Colombia-Paraguay, este domingo (2:00 p.m. Caracol)

El Dios al que le reza la selección de Colombia

Radamel Falcao García, Juan Guillermo Cuadrado, Yerry Mina, William Tesillo y Roger Martínez son algunos de los cristianos del equipo, los líderes espirituales de un grupo muy creyente.

Los jugadores de la selección de Colombia en una de las oraciones antes de un entrenamiento. / AFP

Hace calor en Salvador de Bahía, la sensación térmica es de 29 grados centígrados y la humedad es del 80 %. El estadio Manoel Barradas, conocido popularmente como Barradão, casa del Esporte Clube Vitória, es el lugar de entrenamiento de la selección de Colombia antes del juego ante Paraguay (este domingo, 2:00 p.m., por el Gol Caracol). William Torres y Héctor Abadía, los utileros, ya tienen todo listo para que el cuerpo técnico comience la sesión de trabajo, solo están esperando que salgan los jugadores del camerino.

Álvaro Montero y Camilo Vargas, los arqueros suplentes, son los primeros en llegar al terreno de juego . Hablan entre ellos, mientras hacen unos pequeños movimientos preliminares de calentamiento. Luego, por grupos, comienzan a llegar los demás jugadores. Son 23 en cancha, los 22 que están disponibles para jugar y el juvenil Johan Carbonero, que fue llamado para relevar al lesionado Luis Fernando Muriel.

Se reúnen en el centro del campo y formando un gran círculo se abrazan entre ellos. Primero miran al entrenador, que da algunas indicaciones y más adelante un jugador toma la vocería. Comienza la oración, un momento de intimidad de equipo en el que participan todos menos los utileros, que están en un costado del campo esperando a que los necesiten.

Unos inclinan su rostro y ponen las manos hacia arriba, otros simplemente guardan silencio y respetan el momento. Por su estatura, se destaca el arquero Álvaro Montero, quien cierra los ojos y repite la oración. Al final, después de unos minutos, se oye un amén y comienza el trabajo.

“Si estamos acá es por Dios, así que siempre ponemos en sus manos todo lo que hacemos. Antes de los entrenamientos y de los partidos oramos como equipo y ya después en la intimidad cada uno hace lo suyo”, le explicó el defensor William Tesillo a El Espectador.

Mientras algunos jugadores tienen una visión de la religión como una ayuda complementaria para lograr victorias y confían abiertamente en un socorro divino para sus éxitos deportivos, otros van más allá del ritual y han puesto a Dios en el centro de su vida personal y deportiva. En esta selección colombiana son varios los futbolistas que han demostrado abiertamente su pasión por Jesús y son ellos los líderes espirituales de un plantel y un cuerpo técnico que respeta y acepta que ese Dios sea el centro de todo.

Radamel Falcao García, el capitán y uno de los máximos referentes de la tricolor, es cristiano de cuna y fue formado con unos valores de fe. Su madre, Juana Carmenza Zárate, le enseñó a leer la Biblia y a orar. Le explicó que más allá de repetir un Padrenuestro lo que debía hacer era hablar con Dios, sin libretos, un diálogo sincero de corazón, en el que pidiera lo que quería y reclamara lo que necesitaba.

“El fútbol y Dios fueron sus más grandes pasiones”, recuerda Juana, quien ha estado junto a sus hijas (Melany y Michelle), su nuera (Lorelei Tharon) y sus nietas (Dominique, Desirée y Annette) acompañando a Falcao en esta Copa América de Brasil 2019. 

(El utilero colombiano de la selección de Paraguay)

La vida del goleador colombiano ha pasado entre canchas de fútbol e iglesias cristianas. En un servicio conoció a su esposa en Buenos Aires, cuando ella era la que cantaba en el grupo de alabanza. Ahora reconoce que es ella quien le ha ayudado a tener siempre los pies sobre la tierra y se ha convertido en su mejor apoyo. Siempre estuvo ahí, aun en las noches más oscuras, ayudándolo en oración. “Todo lo que me ha pasado es gracias a Dios. Él me ha dado la salud y el talento para poder estar donde estoy. El día que deje de reconocer eso, no sé si estaré tan centrado en mi vida”, comentó en una entrevista en medio de su recuperación de la operación de rodilla que vivió hace cinco años, mientras la selección disputaba la Copa del Mundo aquí en Brasil.

Su vida ha sido ejemplo. En el equipo, incluido el cuerpo técnico, respetan su trayectoria. No solo su hoja de vida como delantero y goleador, sino su testimonio, su liderazgo y don de gentes. Cuando el 9 llegó al equipo tricolor con el único cristiano que compartía plantel era con Giovanni Hernández, pero ahora, ha ido formando poco a poco un grupo en el que comparte su fe con todos, independientemente de si son practicantes del cristianismo o simplemente creyentes de Dios.

“Todos respetan mucho. No todos son cristianos, pero todos sí reconocen la importancia de estar pegados de Él, de darle gracias por los resultados, independientemente de si son buenos o no”, explica Tesillo, también cristiano de nacimiento. William, su padre, es pastor de una iglesia en Barranquilla y fue la persona clave para guiarlo en ese camino de fe. En 2009, cuando murió su madre a causa de un tumor cerebral, vivió los días más duros, pero fue el estar pegado de Dios lo que lo llenó de fuerzas para seguir.

Otro de los hombres de fe de esta selección colombiana es Juan Guillermo Cuadrado. A diferencia de Falcao y Tesillo, él no creció en un hogar cristiano, pero en los últimos seis años le ha dado el centro de su vida a Jesús. “Vine de un momento difícil, pero nunca perdí la confianza en nuestro señor Jesús: cuando somos más débiles él nos va perfeccionando y nos da la fuerza que a veces nosotros no tenemos”, explicó antes del inicio de esta Copa.

Es un caso parecido al de Yerry Mina, quien conoció este estilo de vida ya siendo profesional. Él fortaleció su fe cuando pasó a Independiente Santa Fe, un equipo que justo antes de que él llegara tenía la guía espiritual de Sandra Merino, suegra del arquero suplente de la selección, Camilo Vargas, quien también es cristiano. Ahí aprendió a leer la Biblia y a orar, hoy en día para todo lo que hace se encomienda a Él. “Con los pies en la tierra y los ojos en el cielo”, es una de las frases comunes del defensor central del Everton de Inglaterra y quien tras el triunfo ante Catar afirmó: “Dios nunca dijo que sería fácil, pero si prometió que para el que cree todo le es posible. Gloria a ti mi señor Jesucristo”. (¿El milagro de Colombia en la Copa América? Las cintas que cumplen deseos en Salvador de Bahía)

Roger Martínez, una de las gratas revelaciones de esta Copa América, también es cristiano. Su papá, que se llama igual que él, es pastor de una iglesia en Cartagena. Intentó ser futbolista como su hijo, pero el talento no le dio y terminó inclinándose por los “caminos del Señor”, como él mismo explica. A la distancia, porque Roger ha hecho su carrera fuera del país, siempre es quien lo guía y le da ese apoyo espiritual para todo. “Encomienda al señor tu camino. Y confía en él; y él hará”, las palabras que lee en la Biblia en el Salmo 37:5 y le repite constantemente.

“Siempre oramos a Dios, que es el mismo de todos. No importa si eres católico o cristiano, creemos en lo mismo y él nos escucha”, concluye Tesillo, quien destaca el respeto y el compromiso de todos los integrantes de la selección de Colombia, incluyendo al nuevo cuerpo técnico, que acepta que Dios sea el centro de todo en este equipo que sueña en grande.

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2019-06-23T13:55:58-05:00

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Luis Guillermo Montenegro / Enviado Especial Salvador Bahía

Fútbol Internacional

El Dios al que le reza la selección de Colombia

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