Teófilo Gutiérrez: "Ya quedé en la historia de Racing"

Así lo afirma Teo, figura en el fútbol de Argentina y quien la semana pasada jugó su primer clásico ante Independiente y marcó.

El otoño libera una brisa que invita al abrigo a una cita impostergable. Sin embargo, no hace frío en el Cilindro de Avellaneda. Aunque parezca una contradicción climática, la temperatura interna es casi tropical. Es que todavía se siente el calor que generó la victoria de Racing Club en el clásico de la ciudad frente a Independiente. Todo gracias a ese colombiano que charla con El Espectador bajo el cielo de Buenos Aires. Se trata de Teófilo Gutiérrez, el goleador de Barranquilla, el delantero que le devolvió la alegría a una de las hinchadas más seguidoras del fútbol argentino. Porque la Academia no sólo no ganaba hacía cuatro fechas. Además, no conseguían una victoria frente a los Diablos Rojos desde 2005. Seis años y once partidos tuvieron que pasar para que el éxito en este derbi volviera a ser celeste y blanco. Y Teo, un jugador extraordinario, lo hizo posible.

“Gracias a Dios pudimos ganar y yo, hacer un gol. Y todo salió como habíamos planeado”, dice el atacante costeño que el mes próximo cumplirá 26 años. De pocas palabras y un pasado que construyó a puro sacrificio desde los tiempos en los que pasaba hambre en el barrio La Chinita, Teo agradece permanentemente la ayuda divina. Se siente impulsado por la fe de Dios. Y algo especial tiene este colombiano. Lo dejó claro en los dos goles, el primero con un pase mágico que resolvió Gabriel Hauche. El segundo, con un cabezazo después de una atajada fenomenal de Fabián Assmann, arquero de los rojos.

¿Sabía que hacía cinco años que Racing no le ganaba a Independiente? ¿Se lo habían contado sus compañeros?

Sí, lo tenía presente. Y todos los jugadores nos propusimos ganar para cortar esta racha. Nosotros entramos tranquilos a la cancha, tratando de no dejarnos llevar por lo que sucedía afuera. Y, principalmente, creo que el éxito estuvo en hacer un gran juego, siempre fuimos al frente, como dicen acá, en Argentina, tratando de afirmar nuestra identidad. Creo que lo logramos.

¿Cómo se sintió en su primer clásico?

Fue muy importante para mí haber jugado mi primer clásico en un marco extraordinario. Lo ganamos y la gente disfrutó mucho. Nosotros ya sentíamos en el camerino el grito de los hinchas. Jugamos buen fútbol y por eso pudimos quedarnos con el triunfo.

¿Es consciente de que estos son los partidos que dejan una huella en Racing?

En todos los partidos tengo que marcar la diferencia. Una página ya quedó atrás, ahora tengo que marcar en el próximo partido. Tengo que demostrar mis condiciones. Es importante que te empiecen a mirar como el buen jugador que eres. Siento que ya quedé en la historia de Racing.

¿Estaba ansioso porque no llegaba el gol? Había hecho cinco en el primer tramo del campeonato y hacía cuatro fechas que no la podía meter…

Un delantero vive del gol y ese es mi trabajo. Claro que me había generado un poco de ansiedad la situación. Pero siempre confié en que iba a poder volver a hacer un gol pronto. Me trajeron para eso. Igualmente, siempre me voy tranquilo porque trato de jugar al fútbol. Y eso es fundamental.

Incluso en este partido se le negó varias veces.

El arquero de ellos (Assmann) tuvo tapadas muy importantes. Y a mí se me fueron dos cabezazos muy cerca de su arco. Pero en todo momento supe que me iba a quedar una para el gol. Nunca perdí la fe. Y, gracias a Dios, terminé pudiendo hacer ese gol que tanto esperaba.

¿Se metió a la hinchada en el bolsillo? Porque la gente de Racing es muy exigente y a usted lo adoran.

Ya me habían contado que la hinchada de Racing era muy seguidora, que siempre alientan al equipo, pero lo que viví desde que estoy en Argentina supera lo imaginado. Como equipo tenemos que trabajar muy duro y yo dar lo mejor de mí para poder retribuir tanto afecto.

¿Logró que no lo extrañaran tanto a ‘Gio’ Moreno?

Giovanni es un gran jugador, ojalá que se recupere pronto. No es fácil hacerlo olvidar, siempre va a estar presente. Nosotros, los que ahora estamos, tenemos que demostrar el doble para que no se note su ausencia.

¿Se pueden ilusionar con un título que no se da hace una década? Entonces, dos colombianos dieron la vuelta olímpica con esta camiseta, Gerardo Bedoya y Alexánder Viveros.

Hay que ir paso a paso, trabajar en la semana y hacer grandes partidos. Lo más importante es mantener la tranquilidad, que el grupo sea consciente: somos grandecitos y ya tenemos que aspirar a un campeonato. Sabemos que no es fácil por los rivales que tenemos, pero este equipo está para grandes cosas. Tenemos buenos jugadores y estamos peleando arriba porque a la gente le gusta el fútbol que estamos jugando.

El peligro de la fama

Teo camina por las nubes, más allá de que no lo deje claro su rostro, ese que muestra pocas sonrisas a la hora del contacto con la prensa. Quizá sea parco por esos momentos que le tocó vivir de pequeño, antes de que una pelota lo sacara de ese mundo cargado de privaciones y que no tiene problemas en describir: “Mi padre no tenía un buen trabajo y yo necesitaba sustentarme y ayudarlo a él. Por eso trabajé de lo que pude, hasta en una pescadería. Trabajaba a la mañana y me entrenaba a la tarde. Con el fútbol les pude comprar una casa. Y eso es algo que me llena de orgullo”.

¿Y cómo hace para que no se le suban los humos ahora que es un futbolista consagrado?

Con la ayuda de Dios. Uno siempre debe recordar sus orígenes y no renegar de ellos. No me puedo olvidar todo lo que pasé para llegar a este momento. Tengo que ser humilde, ante todo, y trabajar como el primer día.

¿Puede explicar el festejo? Pareció que estaba izando una bandera.

Hice el festejo del cometa. Aquí le dicen barrilete. Siempre me acuerdo de dónde vengo y hacia dónde voy. En mi infancia los remontaba. Mis preferidos eran los que tenían los colores de Colombia. Me gustaban mucho.

La selección, su pasión

Colombia, su país. La selección, su próximo objetivo, independientemente de su presente en Racing. Ocho partidos jugó con la camiseta tricolor. Marcó dos goles. Pero en 2011 todavía no fue convocado. Con la Copa América a la vuelta de la esquina, el objetivo es participar. “Sería un honor jugar ese torneo, justamente aquí, en el país en el que me toca estar trabajando. Confío en mis condiciones y sé que si sigo por este buen camino, el ‘profe’ Gómez me va a llamar”.

¿Y cómo ve a la selección?

Hay muchos jugadores en el exterior que están reflejando un gran nivel. Eso es importante. Si mantienen ese buen rendimiento, seguro que vamos a poder lograr grandes cosas.

Como volver al Mundial, ¿no?

Eso es lo que queremos todos los colombianos, poder estar en Brasil 2014. No podemos seguir eliminados.

Jugando en este nivel, además de la selección, ¿le abre las puertas de un regreso a Europa?

Argentina es una gran vitrina. Pero no pienso más allá de este torneo. Quiero salir campeón con Racing, ese el objetivo.

¿Y goleador también?

Dios quiera.

 

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