Su ave de buen Agüero

Con dos goles del 'Kun', uno más de Ángel Di María y un inspirado Lionel Messi, la selección anfitriona goleó el lunes 3-0 a Costa Rica y avanzó como segunda del Grupo A.

Bastó con que Lionel Messi frotara un poquito su lámpara mágica para que Argentina cambiara su cara en la Copa América y de una vez por todas festejara una victoria en su torneo. La Pulga dio cátedra de cómo filtrar pases y Gonzalo Higuaín y Sergio Agüero, quien concretó dos de esas asistencias quirúrgicas, pueden dar fe de la bonanza de pases gol que recibieron ayer, los mismos que en parte permitieron que el equipo anfitrión se impusiera 3-0 ante Costa Rica y se clasificara a los cuartos de final del certamen.

En medio del desespero previo en el estadio Mario Albero Kempes de Córdoba, el impreciso Higuaín y Agüero tuvieron al menos ocho jugadas de gol, la mayoría de ellas permitidas por los pases de Messi y unos cuantos de Fernando Gago.

Para tranquilidad del torneo y el buen fútbol, Argentina volvió en sí. Tuvo espacios, se vio como conjunto, como un equipo peligroso y un combinado cuya confianza pareció haber regresado. Y si Pipita mete al menos la mitad de las que tuvo frente al arco, y si el horizontal y el vertical no se hubiesen puesto de rebeldes con los remates de Burdisso y Biglia (ingresó en el segundo tiempo), la canasta de goles pudo haber sido más pesada al final.

Claro, adelante había un equipo juvenil, casi integrado por desconocidos. Apenas con el factor sorpresa en los pies del moreno Campbell, el mismo que vendrá en agosto al Mundial Sub 20 de Colombia, el portero albiceleste, Sergio Romero, se fue limpiecito de vuelta a las duchas.

Y aunque al principio los locales se arrimaron, trastabillando, al arco de Moreira, una vez mandado a guardar el primero gracias a un rebote que aprovechó el  Kun, todo sería más sencillo después, ante un rival sin propuesta ofensiva.

A partir de ese gol (45’), todo pareció tornarse en una práctica. Con la tensión y el desespero exorcizados, el mismo Agüero y Di María, ambos habilitados por La Pulga, se anotaron el segundo y el tercero, que sirvieron para sanar un poco la crisis.

Y La Volpe tuvo que tragarse sus palabras, las que pronunció en la antesala del encuentro. Francisco Calvo, del que aseguró iba a anular a Messi, fue reemplazado antes de salir al segundo tiempo. Y el equipo del que dijo tener la fórmula para derrotarlo, le hizo tener una noche para el olvido.

Pero al fin y al cabo a los chicos hay que vencerlos y aunque esa premisa estuvo ausente ante Bolivia, ayer la hizo cumplir a cabalidad.

Atrás quedaron las especulaciones, las silbatinas a Lio y compañía, y la petición del regreso de Diego Maradona al banquillo. Por ahora tendrán un receso de todo eso. Lo único cierto es que Argentina no será el rival de Colombia en cuartos de final.

 

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