Una reina llamada Lynda

La Corporación Yanbal reconoció a esta empresaria como la mejor vendedora de Colombia entre el 2010 y 2011.

“Pasión, convicción y acción es el lema en mi vida”, dice Lynda Sabagh con la vitalidad costeña que lleva impresa en la voz. Creer y aplicar esas palabras es lo que la ha llevado a convertirse en una empresaria Master Oro dentro de la firma de ventas por catálogo que ya cumple 43 años en Latinoamérica y 6 años en Europa, produciendo y comercializando productos de belleza en Bolivia, Colombia, Ecuador, España, Guatemala, México, Perú y Venezuela.

Hace menos de un mes la mujer carismática se vistió de luces y acaparó miradas de admiración en la ceremonia de Convención Nacional de Empresarias Independientes de la firma donde fue coronada Reina Yanbal 2011. El motivo: ser la mejor vendedora de la firma en el país.

Cuando recuerda cómo hace 23 años aceptó la invitación de una prima de vincularse a Yanbal y recibió el primer maletín lleno de artículos de belleza, se sorprende de ver todo lo que le ha entregado la Corporación en la que hoy, a los 55 años, es líder de una red de 250 directoras independientes y más de 10.000 consultoras en la Costa Atlántica. Aceptó trabajar en las ventas por catálogo, porque no quería descuidar su casa y sus hijos y esta oferta laboral apareció como una oportunidad de convertirse en una mujer independiente, “antes teníamos que atender el hogar, pero Yanbal nos dio la oportunidad de ser en empresarias desde la casa”.

Para Lynda el papel más importante que ha jugado la Corporación en la vida de sus asociadas es entregarles una oportunidad de transformar sus vidas y las de sus familias, “si quieres montar un negocio necesitas mucho dinero, abres el almacén y tienes que esperar a que la gente llegue, mientras que aquí manejas tu propio tiempo y si le pones planeación y pasión puedes avanzar hasta donde quieras, porque el cielo para Yanbal es el límite”, dice orgullosa de la empresa que cuenta con 350 mil mujeres en los ocho países donde tiene presencia.

La mujer que nació entre las hamacas, artesanías y gaitas de San Jacinto (Bolívar), sabe que en la Corporación todavía tiene mucho por hacer, quiere traerse a Colombia el premio de la mejor vendedora de los ocho países, y además piensa dedicarse a las causas sociales, pues reconoce que su pueblo fue golpeado hace unos años por el conflicto armado colombiano y que hoy necesita líderes que piensen en generar cambios trascendentales, “Dios me ha dado mucho, ahora debo corresponderle”. 

Temas relacionados