Terna anapista para nuevo alcalde

Entre Mariella Barragán, Tarcisio Mora y Jaime Moreno estaría el encargado de terminar el periodo del mandatario, suspendido por el Procurador. Aseguran que no consultaron a los Moreno Rojas .

El Polo Democrático tenía que enviar un mensaje a la ciudad y así lo hizo. En medio de la más grave crisis intestina de la que ese colectivo político tenga noticia desde su fundación, y ante la urgencia de nominar la terna de entre la cual el presidente de la República debe escoger al alcalde que sucederá a Samuel Moreno, optó por tres dirigentes que representan las mismas banderas de aquél.

Tuvo la opción de postular a pesos pesados de la izquierda, pero se decidió por Mariella Barragán, actual secretaria de Desarrollo Económico; Tarcisio Mora, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), y Jaime Moreno, expresidente del Consejo de Estado.

Una baraja de no muy alto perfil y perteneciente al sector anapista del Polo Democrático —el mismo del suspendido alcalde Samuel Moreno— en la que no parecen estar representados los sectores minoritarios del partido y sobre la cual el presidente Juan Manuel Santos, quien había pedido que fuese “de altura”, se pronunciará en las próximas horas.

Barragán era la esposa de Bernardo Jaramillo Ossa, el líder de la Unión Patriótica asesinado en 1990. Hoy tiene una relación formal con Germán Ávila, secretario general del Polo Democrático y fundador de Fenavip, una federación de vivienda que al menos hasta el año pasado tenía una deuda de $6.000 millones con el Distrito.

La pareja Barragán-Ávila proviene del M-19, pero se dice que fue cooptada por la Anapo y es muy cercana al concejal Fernando Rojas.

Tarcisio Mora es un sindicalista de vieja data. Proviene del Partido Comunista, se ha presentado sin éxito en dos ocasiones al Senado y de él se comenta que es muy cercano a la presidenta del Polo, Clara López, y a su marido, el exconcejal Carlos Romero. Todos forman parte de una tendencia en la colectividad llamada ‘El Polo que suma’, que también es parte de la coalición con la Anapo.

Jaime Moreno, por su parte, es un exmagistrado reconocido por haber reclamado en 2008 por vía tutela su derecho al trabajo para terminar su periodo, pese a haber cumplido la edad de retiro forzoso de 65 años. Ayer por los pasillos de la sede del Polo se comentaba que, efectivamente, también es muy cercano a la corriente de la Anapo.

Más allá de la cuestión política, la esperada terna del Polo podría poner fin al periodo de interinidad de la ministra de Educación, María Fernanda Campo, alcaldesa encargada por el presidente mientras la izquierda se ponía de acuerdo.

Clara López, la presidenta del Polo, declaró anoche que quien salga elegido “se compromete a culminar las obras” y continuar con el Plan de Desarrollo de la administración Moreno. “Esperamos haber acertado”, agregó

Según ella, la terna fue consultada “con sectores amplios del partido”, pero negó que se le haya presentado primero al suspendido Samuel Moreno. Asimismo, reveló que hubo muchas dudas jurídicas con respecto a la posible inhabilidad de Mariella Barragán para integrar el grupo, debido a su condición de secretaria de despacho.

“Lo consultamos con juristas y las opiniones estuvieron divididas. Sin embargo, al final nos despejaron la duda y tenemos claro que por tratarse de un encargo, y no de algo definitivo, no estaría inhabilitada”, explicó.

Considerando que ya cumplió con su deber para superar la crisis en la que está sumida la ciudad, López intentó cambiar de sitio los reflectores de la opinión pública y los enfocó hacia el primer mandatario, al pedirle “celeridad” en su decisión respecto a la terna presentada.

Y es que más allá del grado de responsabilidad que le quepa al partido por la situación en la que uno de sus más reconocidos dirigentes deja a la ciudad, es necesario iniciar de inmediato un proceso para que la capital retome su senda de desarrollo antes de que los efectos de la problemática descrita se traduzcan en una pérdida de atractivo como destino de grandes inversiones.

Asuntos tales como la ingeniería básica del metro, el negocio de las autopistas urbanas, la licitación de la recolección de basuras, el Transmilenio por la carrera 7ª o la modernización de los semáforos, que representaban la gestión inmediata del alcalde Samuel Moreno, requieren dolientes de manera urgente.

Moreno, entre tanto, presentará mañana el anunciado recurso de reposición contra la suspensión que le impusieron. Otros contratistas, servidores públicos y políticos suenan con insistencia como posibles nuevos eslabones del cartel de la contratación.

Y el Polo, que no logró convencer a sus más altos dirigentes para que reemplacen a Moreno, deberá ahora preparar una dura batalla electoral de cara a las votaciones de octubre, en las cuales sin duda será castigado por la situación en la que su alcalde titular dejó la ciudad. Y tal vez por el mensaje de continuismo que envió con la terna de ayer.