Universidades de A.L. se rebelan contra listados

En el último escalafón de las mejores del planeta no hay ninguna de la región. Proponen crear calificación regional.

Las universidades latinoamericanas están indignadas —en palabras de sus propios representantes—. Su disgusto corre por cuenta del último listado de las 200 mejores universidades del planeta, que publicó el diario británico The Time, en el que no clasificó ninguna de la región y en cambio mantuvieron el reinado las instituciones norteamericanas (con 72) y las británicas (29). Hay molestia y así lo dejaron ver los representantes del sector reunidos esta semana en el cuarto Encuentro de Redes Universitarias y Consejos de Rectores de América Latina y el Caribe, que se celebró en Buenos Aires.

En el primer puesto del listado de The Time —realizado por la firma Ipsos Media a partir de una encuesta entre 13.388 académicos de 131 países— se ubicó la Universidad de Harvard, indestronable (ver gráfico). De ahí en adelante las primeras treinta casillas fueron ocupadas sólo por universidades de EE.UU., Gran Bretaña, Suiza, Canadá, Hong Kong, Japón y Corea del Sur.

¿Qué pasó con Latinoamérica? ¿Por qué ni siquiera alcanzaron a clasificar las más prestigiosas de la región: la UNAM de México y la San Pablo de Brasil? Pedro Henríquez Guajardo, director del Instituto Internacional de la Unesco para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (Unesco-Iesalc), le dijo al diario argentino Página 12 que la causa  principal “es la falta de información y sistemas estadísticos (en las universidades de esta parte del continente) que permitan el conocimiento necesario y pertinente para establecer comparaciones”.

En el estudio de The Time hay un capítulo especial para Latinoamérica. Allí se señala que las instituciones de esta región tienen grandes desafíos para llegar a ostentar el título de “talla mundial”. Se habla de un exceso de burocracia y politización, y de falta de visión a largo plazo. Y un apunte más —que bien podría ser el motivo de la indignación—: se señala que la educación superior en América Latina “no causa la misma sensación que sus equipos de fútbol”.

¿Qué tan lejos está Colombia de figurar en un listado como éste? Carlos Angulo Galvis, rector de la Universidad de los Andes, defiende que los escalafones que califican a las mejores universidades del mundo —con excepción del QS, en el que los Andes ocupa el pues 530 entre 550— le dan mayor relevancia a la investigación y a la inversión en ésta (más del 60%), y en este escenario “ninguna universidad colombiana va a poder aparecer en un listado”.

También responde Bernardo Rivera Sánchez, director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Universidades —Ascún—. Dice que estos listados se centran en indicadores “que representan posicionamiento a nivel global, es decir, a las universidades que dominan el mundo de la información, a las que gradúan a profesionales de mayor nivel, pero ¿qué pasaría si hiciéramos un ranquin de equidad? Seguramente nosotros estaríamos en mejor posición: con menos recursos educamos a más pobres”.

Para sentar su posición de desacuerdo, de indignación, los asistentes al cuarto Encuentro de Redes Universitarias y Consejos de Rectores de América Latina y el Caribe decidieron restarles importancia a aquellos ránquines y, en cambio, impulsar el Mesalc (Mapa de Educación Superior de América Latina y el Caribe-Unesco-Iesalc), una herramienta que permitirá hacer un diagnóstico real de las universidades de la región, que promoverá la cultura de información y que, desde ya, es vista como una alternativa regional a los escalafones mundiales.

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