Twitter, pero con mensajes de voz

Blaving es una red social ideada en Argentina que, en vez de utilizar texto, permite compartir audios de hasta dos minutos.

Estar en un concierto y compartir dos minutos de aquella canción. Recibir un audio de alguien querido; un insulto de alguien que no tanto. Poder escuchar el momento preciso en que el juez condena al asesino o las últimas noticias contadas en un par de minutos.

El poder de la voz es el corazón que impulsa Blaving, una nueva propuesta de red social que permite compartir audios de hasta dos minutos y que, desde su entrada en operación en febrero de este año, se acerca a los 70.000 usuarios, 5.000 en Colombia. Los archivos pueden subirse desde un computador o desde un dispositivo móvil. “Imagínese un Twitter, pero de voz. Esa es la forma más fácil de definir Blaving”, explica Fabián de la Rúa, presidente de PMovil, la empresa argentina que está detrás del proyecto.

Twitter (algo así como el hermano mayor de Blaving) es un ecosistema habitado por cerca de 190 millones de personas en el que apenas el 0,05% genera el 50% del tráfico del sitio, según un reciente estudio de audiencia. La gran mayoría de este pequeño porcentaje son celebridades. Con esto dicho, imagine lo que una red social de voz podría hacer por la imagen de las estrellas de la farándula. El momento en que el mundo no sólo lee, sino escucha, a Ashton Kutcher todo el día podría haber llegado. Que los dioses tengan piedad de nuestras almas.

Como con cualquier herramienta, Blaving podría ser el nuevo mejor amigo del jet set, aunque también sería una nueva posibilidad de recibir información de todo el mundo. Esa, como siempre, será una decisión de los usuarios.

No es un contestador automático, aclara de la Rúa. “Tiene todas las funcionalidades para compartir que realmente la convierten en una red social 2.0, como cualquier otra, pero con el enfoque único de transmitir voz”. Blaving cuenta ya con aplicaciones para teléfonos con Android, el sistema operativo de Google, y para iPhone y, si bien apenas lleva un par de meses al aire, ya registra descargas, no sólo en Latinoamérica (en Venezuela, por ejemplo, hay 15.000 usuarios), sino de lugares como India, Nigeria, Indonesia.

Uno de los grandes retos de las redes sociales es la posibilidad de monetizarse. Twitter, según algunos informes, aún no genera las ganancias que se esperarían de ella. De la Rúa y su equipo planean introducir un modelo atrevido, por decir lo menos: remunerar, con el dinero que ingrese por cuenta de venta de publicidad, a los usuarios que más generen tráfico en el sitio. Parecería un esquema redondo.

Es reconfortante ver cómo un proyecto que apunta alto es incubado en Latinoamérica, uno de los lugares en donde más está creciendo la red, tanto en penetración, como en uso. Para Google, por ejemplo, el continente es una región primordial e incluso la sede de Orkut, la red social de esta compañía, está instalada en Brasil. “Ser latino no nos quita iniciativa. Es verdad que a veces puede ser más difícil, pero este es un sitio en donde surgen buenas ideas. Blaving es una de ellas”, asegura de la Rúa.

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