¿Qué están haciendo en las regiones para atender la pandemia?

Timbiquí: entre malaria y COVID-19

Cerca de 40 personas llegan a diario al hospital municipal de Timbiquí con síntomas de malaria. Según la alcaldesa, Yadira Amú, 300 pacientes positivos están a la espera de medicamentos.

El hospital de Timbiquí E.S.E. Occidente está gestionando la compra de mil pruebas para coronavirus. / Cortesía

“Lo de la malaria es real. Aquí un vecino salió del hospital hace poco por la enfermedad. Por su gravedad, tenían que dejarlo hospitalizado; pero, como no alcanzaban las camas, tuvieron que mandarlo a casa. Llega mucha gente de las zonas rurales infectada con la malaria. Además, no hay elementos, no hay camas, no hay respiradores, no hay un lugar donde aislar a las personas que puedan presentar contagios del coronavirus. Estamos totalmente desprotegidos en esa parte”. El llamado de alerta lo hace un líder comunitario de Timbiquí (Cauca), en donde la emergencia sanitaria por el brote de malaria tiene prendidas las alarmas en momentos en que las autoridades intentan evitar también el avance del coronavirus en la zona.

Un temor sustentado en cifras: en lo que va del año en ese municipio del Pacífico colombiano se han presentado 1.495 casos positivos para malaria, razón por la cual las autoridades tuvieron que declarar emergencia sanitaria. “Los síntomas de la malaria son parecidos a los del COVID-19, entonces eso ha generado mucha confusión, alarma y pánico en la población. Ha hecho que las personas que están en zona rural, donde más está el brote, vengan hasta el casco urbano en busca de ser atendidas en el hospital para que les tomen la prueba y se les puedan dar los medicamentos”, cuenta Yadira Amú, alcaldesa de Timbiquí.

También le puede interesar: Esta es la situación del coronavirus en Colombia en tiempo real

Para los habitantes, la preocupación radica en que el municipio no está preparado para atender dos crisis al mismo tiempo: “El servicio de laboratorio es malo, el servicio de salud es pésimo, no hay unas directrices para que la gente pueda atenderse rápido”, sostiene el líder comunitario.

La malaria es una enfermedad transmitida por la picadura de un mosquito infectado. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los síntomas que se presentan son fiebre, dolor de cabeza, escalofríos y vómito; malestares que aparecen entre diez y quince días después de la picadura. “Al año más o menos 200 millones de personas contraen malaria en el mundo y muchos de ellos —unos 400.000— mueren. La mayoría son niños menores de cinco años”, explica Camilo Prieto, médico y coordinador científico de Nexus Group.

En Timbiquí, los brotes de malaria se han registrado, en su mayoría, en zonas rurales como San Bernardo, Cabecital, Santa Rosa, Soledad de Yantín, Angostura, Pesares, Boca de Patía y Peté. En la parte alta del río Timbiquí, los focos de contagios están en Santa María, San José, Coteje y Chete. Asimismo, los casos en la cabecera aumentan debido a que los habitantes de zonas rurales llegan con la enfermedad y deben esperar varios días para poder recibir medicamentos.

También le puede interesar: Disponen de $256 mil millones para prestar a las EPS e IPS en medio de la pandemia

Timbiquí ya había vivido, en 2017, un brote de malaria significativo, pero la cifra de contagios fue más baja y no existía tampoco el temor adicional de la pandemia del coronavirus. “Tenemos niños entre uno y 17 años con la enfermedad. Nos sigue preocupando que tengamos personas con malaria a quienes no les hemos entregado los medicamentos”, explica la mandataria local, quien el pasado 15 de mayo hizo un llamado al Gobierno, insistiendo en que no tenían los medicamentos suficientes para atender el brote. Asegura que a la fecha no han podido suministrar el tratamiento a 300 personas; una situación delicada si se tiene en cuenta que, —según la OMS— si no se trata rápidamente, la malaria puede poner en peligro la vida del paciente, pues altera el aporte de sangre a órganos vitales.

Desde la Alcaldía municipal han mantenido reuniones virtuales con los entes departamentales de salud para establecer una ruta de atención y contención. Se espera que puedan coordinar brigadas de fumigación, toma de pruebas de la enfermedad y entregar toldillos, para evitar las picaduras de los mosquitos.

“Desde la administración hemos decretado el estado de emergencia sanitaria, ni siquiera es por el tema del coronavirus sino por el brote de malaria. Eso también nos va a permitir comprar pruebas rápidas con el propósito de hacer un tamizaje que nos muestre la realidad de lo que tenemos en materia de COVID-19”, explica Amú.

También le puede interesar: COVID-19: los retos en protección del medio ambiente​​​​​​​

En el marco de la pandemia por el coronavirus, solo se han tomado ocho pruebas rápidas para COVID-19 en el municipio caucano. Dos de los pacientes son sospechosos para la enfermedad, por lo que están a la espera de los resultados desde el Instituto Nacional de Salud. A su vez, el hospital de Timbiquí E.S.E. Occidente está gestionando la compra de mil pruebas para coronavirus.

También preocupa el estado de la infraestructura hospitalaria: solo hay doce camas, quince enfermeras auxiliares y cuatro médicos generales; en la zona rural de Puerto Saija y Santa María hay dos puestos de salud atendidos por una enfermera auxiliar cada uno. “Esa es la capacidad instalada. Nos han explicado que es imposible tener una UCI, por las condiciones y el nivel de nuestro hospital”, cuenta la mandataria de los timbiqueños. Amú agrega que desde el municipio han pensado hacer parte del proyecto de la Gobernación del Cauca que busca ampliar la capacidad en la UCI del hospital San José, de Popayán, y así tener espacios para atender a pacientes que lleguen de los 42 municipios del departamento.

Entre tanto, los habitantes esperan que la ayuda llegue también del Gobierno nacional y se establezca una ruta para atender la emergencia sanitaria y evitar que la crisis se agrave con contagios de coronavirus: “Hemos sido olvidados desde hace décadas y esta pandemia es el momento para que puedan resarcir toda esa deuda histórica con la población negra. Hemos sido desatendidos en todos los niveles. Eso es lo que ha llevado a que nuestra gente tenga tanto sufrimiento; acá nosotros vivimos prácticamente es porque ya nos hemos vuelto resistente a muchos tipos de enfermedades”, concluye el líder comunitario.

920631

2020-05-21T21:00:00-05:00

article

2020-05-21T21:00:02-05:00

[email protected]

coronavirus

Martín Elías Pacheco - @martineliasp

Nacional

Timbiquí: entre malaria y COVID-19

35

7157

7192