Sudán del Sur será un país desde el 9 de julio

La Unión Europea ya anunció el respaldo al nuevo estado soberano.

La Unión Europea apoyará desde el principio a Sudán del Sur, con el envío de la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, a las celebraciones de la independencia de este Estado, el respaldo colectivo de los Veintisiete, la apertura de una delegación y la concesión de ayudas.


Como primer acto de apoyo, la Alta Representante asistirá a las celebraciones en Juba el próximo día 9, en que los Veintisiete darán de manera colectiva la bienvenida a la independencia, aunque será cada país el que procederá a la ratificación del reconocimiento formal, según explicaron este martes funcionarios comunitarios.


El Consejo de ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea aprobó el pasado 20 de junio la propuesta de Ashton de abrir una delegación en la capital de Sudán del Sur, Juba, donde ya ha abierto una oficina.  “En principio lo ideal sería que los Veintisiete hubieran completado sus ratificaciones”, antes de abrir la delegación, afirmaron las fuentes.


Los ministros también respaldaron al gobierno del nuevo país en sus esfuerzos por lograr una transición pacífica y estable hacia la independencia, y prometieron evaluar de manera urgente y en coordinación con la ONU vías para reforzar la seguridad.


El Consejo aprobó el pasado 23 de mayo una ayuda adicional de 200 millones de euros para la cooperación en materia de desarrollo y previamente, en julio de 2010, reservó 150 millones de euros para Sudán, de los que 85 son específicamente para el sur, y que se destinarán al desarrollo rural, servicios básicos y educación.


La UE retomó la cooperación con Sudán en 2005, después de que se firmara el Acuerdo Amplio de Paz (CPA) que puso fin a 22 años de guerra civil entre el norte y el sur, después de 15 años en los que solo proporcionó ayuda humanitaria. Desde entonces ha destinado más de 665 millones de euros al desarrollo en Sudán y más del 45 % (300 millones) al sur.


La Unión Europea también está dispuesta a ayudar al norte, pero el gobierno de Omar al Bachir no ratificó el acuerdo revisado de Cotonú, el marco político que regula las relaciones entre la UE y los países de África, el Caribe y el Pacífico (ACP) y por ello ha perdido el acceso al Fondo Europeo de Desarrollo (FED).


El Sur, hasta que lo ratifique, recibirá ayuda económica de fondos especialmente aprobados para el futuro Estado. Pero todo el apoyo de la UE será en vano si el norte y el sur no consiguen resolver los asuntos pendientes, principalmente la demarcación de las fronteras y el reparto de los ingresos del petróleo, en lo que se enmarca el estatus de la disputada región petrolífera y provincia limítrofe de Abyei. “La situación actual en Sudán sigue siendo más volátil de que uno desearía”, afirmaron los funcionarios, sobre todo en Kordofán del Sur, pero también en Abyei.


Los combates en estas regiones provocaron la preocupación de la comunidad internacional sobre un posible reinicio de la guerra civil.

Temas relacionados