Tecnología china en 4 ruedas

Vehículos eléctricos desarrollados en la planta de Shenzhen y que ya hacen parte del servicio público, son la propuesta de Build Your Dreams, BYD.

El centro de operaciones de BYD es una pequeña ciudad en medio de China con una función especial: desarrollar tecnología de punta que haga más sostenible la industria automotriz. Y lo está logrando.

El K9 y el e6 son dos vehículos de la marca asiática que funcionan con electricidad. El primero es un bus, tipo alimentadores de Transmilenio, pero con menos espacio interior. El e6 es un taxi tipo camioneta que permite los tradicionales tres pasajeros atrás y el acompañante adelante.

Sus motores se alimentan de energía almacenada en modernas baterías de litio, hierro y fosfato, que reducen la emisión contaminante y aunque son muchos los críticos de este tipo de ‘combustible’, BYD asegura que la flota que tiene en uso lo demuestra, pues se estima que –diariamente– el grupo de e6 permita reducir en 60.4 kilogramos la emisión de dióxido de carbono por auto.

Entre 2010 y 2011, modelos como el e6 y el K9 lograron recorrer un poco más de 2.77 millones de kilómetros en conjunto, basados en electricidad. Sin embargo, uno de los inconvenientes radica en que los vehículos se hacen más pesados. El e6, por ejemplo, necesita llevar un poco más de 1.000 kilos, que es el peso de las baterías. Y aunque no reduce espacio interior porque están ubicadas en el piso, cercanas al chasís, el peso le puede pasar cuenta de cobro a la hora de lograr aceleración rápida. En el K9 las baterías están ubicadas justo a lado de las puertas, en la mitad del bus, dejando a los pasajeros con menor campo de movilidad dentro de la carrocería.

Los dos vehículos hacen parte del servicio público de Shenzhen y viajar en ellos tiene varias características particulares: no emiten sonido alguno, marchan bien en la ciudad, asimilan con fuerza los ascensos y logran un adecuado desempeño frente a las horas de carga: 6 para llegar al full. En el K9 el tiempo, por el tamaño del bus, es superior.

Y es que BYD, además de producir carros –alcanza los 200.000 al año y tan solo lleva 15 años en el negocio– es el productor mundial de baterías e integrados para teléfonos celulares. Experiencia que le sirvió para montar todo un campo de recolección de energía con paneles solares del tamaño de una tractomula en su planta de Shenzhen.

La marca ya está presente en las Américas con algo más de tres modelos a gasolina, sin embargo, Paul Lin, portavoz y senior manager de BYD Auto, aclara que “queremos fortalecer la presencia en Latinoamérica, porque hemos observado que son mercados que se comportan como el mercado en China, con necesidades de productos económicos que tienen desarrollos tecnológicos de punta como los que ofrece BYD. Nos interesa mucho Uruguay, Chile, Colombia, Ecuador y el Caribe”.

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