"Yo imito, no ridiculizo a los personajes": Hugo Patiño

hace 5 horas

Un empate que debió ser más

El equipo barranquillero consiguió un valioso resultado para afrontar, el próximo jueves en el Metropolitano, el partido de vuelta por los octavos de final de la Copa Libertadores.

Agobiado por los malos resultados en el torneo local, Júnior debía salir a buscar un buen resultado ante Jaguares de Chiapas, en el partido de ida por los octavos de final de la Copa Santander Libertadores.

Lo hizo. Un equipo aguerrido, armado de convicción, saltó al campo del Víctor Manuel Reyna (el estadio de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez) con la decisión de jugar de igual a igual ante Jaguares y enfrentar la vuelta en Barranquilla con un resultado por lo menos accesible.

Ese dominio inicial dio frutos tempranos: apenas a los 7 minutos del primer tiempo, una salida rápida de Giovanni Hernández dio pie para que Carlos Bacca filtrara un pase en medio de la defensa mexicana y John Viáfara dejara solo a Luis Páez, quien apenas tuvo que tocarla para marcar el primer gol tiburón.

A partir de ahí, Júnior afirmó su dominio y hasta tuvo otras opciones para ampliar la ventaja, como aquella del propio Páez, que no pudo definir ante el asedio del defensor Jorge Villalpando.

Con ese panorama, el encuentro estaba para otro gol de parte de los rojiblancos. La dinámica de César Fawcett y la movilidad de Luis Carlos Ruiz así parecían anunciarlo.

Pero en el segundo tiempo, a los 12 minutos, Jaguares consiguió el empate a través del delantero colombiano Jackson Martínez, quien pudo cabecear un centro desde la derecha con la complicidad de la desatenta zaga del cuadro barranquillero, que pareció resignarse a conservar la igualdad.