Wigan y Rodallega esperan no caer en segunda división

En la última jornada de la Premier League, Wigan, Blackpool y Birmingham lucharan para mantener la categoría.

Coronado ya el Manchester United campeón de Liga, ahora son Wigan, Blackpool y Birmingham los protagonistas de la trigésimo octava y última jornada, muy descafeinada ya para los grandes equipos, pero absolutamente decisiva para los "menores" de la tabla, que sabrán el domingo si sobreviven en la Premier o se precipitan a Segunda.

El único técnico español con el que cuenta la Liga inglesa, Roberto Martínez, lucha con el Wigan y la amplia cuadrilla latinoamericana que lo integra para permanecer un año más en la máxima competición nacional.

Empatado con el Blackpool y el Birmingham -suman 39 puntos-, el conjunto de los "Latics" es el que se sitúa en una posición más baja de los tres: en la decimonovena o penúltima de la tabla.

Sólo supera al West Ham, cuyo descenso ya es irreversible desde que perdió precisamente contra el Wigan la semana pasada (3-2).

Esa derrota para el equipo londinense, el club que tiene por ahora los derechos para heredar el gigantesco estadio olímpico después de los Juegos de 2012, desencadenó una crisis interna en la entidad, manifestada principalmente con la destitución inmediata del técnico Avram Grant.

Para el Wigan, sin embargo, esa victoria en casa le proporcionó un halo de esperanza en su lucha por la permanencia, que ha desgastado al equipo desde casi el comienzo de la temporada.

La prueba de fuego para los de Martínez será a domicilio ante el Stoke, un plantel que viene de ofrecer dos caras muy distintas en los dos campeonatos locales.

El sábado pasado dio muchísima guerra al Manchester City en la final de la Copa de Inglaterra. Pese su tropiezo en esa cita de Wembley, el Stoke -segundo club inglés más antiguo-, dificultó al máximo el partido al conjunto de Roberto Mancini y sólo le permitió ganar por la mínima (1-0).

No obstante, el martes, esos dos equipos -Manchester City y Stoke- debían resolver su penúltima jornada de Liga, que había sido aplazada el fin de semana a causa de la final de Copa.

Quizá por el reciente esfuerzo y cansancio que arrastraba la plantilla de la final y las semifinales de Copa o quizá por el disgusto que le supuso dejar escapar el título, el Stoke tuvo una actuación paupérrima el martes. Perdió por 3-0 en casa del City.

En ese partido estuvo presente Roberto Martínez, muy interesado en tomar nota de los errores de su próximo y último rival.

Por su parte, el Blackpool, que trata por asegurarse una segunda temporada consecutiva en Primera, tendrá que cumplir su duelo contra el Manchester United.

El único deseo de este pequeño club del norte es que los "diablos rojos" se compadezcan y colaboren con ellos para no dejarlos descender.

El conjunto de Alex Ferguson ya no se juega nada, tiene el trofeo en sus manos y la final de la Champions contra el Barcelona el próximo día 28 en la cabeza, y ese podría ser el motivo del que se beneficiara el Blackpool.

Las preocupaciones del Manchester se centran también en temas de mercado. La necesidad de fichar pronto a un portero, ante la retirada profesional del holandés Edwin van der Sar, es el tema más candente en Old Trafford, donde la prensa señala que podría jugar la próxima campaña el español David De Gea.

Tras aferrarse el sábado pasado al décimo noveno título de Liga gracias al empate 1-1 con el Blackburn Rovers, uno de los veteranos del club, Ryan Giggs, reconoció que la temporada del equipo no ha sido excepcional, pese a haber sido efectiva para ganar el campeonato.

También el Blackburn se encuentra en la cuerda floja esta semana, igual que el Wolverhampton y el Birmingham.

Los dos primeros jugarán entre sí y el segundo defenderá frente al Tottenham su derecho a quedarse en Primera.

Después de vivir la mejor temporada de su historia en Europa, los "Spurs" llegan a la última jornada sin opciones de luchar por una nueva plaza en el continente.

Ese privilegio se lo arrebató el Manchester City hace dos semanas al asegurarse la cuarta posición de la tabla.

Desde entonces, el City no ha hecho más que crecer e incluso podría terminar incluso segundo, en función del resultado que obtenga el Chelsea en su duelo contra el Everton y el Arsenal en el derbi londinense ante el Fulham.