Un regreso a blanco y negro

Aunque Venus y Serena estuvieron mucho tiempo ausentes, ambas están ya en tercera ronda.

La potencia fuera de lo común, la fuerza en derechazos y reveses, los gritos enérgicos y la moda tenística están de regreso en el tercer Grand Slam de la temporada. Y no sólo eso. Venus y Serena Williams volvieron tras estar por fuera de las pistas seis meses y un año, respectivamente, al torneo que más bien parece su casa, en el que se han repartido nueve de las últimas once coronas.

La mayor de las Williams volvió hace un par de semanas en el torneo de Eastbourne (fue doblegada en cuartos de final al igual que Serena), después de superar varias lesiones que la aquejaron. Sin contar con los 31 años que ahora pesan sobre su lomo, que la hacen una de las más veteranas del circuito.

Más crítico fue el caso de Serena. Después de consagrarse precisamente hace un año en All England, sufrió un corte en un tendón del pie derecho y luego una embolia pulmonar que puso en riesgo su vida, por lo cual se llegó a pensar que su espíritu combativo desaparecería del circuito.

“Estoy un poco oxidada, pero feliz de volver a jugar”, aseguró Serena pocos días antes de iniciar Wimbledon. Una frase que también resume la condición de su hermana.

Pues las dos no la han tenido fácil en la edición número 125 del tercer grande del año. Serena sufrió más de la cuenta contra la francesa Aravane Rezai (6-3, 3-6 y 6-1) y frente a la rumana Simona Halep (3-6, 6-2 y 6-1).

Y Venus sí que tuvo que sudar la gota gorda, sobre todo ante la japonesa Kimiko Date-Krumm, nueve años mayor que ella. Debió remontar un 5-1 en el primer set, y luchar en el tercero para avanzar finalmente a tercera ronda con parciales de 7-6, 3-6 y 8-6.

Pero a pesar de la falta de ritmo, las vicisitudes que se les están presentando alrededor de su físico, ambas aparecen en la lista de favoritas y, por ahora, están haciendo respetar la catedral del tenis, su casa.

Hoy se jugarán su paso a tercera ronda. Venus ante la española María José Martínez Sánchez y Serena contra la rusa María Kirilenko.

Siguen haciendo historia

Los tenistas colombianos Juan Sebastián Cabal y Robert Farah, del equipo Colsánitas, superaron ayer (2-6, 6-2 y 21-19 ) a la dupla integrada por el paquistaní Aisam Qureshi y el indio Rohan Bopanna, cuarta favorita al título del torneo de dobles de Wimbledon. En segunda ronda enfrentarán a la dupla del estadounidense Michael Russel y el kazajistán Mikhail Kukushkin. Por su parte, Santiago Giraldo y su pareja Pere Riba fueron doblegados (7-6, 5-7 y 6-3) por los españoles Marcel Granollers y Tomy Robredo.