Un nuevo país africano

Luego de cinco décadas de conflicto, mañana será la declaración oficial de la independencia.

Tras décadas de guerra civil, dos millones de muertos y unos acuerdos de paz sellados en 2005, mañana Sudán del Sur se convertirá en Estado independiente. El  número 54 de África, gracias a un referendo celebrado el pasado 1º de enero en el que Sudán del Sur, de mayoría cristiana, votó masivamente (98%) a favor de  independizarse del norte, de mayoría musulmana.

Millones de sudaneses del sur, así como 30 dirigentes africanos y altos responsables de otros países asistirán al nacimiento de este Estado en su capital, Juba, en una ceremonia en la que se izará la bandera de la nueva República del Sudán del Sur y será firmada la Constitución transitoria por su primer presidente, Salva Kiir.

“Es algo que la gente esperaba desde hace años. Un momento que celebramos con júbilo”, afirmó Mangar Gordon Marial, portavoz oficial del gobierno de Sudán del Sur.

Entre 1955, un año antes de la independencia de Sudán (hasta ese momento bajo dominio anglo-egipcio), y 2005, los rebeldes del sur lanzaron dos guerras contra el gobierno de Sudán pidiendo mayor autonomía. En 1989, cuando Omar al Bashir encabeza un golpe de estado y se queda en el poder, el país comienza a desangrarse por los conflictos. Según cifras de Naciones Unidas, el último arrasó la nación: dejó dos millones de muertos y cuatro millones de desplazados.

Por eso el futuro del nuevo país no se vislumbra fácil. La división de Sudán tendrá grandes repercusiones negativas en el norte, afectado por graves problemas económicos, una rebelión en el único estado petrolero y una acusación de genocidio contra su presidente. A partir de hoy,  Sudán del Norte perderá 37% de sus ingresos, pues la división dejó a Sudán del Sur sobre un mar de petróleo. Esta nueva nación se quedó con 98% de los recursos petroleros, lo que preocupa a Jartum (capital de Sudán del Norte), que tiene una grave inflación y está bajo sanciones estadounidenses. “La situación económica en el Norte es desastrosa. Juba y Jartum todavía no se han puesto de acuerdo en la repartición de los ingresos petroleros y el Norte, donde 90% de las divisas fuertes provienen del oro negro, no ha preparado una alternativa”,  explicó  Fuad Hikmat, un experto del International Crisis Group.

El Norte también perderá  20% de su población, 25% de su territorio y 35% de sus recursos financieros, explicó el enviado especial de Suiza a Sudán, Michael Winzap. “Las pérdidas políticas, económicas y psicológicas podrían provocar un fuerte descontento popular”, afirmó Winzap.

Los efectos de la guerra

Juba, la capital de este último país creado en el mundo, es una ciudad devastada por la guerra, hecha de cabañas y de caminos improvisados, donde vive una importante población de inmigrantes. Carece de infraestructuras básicas, sobre todo de redes eléctricas seguras, de agua potable y de alcantarillado. Adicionalmente, 85% de los sudaneses del sur (sudistas) son analfabetos e incluso las mínimas oportunidades de trabajo son aprovechadas por los extranjeros, lo que ha creado un cierto resentimiento. La situación luce más compleja con la llegada de cerca de 300.000 sudistas desde el día que se declaró el triunfo de la independencia.

Para el ministro de la Información, Barnaba Marial Benjamin, todos son bienvenidos en Juba: “Durante muchos años, nosotros en el Sur, tuvimos que huir de la guerra a Kenia, a Etiopía, a Uganda o a otros países, y la gente allá nos recibió. Pues bien, ahora son los bienvenidos en nuestra ciudad”, subrayó.

A pesar del panorama, el optimismo reina en Sudán del Sur, que mañana se convertirá en el primer Estado nacido en el siglo XXI. “Quizás Juba no se parezca a Washington o a Londres, ni siquiera a Jartum, Kampala o Nairobi, pero es la capital de nuestra nueva nación, y estoy orgulloso”, afirmó William Deng, comerciante de materiales de construcción a la agencia AFP.

Construir un nuevo país

Símbolos nacionales

Sudán del Sur tiene una bandera de tres franjas, negra, roja y verde, que simbolizan al pueblo sudanés. Un triángulo azul, por las aguas del Nilo, y una estrella que significa la unidad de los diez Estados que conformarán la nueva nación. El himno se llama ‘Dios bendiga a Sudán del Sur’ y relata la lucha por la  independencia.

Libra sursudanesa

Sudán del Sur quiere dejar de usar el prefijo telefónico (249) que pertenece a Sudán.  También tendrá una nueva moneda que se llamará Libra sursudanesa. Sin embargo, esto no será tan rápido ya que, según el Banco Mundial, crear una nueva moneda podría tardar por lo menos seis meses.

Selecciones deportivas

Este tema es un poco más complicado ya que las federaciones internacionales exigen la existencia de competencias nacionales y otras condiciones durante un periodo de tiempo antes de poder solicitar el ingreso de una selección. El nuevo país ya tiene listos los nuevos pasaportes, que presentará hoy.

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