Supervigilancia ajusta controles para evitar el financiamiento del terrorismo

Estableció una serie de ajustes a la normativa que vienen implementando las empresas transportadoras de valores.

La Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada estableció una serie de ajustes a la normativa que vienen implementando las empresas transportadoras de valores y blindadoras de vehículos, con el objetivo de fortalecer aún más las políticas de prevención y detección de actividades ilícitas asociadas a los delitos de lavado de activos y financiación del terrorismo.

Según la SuperVigilancia, dentro de los mecanismos que ya tienen establecidos en el Sistema de Administración de Riesgo de Lavado de Activos y Financiación del Terrorismo (SARLAFT), este tipo de empresas deberán incluir identificadores y medidores de riesgo, así como señales de alerta.

De acuerdo con la nueva normativa, las transportadores de valores y las empresas blindadoras, además deberán contar con respaldos físicos de estos mecanismos y conservarlos por un período mínimo de 5 años.

Igualmente, los procedimientos para el conocimiento del cliente y la verificación de la información serán más detallados y deberán seguir unos parámetros establecidos por la SuperVigilancia.

Dentro del fortalecimiento a este tipo de controles, también se encuentra un procedimiento más exigente para el monitoreo de operaciones de personas nacionales o extranjeras que por su perfil o por las funciones que desempeñan (manejar recursos públicos o detentar algún grado de poder o reconocimiento público), puedan exponer en mayor grado a la empresa al riesgo de lavado de activos o financiación del terrorismo.

En cuanto a los montos de las operaciones, la nueva normativa estableció cambios en algunos de ellos, como en el caso de las operaciones múltiples en efectivo, donde ahora se deben reportar las transacciones que igualen o superen los 250 millones de pesos o 15 mil dólares (la mitad de lo que se obligaba anteriormente que era de montos iguales o superiores a 500 millones de pesos).

En cada tipo de empresa (sea transportadora de valores o blindadora de vehículos), se mantendrá la obligación de designar un oficial de cumplimiento que se encargue de acatar las disposiciones adoptadas SARLAFT, el cual, adicionalmente, tendrá que ser reportado ante la SuperVigilancia.