Tratados que dejan secuelas

Acuerdos comerciales con Canadá y Estados Unidos pondrían en líos a avícolas y ganaderos.

La proximidad de un Tratado de Libre Comercio con Canadá y la posibilidad de aprobar pronto el acuerdo comercial con Estados Unidos tienen pensando a los porcicultores, ganaderos y avícolas del país, quienes no dejan de inventar planes para evitar la extinción de los sectores y la desaparición de miles de empleos.

Los porcicultores,  afectados por la temporada de lluvias, no ocultan su temor por  los grandes tratados comerciales. El gerente de la Asociación Colombiana de Porcicultores, Carlos Alberto Maya, dijo a  El Espectador que “Estados Unidos y Canadá nos ponen en una situación vulnerable porque tienen industrias muy desarrolladas, grandes y son exportadores netos”.

Maya manifestó que “tenemos más de 100.000 empleos en este momento que pueden verse en riesgo en caso de no lograr consolidar bien nuestras estructuras y permitir la entrada de alimentos de otros países”. Adicionalmente, el mal estado de las carreteras y los altos precios internacionales del maíz les han causado dolores de cabeza a los porcicultores.

Pese a la amenaza, el gremio porcicultor espera que se destrabe el TLC con Corea del Sur, donde se abren oportunidades para comercializar sus productos.

 En el caso de las avícolas, aunque fueron eximidas de la negociación comercial con Canadá, no dejan de preocupar las amenazas que representa un TLC con Estados Unidos para un sector impactado por el invierno y por el alto precio de los alimentos. El presidente de la Federación Nacional de Avicultores (Fenavi), Jorge Enrique Bedoya, señaló que no habría equilibrio,  hecho que pone al sector a ‘aletear’ en la cuerda floja.

A su vez, el gremio ganadero no deja de sentirse amenazado ni de señalar que no ha habido avance alguno para el sector después de negociado el TLC con EE.UU. Para el presidente de la Federación Nacional de Ganaderos, José Félix Lafaurie, a Canadá y a su país vecino no entrará un solo kilo de carne o un solo litro de leche nacional. “El choque externo es terrible. La amenaza sigue latente”, manifestó el dirigente gremial, quien considera que un millón de empleos en el sector ganadero nacional podrían estar en peligro.

Eduardo Sarmiento Palacio, director del Observatorio Económico de la Escuela de Ingenieros Julio Garavito, señaló que estas liberaciones arancelarias seguirán trayéndole al país  un desplazamiento de la agricultura. Y agregó que “el país no tiene infraestructura para competir con esos países”.

Lo que se está cometiendo con la puesta en marcha de los acuerdos comerciales, según Sarmiento, es un grave error para la economía. “El día que se bajen esos aranceles a cero, van a crecer las importaciones nacionales 50% o 60%”, agregó.

Atender el consumo nacional con bienes importados es, para Sarmiento, una falla en la que no se debe incurrir, debido a que se pondrían a tambalear miles de empleos en diferentes sectores del aparato productivo nacional.

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