi 12 veces, se trata de obligar al espectador a salir de la sala con Muxima en la cabeza. Literalmente es una manera de llevarse Angola consigo mismo”, concluye el artista, que aún cuando ha visto miles de veces su película admite que todavía tiene el corazón herido.

Prográmese con Fotográfica 2011

Galería Christopher Paschall S. XXI

Los fotógrafos Agan Harahap, Daniel Santiago Salguero y Gastón Ugalde presentarán hasta el 15 de junio. Calle 22 Nº 5-88.

Biblioteca Nacional

El artista colombiano Germán Arrubla estará exponiendo su obra en la Biblioteca Nacional. Calle 24 Nº 5-60.

Museo Iglesia Santa Clara

Gabriel Morawetz (foto) y la colombiana Érika Diettes presentan sus trabajos en el Museo de la Iglesia Santa Clara. Carrera 8 Nº 8-91.

Centro Cultural Gabriel García Márquez

Luis Brito, Jesús Abad Colorado y Luis Morales presentan su trabajo en el Centro Cultural Gabriel García Márquez. Calle 11 Nº 5-60.