Víctimas del Palacio se declaran ofendidas por Santos

Aseguran que la condena contra los militares nada tiene que ver con la retoma, sino con la desaparición de sus familiares.

Ofendidos y humillados por el presidente Juan Manuel Santos se declararon los familiares de los desaparecidos del Palacio de Justicia, luego de las declaraciones del jefe del Estado que calificó de injusta la condena al general (r) Jesús Armando Arias Cabrales por estos acontecimientos.


Héctor Jaime Beltrán, padre y homónimo del mesero de la cefearía del edificio, desparecido en la luctuosa jornada, manifestó que el gobernante rompió su promesa de no controvertir las decisiones judiciales, mucho más cuando se había reunido con ellos para manifestarles su apoyo y su intensión de no interferir en las investigaciones.


Aclaró que no es cierto, como lo afirman algunos militares y sus familiares, que los seres queridos de los desaparecidos hayan recibido millonarias reparaciones frente a lo ocurrido con sus hijos, hermanos o padres; precisó, igualmente, que ningún resentimiento guardan contra las Fuerzas Militares, pues su único interés es que se castigue penalmente a los responsables de las desapariciones.


Entre tanto, Jorge Franco, hermano de la guerrillera Irma Franco Pineda, manifestó que lo que parece querer el Gobierno con sus afirmaciones es dejar la sensación en la opinión pública de que los uniformados están siendo condenados por la operación militar que adelantaron en el marco de la retoma, causal que nunca se les ha imputado, pues se les juzga es como responsables de desaparición forzada, que es un delito de lesa humanidad.


Tampoco se mostró de acuerdo con la posibilidad de aplicar alguna Ley de indulto a los militares por estos hechos, pues están implicados es en la retensión ilegal de sus familiares, que fueron torturados y luego asesinados, una actuación que, a su juicio, no puede ser cobijada por una norma de ‘perdón y olvido’. El indulto concedido a los guerrilleros, precisó, obedece a una acción de guerra, propia de su condición de alzados en armas y no de la comisión de delitos de lesa humanidad.


Por su parte, Pilar Beltrán, esposa de Jaime Beltrán, también rechazó la postura del presidente Santos, de quien dijo que les dio la mano y se comprometió a colaborar con ellos pocos mesedespués de su posesión, para cambiar radicalmente su postura una vez se conoció la condena contra el general (r) Arias; añadió que lo único que buscan es que los 10 militares involucrados en este hecho les revelen con claridad cuál fue el destino de sus seres queridos y ahí sí hablar de la posibilidad de una rebaja de penas.


Entre tanto, Alejandra Rodríguez, hija del administrador de la cafetería Carlos Augusto Rodríguez, recordó que Santos ya había reconocido la ocurrencia de desapariciones forzadas en el discurso que emitió durante la conmemoración de los 25 años del holocausto y ahora, con estas declaraciones, termina cuestionando este mismo hecho, al calificar de “supuestas” las vejaciones de las que fueron víctimas este grupo de civiles.


Finalmente, exigieron una rectificación por parte del presidente Juan Manuel Santos, exigiéndole que cumpla su palabra de no interferir en las decisiones jurídicas relacionadas con esta tragedia y, por el contrario, impulsar las investigaciones. El acto contó con la presencia de algunas de las madres de los desparecidos, entre ellas Elsa Cortés, madre de Cristina del Pilar Guarín Cortés, y quien con 87 años es la mayor de las parientes todavía viva de los desaparecidos.