'Urabá, destino del narcotráfico'

Embajada de EE.UU. en Bogotá documenta la importancia que el gobierno colombiano daba a la captura de 'Don Mario' para finalizar con el tráfico de estupefacientes en la región.

En abril de 2008, después de que 400 personas  murieran como consecuencia de las guerras de las bandas criminales en el Urabá antioqueño y  cordobés, el expresidente Álvaro Uribe sostuvo en Montería un Consejo de Seguridad con el fin de hallar una solución efectiva para el brote de violencia que estaba generando el narcotráfico. Uribe, tras aceptar que los programas de reintegración de desmovilizados en la zona habían sido ineficientes, decidió proponer la creación de una unidad especial para dar con la captura del capo Daniel Rendón Herrera, alias ‘Don Mario’, quien finalmente fue detenido en abril de 2009. Tres años después, la situación en la región sigue siendo devastadora.

Este panorama de violencia quedó retratado en un cable que envió la Embajada de Estados Unidos en Bogotá a su central en Washington en abril de 2008 y que establece la razón por la cual el Urabá era y sigue siendo un destino ideal para el tráfico de estupefacientes. Así, según un oficial de la  Policía, “los ríos de la región, zonas costeras, montañas, densa vegetación y en especial la frontera que comparte con Panamá” hacen de la región  “la zona más segura para las rutas de narcotráfico”.

La Embajada americana  también documentó que  la gran presencia de paramilitares desmovilizados, así como los amplios cultivos de coca, eran de los atractivos más llamativos para las bandas criminales que comenzaban a asentarse en el Urabá. Por ejemplo, el exalcalde de Tierralta (Córdoba), Aníbal Ortiz Naranjo,  dijo que  el Gobierno colombiano le había perdido la pista a 600 de los 825  ‘paras’ desmovilizados  que habían llegado a la región. Ortiz se quejó de que el Gobierno les había dejado de pagar los estipendios prometidos desde 2007, razón por la cual era fácil concluir que los desmovilizados se habían unido a la  banda criminal de ‘Los Urabeños’, entonces comandada por ‘Don Mario’.

  En el cable  quedó establecido que  la violencia en el Urabá había crecido  37% comparado con el año previo  y que esta cifra  era atribuida mayormente a ‘Don Mario’. Según la Embajada, el capo se encontraba reclutando desmovilizados a sus filas, buscando apoyo de la guerrilla  y fomentando la pelea por el territorio con la banda criminal ‘Los Paisas’. Así mismo, y como  les contó un carabinero de la Policía,  ‘Don Mario’ tenía la intención de  extender sus operaciones a Medellín, razón por la cual los asesinatos en la capital antioqueña estaban aumentando.

 Y aunque el Consejo de Seguridad del 7 de abril de 2008  dio aval a la creación de una unidad especial de búsqueda de Rendón Herrera, en el informe quedó documentado que la prioridad del gobierno no era combatir las bandas criminales, puesto que, según las autoridades del Gobierno, no representaban una amenaza real para la seguridad nacional. Esta apreciación se hizo a pesar de que el entonces presidente  Uribe manifestara la ineficacia de los programas de reintegración para la región, factor que en el cable  se desglosa como un factor imprescindible para el regreso de los desmovilizados al crimen organizado.

Entonces, y contra la postura del gobierno colombiano, algunos oficiales de la Policía insistieron en que los militares debían jugar un rol más contundente en el combate a las bacrim. Sin embargo, el entonces director de Operaciones del Ejército, Carlos Ovidio  Saavedra, dejó claro que el Urabá continuaba siendo de baja prioridad para el Ejército debido a que los militares estaban enfocados en combatir a las Farc en los departamentos de Tolima, Meta,  Guaviare y el sur del país.

  Finalmente, la Embajada de Estados Unidos en Bogotá establece que aunque la Policía haya llevado a cabo esfuerzos importantes para la captura de ‘Don Mario’ y en contra de las bandas criminales en general,  no se puede negar la penetración del narcotráfico en   los gobiernos locales, el sistema judicial o las fuerzas de seguridad.

 Hoy, con ‘Don Mario’ recluido en la cárcel de Itagüí y rindiendo cuentas a Justicia y Paz, el Urabá sigue siendo zona de permanente conflicto entre bandas criminales que ahora buscan evitar la recuperación de tierras por parte de las víctimas que se están viendo representadas en el ambicioso proyecto del presidente Juan Manuel Santos, la denominada Ley de Víctimas. No en vano el pasado siete de junio se prendieron de nuevo las alarmas dentro del Gobierno después de que asesinaran en Medellín a la líder de tierras Ana Fabricia Córdoba.

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