Uribe va perdiendo el pulso

El presidente Juan Manuel Santos reiteró que el accionar de las Fuerzas Armadas bajo los parámetros del DIH presupone la existe de un conflicto armado.

Tal parece que de nada sirvieron las horas que el expresidente Álvaro Uribe gastó tirándoles línea a un grupo de congresistas del Partido de la U para que intentaran convencer al presidente Juan Manuel Santos de retirar la expresión “conflicto armado” del articulado de la ley de víctimas.

Tras un desayuno de trabajo ayer en la Casa de Nariño, el propio Santos tomó el micrófono para decir sin intermediarios: “Discutimos un tema —la referencia al conflicto armado interno— que, en el fondo, no ameritaba mucha discusión. Como lo dije en forma espontánea, lo tenemos hace mucho tiempo. Aquí no hay nada nuevo, nuestras Fuerzas Armadas están operando bajo el paraguas del Derecho Internacional Humanitario que presupone la existencia de un conflicto armado interno”.

Y para matizar su tajante respuesta a Uribe, agregó: “Eso de ninguna manera significa que los terroristas dejen de ser terroristas o que dejemos de llamarlos así (...) de ninguna manera significa que estamos dando reconocimiento especial, ni mucho menos que estamos allanando el terreno para la beligerancia, porque no cumplen ninguno de esos requisitos”.

Santos insistió en que el Partido de la U, “en su totalidad”, quedó satisfecho con la reunión y por lo tanto apoyará de manera “unánime” la ley de víctimas: “Me satisface el apoyo unánime de todo el partido para que podamos decirles al país y al mundo que la ley va a ser aprobada y se va a poner en ejecución. También tuvieron oportunidad de expresar sus opiniones el señor almirante Édgar Cely, comandante de las Fuerzas Militares; los señores comandantes del Ejército, de la Fuerza Aérea, de la Armada y de la Policía. Todos coincidieron en decir que para ellos es muy importante el reconocimiento de ese conflicto armado interno porque de otra forma las operaciones que se vienen realizando no se podrían llevar a cabo”, sostuvo el presidente.

Por su parte, el director del Partido de la U, Juan Lozano, sin hacer ninguna referencia a lo hablado el lunes pasado con Uribe, confirmó el apoyo de la bancada a la radicación de la ley de víctimas en los términos dichos por el mandatario. Sin embargo, insistió en que el texto recogerá algunos ajustes: “Obramos con responsabilidad rodeando al presidente, a la Fuerza Pública y a las víctimas”.

El ponente de la iniciativa por la U, Roy Barreras, dijo que no es que haya falta de apoyo a Uribe, sólo que el exmandatario tenía una preocupación “patriótica” de no aflojar y que la reunión logró dicho objetivo: “No habrá legitimación para los terroristas y no hay una sola línea que lo diga así.  El mensaje es contundente: para las víctimas habrá reparación y para nuestras Fuerzas Militares un instrumento poderoso para que pueda ir al ataque”.

Según Barreras, uno de los cambios que se logró tras la reunión con Santos fue trazar una línea entre quienes son puramente delincuentes comunes, como las bacrim, para que queden excluidos. Lo otro que se acogió es ofrecer la posibilidad de una reparación en especie, previamente conciliada con la víctima, por ejemplo, un subsidio de estudio o vivienda.