Unos 20 mil colombianos esperan ser reconocidos como refugiados en Ecuador

Están pendientes de que el país apruebe o rechace su petición de refugio.

Alrededor de 20.000 personas residentes en Ecuador, la mayoría colombianos, están pendientes de que el país apruebe o rechace su petición de refugio, informó en una entrevista a Efe el nuevo director de Refugio, José Sandoval.

Según las últimas estadísticas, Ecuador cuenta con 54.000 refugiados, un 98,4 % de ellos colombianos, una cifra que le convierte en la nación de América Latina con más personas refugiadas, debido al influjo de gente que huye del conflicto en su país vecino del norte.

Esa entrada no cesa, como se refleja en el gran número de personas que solicitan protección a diario, lo que ejerce presión sobre servicios públicos ecuatorianos como la salud y la educación, especialmente en la frontera.

“Tenemos a más de 20.000 personas pendientes de análisis para determinar si corresponden o no a su estatus de refugiado”, explicó Sandoval, al frente desde marzo de la Dirección de Refugio del Ecuador, organismo perteneciente al Ministerio de Asuntos Exteriores.

El volumen de refugiados aumentó en los últimos dos años a causa del proceso de registro ampliado que llevó a cabo el Gobierno y que concedió ese estatus a más de 28.000 personas, la mayoría trabajadores del campo cuya situación no estaba reconocida.

Además, en Ecuador funciona un programa de reasentamiento que traslada a refugiados a otras naciones, como Canadá, Brasil o Chile.

Sandoval señaló que “aunque es una cifra muy marginal, unos 500 casos anuales”, esto refleja una voluntad expresa de “países amigos” para apoyar al país.

El funcionario anunció también que los gobiernos de Bogotá y Quito preparan “un plan de acción para tratar de que en un futuro los dos países puedan hacer gestiones conjuntas” para mejorar la situación de los colombianos que están en Ecuador.

Sandoval especificó que para obtener la visa de refugio son necesarias dos entrevistas personales y una evaluación por parte de una comisión, un proceso con el que se quieren evitar fraudes, ya que, según dijo, “muchos extranjeros han pretendido abusar del refugio en el Ecuador”.

Sandoval dijo que algunas personas ven el refugio “como la solución fácil, viable y gratuita a una regularización migratoria”, y añadió que “el trabajo inescrupuloso de algunos abogados y ONG's ha fomentado recursos judiciales” para conseguir ese visado.

El director de Refugio afirmó que la cancillería está comprometida “en dar el refugio a las persona que se lo merecen”, pero sin olvidar que otorgarlo “es una facultad potestativa del Estado”, por lo que no se puede exigir.

La Constitución de 2008 de Ecuador propugna la libertad de movimiento de “todos los habitantes del planeta”, no sólo de capitales y bienes, y el progresivo fin de la condición de extranjero.

Para hacer frente al enorme flujo de personas que lo solicitan, la Dirección de Refugio está reforzando su presencia en Sucumbíos, Carchi y Esmeraldas, las provincias fronterizas con Colombia.

Pretende aumentar el personal y los horarios para apremiar los trámites, además de llevar a cabo “campañas de difusión” para solicitantes de refugio, para ecuatorianos y para policías y jueces.

La capital ecuatoriana también ampliará el número de funcionarios debido al alto volumen de trabajo, según Sandoval.

En Quito tenemos cerca de 800 personas al día, entre los que vienen por primera vez, a las entrevistas y a renovar sus documentos”, dijo.

Según el director de Refugio, Ecuador no es una nación xenófoba, pues a pesar de ser “un país en vías de desarrollo y con los recursos limitados” lleva a cabo “una acogida muy generosa”.

De hecho, culpó a los medios de comunicación de dar una imagen negativa del migrante e indicó que, según estadísticas llevadas a cabo por su organismo, “el nivel en delitos de la población refugiada (en Ecuador) está en el promedio mundial normal”.

Sin embargo, reconoció que “alguna persona” los pudo haber engañado “y se colaron delincuentes”, pero aclaró que el refugio “no es una situación definitiva, permanente, y si alguien comete un delito o viola las leyes del Ecuador el ministerio puede estudiar su caso” y expulsarlo del país.