Una propuesta frente a la ola invernal

Un grupo de organizaciones ambientales cree que al lado de las obras de ingeniería tradicional se debe pensar en rescatar y preservar algunos ecosistemas estratégicos.

Las organizaciones ambientales The Nature Conservancy, Fundación Natura, Fundación Omacha y Fundación Horizonte Verde propusieron ayer considerar la “infraestructura verde” a la hora de reconstruir las zonas del país afectadas por la ola invernal.

José Yunis, representante en Colombia de la organización ambiental mundial The Nature Conservancy, insistió en que la solución “no puede ser cemento y cemento” pues en muchos lugares la salida más fácil y económica es trabajar con el mismo ecosistema.

El Río Magdalena es un buen ejemplo, según Yunis. Con un 80% de deforestación de la cuenca, la solución no es construir diques y desviarlo. Sería mejor si se detectara las planicies de inundación que necesita el río y, si allí están establecidas algunas poblaciones, pensar en la relocalización.

“A la hora de construir el país hemos estado focalizados en obras de ingeniería, que sin duda son  buenas, pero en muchas ocasiones insuficientes. Para qué competir con un río que siempre se va a inundar como en la zona de la depresión momposina. Para qué hacer ganadería en donde se puede practicar la pesca”, fue el reclamo de Yunis y las demás organizaciones ambientales.

Las instituciones pidieron que la buena voluntad que ha mostrado el gobierno en materia ambiental se traduzca en un Ministerio de Ambiente más robusto y más recursos. También, que en la discusión de la nueva ley de regalías se considere destinar mayores recursos al sector ambiental.

Yunis dice que la reciente ola invernal, y en particular las inundaciones en la Sabana de Bogotá, le han hecho recordar las palabras del profesor Thomas Van der Hammen, quien en repetidas ocasiones le decía a los políticos en el municipio de Chía: “Si usted cementa todo por algún lado le va a salir el agua”.
Los ambientalistas creen que es necesaria una reestructuración institucional más allá de las Corporaciones Autónomas pues no han sido las únicas responsables. Y recordaron que las entidades territoriales no están cumpliendo la ley que las obliga a invertir el 1% de los ingresos corrientes en protección de fuentes hídricas. “Ha sido lamentable el cumplimiento de la norma”, señalaron, “deberían invertirse 420.000 millones de pesos al año y en los últimos 15 años escasamente se han destinado 160.000 millones a esta tarea”.

“Me gusta la buena voluntad, pero me gusta más cuando se traduce en hechos”, concluyó Yunis. 
 

Temas relacionados