Tres años captando lo que pasa y lo que viene

Más de 700 personajes han pasado por la mira de ‘El Radar’. Su director habla de su equipo de periodistas y recuerda la mejor ‘chiva’, la entrevista más complicada y la más divertida.

¿Por qué un nombre medio militar para un programa de opinión?

Porque el nombre también es medio civil. El radar no es de uso privativo de las fuerzas armadas.

La mayor chiva de ‘El Radar’.

Cuando rescataron a Íngrid, en Palacio todo estaba arreglado para que “la compe” la entrevistara. Jorge Alfredo la “interceptó” en el camino y la tuvo primero y durante 20 minutos.

¿Cuántos empleados de Caracol hay detrás de ‘El Radar’?

Directamente, 12. Indirectamente, muchos.

¿Cómo controlar el ego periodístico en un medio que reúne a tantos periodistas?

No hay que controlarlo. Hay que respetarlo.

¿Cómo celebraron los tres años?

Gustavo Gómez nos hizo homenaje en Caracol. Lo bueno de tener un compañero con programa de radio propio.

Una entrevista complicada...

Fito Páez. Me trató muy mal y lo peor es que los televidentes se unieron con él y me dijeron hasta misa.

Una divertida...

Con Pablo Pineda, el licenciado español con síndrome de Down que se representó a sí mismo en una película.

Una exclusiva...

Bill Clinton.

¿Qué significan Tola y Maruja para ‘El Radar’?

Una alegría, una gran responsabilidad y una tremenda irresponsabilidad.

Una anécdota junto a ellas.

Como tengo dificultades para reírme a carcajadas, una vez que les tocó conmigo en el set Tola dijo que pusieran risas grabadas.

¿El periodista más osado?

Antonio Morales usa un lenguaje irreverente y en muchos temas se mete sin recato.

¿El más divertido?

Gustavo Gómez sorprende siempre. Al público y a los mismos entrevistados.

¿El más cascarrabias?

No respondo por mi propia seguridad.

¿El más intenso?

No aplica. La intensidad de todos nos sirve mucho.

¿Le hace falta la competencia?

Competencia hay. Y mucha, porque la oferta de televisión en la noche es muy variada.

¿Alguna vez ha caído en el radar de la Policía de Tránsito?

Sí, pero he salido ileso.

¿Los programas de investigación periodística marcan buen ‘rating’?

Claro, basta con ver el ‘rating’ de Séptimo Día.

¿Cómo enfrentar el problema de la hora de emisión y el sueño del televidente?

Ofreciéndoles, como lo hacemos, el programa en nuestra página www.caracoltv.com.

¿Cuál fue el día de mayor audiencia del programa?

Cuando transmitimos en directo el rescate de los mineros en Chile.

¿Por qué Caracol ahora también le apuesta al rescate de las crónicas e investigaciones periodísticas de largo aliento?

Porque la fortaleza deben seguir siendo los contenidos y porque hay que tener agenda propia.

¿Un maestro en materia de televisión?

Más de uno: Germán Castro, Heriberto Fiorillo, Las Marías, Paulo Laserna.

¿Un colega ejemplar en el set?

Jorge Alfredo Vargas.

¿Y en el periodismo en general?

Ovidio Rincón (q.e.p.d.), Héctor Ocampo, Darío Arizmendi.

¿Por qué siempre un hombre al frente de ‘El Radar’?

Bueno, a alguna hora nos tenía que tocar a los hombres.

¿La presentadora ideal?

Que lea bien, que estudie, que acepte correcciones, que mantenga los pies en la tierra y que uno goce viéndola.

¿Un personaje reacio a hablar en ‘El Radar’?

No lo ha habido.

¿Qué tanto influirían las entrevistas de María Emma a los presidentes latinoamericanos en su elección como secretaria de Unasur?

Espero que mucho, así ganaríamos fama de programa influyente.

 

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Pedro Mar, de Colombia para el mundo