Vitamina C e ibuprofeno para enfrentar el COVID-19, ¿una mala idea?

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Estas semanas muchos colombianos desocuparon los estantes de los supermercados donde estaban estos productos. Pero, realmente, ¿tienen un beneficio?

A medida que han incrementado los casos de coronavirus en Colombia, las largas filas frente a los supermercados se han multiplicado. También las fotografías de estantes vacíos. El pánico, que parece extenderse mucho más rápido que SARS-COV-2, ha hecho que muchos colombianos se apresuren a llenar sus despensas. Entre la larga lista de productos hay un par que, con frecuencia, está en su lista de artículos necesarios para enfrentar las próximas semanas: la vitamina C y el Ibuprofeno. El rumor de que pueden ser útiles para prevenir y aliviar el COVID-19 se ha extendido por redes sociales y cadenas de WhatsApp, pero lo cierto es que es únicamente eso: un rumor más. (Lea Esta es la situación del coronavirus en Colombia en tiempo real)

En estos días, escribía Robert H. Shmerling, profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, que hay una gran preocupación por la rápida propagación del virus y por el aumento de casos, pero en medio de todo de lo que está sucediendo hoy es particularmente importante obtener información confiable. En su artículo, publicado en un blog de la universidad, hacía un recuento de las principales afirmaciones que coqueteaban más con el mundo de la charlatanería que con el de la medicina. Una de ellas señalaba que el SARS-COV-2 era un virus fabricado en un laboratorio. Otra indicaba, justamente, que para prevenir la enfermedad que causa, el COVID-19, hay que tomar vitamina C. (Lea No actúe como el irresponsable paciente 31)

Vitamina C, ¿inútil?

Es difícil rastrear las razones por las cuales la vitamina C, vendida en pastillas masticables y en píldoras solubles en agua, se popularizó entre la población a la hora de prevenir y "tratar" la gripa. Uno de los motivos que suelen ser mencionados apuntan a una frase que pronunció con cierto desparpajo Linus Pauling, premio Nobel de Química en 1954. “La vitamina C”, dijo, “ayuda  evitar el resfriado”. 

Otra razón es la publicidad. En palabras de Juan Camilo Mesa, nutricionista dietista y microbiólogo, “el mercadeo ha asociado el consumo de vitamina C con el aumento de las defensas cuando no hay evidencia que compruebe esa relación”.

La muestra de ello la solemos ver con frecuencia en comerciales de radio y televisión: “Sin importar si sale el sol o la lluvia estoy tranquila porque les doy [a mis hijos] cada mañana vitamina C… que los protege y les encanta”, dice una “mamá” en una propaganda de una reconocida farmacéutica. 

Es posible que esa publicidad haya impulsado a los colombianos a agotar los inventarios de esta vitamina en varios supermercado y farmacias en estos últimos días. Para quienes lo hicieron hay una mala noticia: no tendrá ningún efecto ni para evitar ni para tratar el COVID-19. (Lea Pruebas de laboratorio, uno de los secretos del éxito frente al coronavirus)

“No por consumir más vitamina C va a mejorar el sistema inmune”, explica José Julián López, director del Centro de Información de Medicamentos de la Universidad Nacional. “Si consume una cantidad superior a la que requiere su cuerpo, en realidad no va a producir ningún efecto. Eso es absolutamente falso. El organismo toma la cantidad que necesita, que suele ser entre 75 y 90 miligramos (en adultos) y el resto la expulsa a través de la orina”. Cada pastilla que venden en las droguerías tiene unos 500 mg.

Como cuenta Mesa, el mejor camino es buscar la vitamina C en las fuentes verdaderas: las frutas y la verduras. “Una alimentación balanceada nos da el porcentaje suficiente de esta vitamina”, complementa López. 

“Si bien la vitamina C ha sido durante mucho tiempo un remedio popular para el resfriado común, los estudios de investigación demuestran que en la mayoría de las personas los suplementos de vitamina C no reducen el riesgo de resfriarse. Sin embargo, quienes los toman con regularidad podrían sufrir resfriados de duración levemente menor o síntomas algo más leves al resfriarse. El consumo de suplementos de vitamina C tampoco parece ser de utilidad una vez que comienzan los síntomas del resfriado”, señala un documento de la Oficina de Suplementos Dietéticos del National Institutes of Health (NIH) de Estados Unidos. 

Hay, además, otro punto que le inquieta a Mesa: el azúcar de estas pastillas. A sus ojos, es un motivo suficiente para no dársela a los niños. “Mucho menos a menores de 2 años”, dice.

¿Alguien que consuma en exceso vitamina C puede tener dificultades? Es poco probable que eso suceda, pero las dosis excesivamente altas pueden generar algunas complicaciones. “Puede causar diarrea, náuseas y cólicos estomacales. En las personas que padecen hemocromatosis, un trastorno que provoca una acumulación excesiva de hierro en el organismo, la vitamina C en dosis elevadas podría empeorar el exceso de hierro y dañar los tejidos del cuerpo”, se lee en el documento del NIH. Una dosis alta quiere decir 400 mg en niños de 1 a 3 años, 1.200 mg de 9 a 13 años y 2000 mg en adultos. 

Ibuprofeno y “fake news”

Un tweet del Ministro de Salud francés, Olivier Veran, generó hace unos días una gran controversia: “Tomar medicamentos antiinflamatorios (icomo Ibuprofeno) podría ser un factor agravante de la infección [del COVID-19]. Si tiene fiebre, tome paracetamol. Si ya toma medicamentos antiinflamatorios o tiene dudas, consulte con su médico”. 

La recomendación de Veran fue criticada en redes por la falta de evidencia que la respaldaba. Días antes una cadena había circulado por WhastApp en Colombia conun mensaje similar: “En Italia y Francia han descubierto que personas que han fallecido  por COVID-19 han tomado ibuprofeno y ocasiona que el virus se potencie 5 o más veces”.

Pero a medida que se expandía ese mensaje, varias organizaciones empezaron a aclarar la confusión. Una de ellas fue la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. En su página web publicó un breve comunicado: “No existe ningún dato actualmente que permita afirmar un agravamiento de la infección por COVID-19 con el ibuprofeno u otros antiinflamatorios no esteroideos, por lo que no hay razones para que los pacientes que estén en tratamiento crónico con estos medicamentos los interrumpan”.

En la discusión terminó participando, incluso, la Organización Mundial de la Salud (OMS): “La OMS conoce las preocupaciones sobre el uso de ibuprofeno para el tratamiento en personas con COVID-19. Estamos consultando con médicos que tratan a los pacientes y no estamos al tanto de los informes de ningún efecto negativo, más allá de los habituales que limitan su uso en ciertas poblaciones”, señaló en Twitter.  

¿Quiere eso decir, entonces, que hay que salir a comprar Ibuprofeno, como lo han hecho varios colombianos? No. Este medicamento, que está en la lista de los llamados medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINES), como el diclofenaco, tiene serios efectos adversos si se toma en dosis altas o se consume de manera incorrecta. 

“Hay suficiente evidencia que muestra que tomarlo en exceso puede causar problemas gastrointestinales, cardíacos o renales. Se han identificado casos de personas con gastritis hasta con perforación gástrica”, dice Carlos Calderón, profesor de farmacología de la Universidad del Rosario. “Además, si la persona que lo toma es hipertensa, puede disminuir la eficacia de los antihipertensivos. Mi recomendación es que lo compren con asesoría médica. Quizás, es mejor opción tomar acetaminofén si alguien llega a presentar fiebre, pero con precaución porque en exceso también puede generar daño hepático”, complementa José Julián López.

Lo ideal, le había dicho a este diario el Invima hace unos meses, es que el Ibuprofeno, presente en populares medicamentos como el Advil, se consuma en dosis muy bajas (200 miligramos) y en el menor tiempo posible (máximo 3 días). 

De hecho, entre 2002 y 2018 hubo en Colombia 354 reportes de eventos adversos relacionados con el ibuprofeno. Ese último año generó ventas  de casi $140 mil millones. 

Hace unos días el Invima publicó un boletín haciendo una aclaración que también buscaba parar toda esta ola de desinformación: "A la fecha no existe trataminto farmacológico para prevenir o curar el COVID-19, ni evidencia científica concluyente relacionada con efectos adversos asociados al consumo de Ibuprofeno y otros medicamentos AINES para tratar esta enfermedad".

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