Un duro revés para Zapatero

El partido de gobierno español, PSOE, fue ampliamente derrotado por el Partido Popular, liderado por Mariano Rajoy, quien ante la crisis pidió adelantar los comicios generales.

Era de esperarse que los duros golpes de la crisis (cinco millones de personas sin trabajo, 40% de desempleo juvenil y medidas que aún no surten efecto para paliarla) pesaran en las elecciones regionales de domingo. Era de esperarse que la colectividad del gobierno, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), al final saliera derrotada y que su líder, el presidente del país, José Luis Rodríguez Zapatero, se viera como el gran perdedor de la jornada.

También era de esperarse, como en efecto sucedió, que el Partido Popular (PP) se viera beneficiado del descontento popular y ganara las elecciones: con el 100% de los votos escrutados, los resultados dieron al PP el 37,5% de los votos y el 27,8% al PSOE. “Estamos muy felices por los resultados obtenidos. Creo que son la evidencia de descontento de los españoles frente a un mal gobierno”, confiesa en diálogo con El Espectador Carmen Sofía Diago, representante en Colombia del Partido Popular español.

En la noche del domingo ella tuvo la oportunidad de hablar con Mariano Rajoy, líder de su partido y próximo candidato a la Presidencia de España. Le dijo que estaba sumamente contento, pero más que contento, en este momento Rajoy tiene la posibilidad de hablar por la mayoría de los españoles y exigir, como exigió en una rueda de prensa que celebraba la victoria, un adelanto en las elecciones generales.

Los comicios están presupuestados para marzo del próximo año, pero según Rajoy deben realizarse en una fecha más próxima “Porque tenemos la convicción de que no es posible recuperar la confianza con este gobierno”. El líder del PP exige con la voz del ganador en una coyuntura en la que miles de personas pertenecientes al llamado movimiento 15-M que protesta contra la dura situación que afronta el país aún permanece en las calles pidiendo soluciones. Los analistas coinciden en que estas manifestaciones populares que se extendieron durante la semana pasada, en la recta final hacia las elecciones, fueron muy bien explotadas por el PP.

Zapatero reconoció la derrota cuando la caída de su partido era previsible, pero desde entonces no ha ofrecido mayores declaraciones. “Después del 22-M (las elecciones del 22 de mayo), el PSOE entrará en una crisis muy profunda. Será difícil que Zapatero llegue al final de su mandato y se va a librar una batalla sucesoria absurda”, declaró para la agencia AFP el analista político Josep Ramoneda.

Sin duda, desde que llegó al poder en 2004 estos son los días más difíciles que el presidente ha afrontado en materia política. Como gobernante durante la crisis fue inevitable que los españoles y sus rivales políticos lo señalaran como culpable de la debacle que afrontaba la nación. No obstante, a ojos del PP y en voz de Carmen Sofía Diago no existe justificación: “No vamos a negar que el impacto de la crisis ha sido grande, pero asimismo las crisis son los retos que tienen los gobernantes para demostrar sus capacidades y en el caso de Zapatero, durante su gestión ha demostrado una incapacidad total para responder a los tiempos difíciles”.

Mariano Rajoy se enfrentó al actual presidente en las elecciones de 2008 que finalmente dieron el aval a Zapatero para iniciar un segundo período de gobierno. El próximo 9 de marzo de 2012, de cumplirse los plazos, quizá la historia sea diferente. Por ahora el PSOE busca su candidato para hacer frente a la contienda.