La educación y el empleo formal, estrategias para erradicar la pobreza

Desde hace 31 años se celebra el Día Internacional de la Erradicación de la Pobreza, su propósito ha sido erradicarla y contribuir en estrategias que permitan cumplir la Agenda 2030.

El 17 de octubre se conmemora el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza.

El 17 de octubre de 1987, Joseph Wresinski, sacerdote francés y fundador del Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo, hizo un llamado para manifestarse a favor de los Derechos Humanos y la libertad en honor a las víctimas de la pobreza, el hambre, la violencia y el miedo. A la plaza del Trocadero, ubicada en París, acudieron más de 100.000 personas para proclamar la pobreza como una violación a sus derechos y para exigir la unión de esfuerzos para garantizar su respeto.

Cinco años después, la Asamblea General de las Naciones Unidas, inspirada en esa convocatoria, declaró el 17 de octubre como el Día Internacional de la Erradicación de la Pobreza con el propósito de promover mayor conciencia sobre las necesidades para erradicarla.

Desde entonces, para la ONU esta es una fecha que representa “una oportunidad para reconocer el esfuerzo y la lucha de las personas que viven en la pobreza, una ocasión para que den a conocer sus problemas y un momento para que ellas mismas sean las primeras en luchar contra la pobreza”.

Sin embargo, según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, más de 800 millones de personas en el mundo aún viven con menos de 1,25 dólares diarios y muchos no tienen acceso a agua potable, alimentos y saneamiento adecuado. El problema va más allá cuando se entiende que la pobreza no es solo un tema económico, sino que es un fenómeno que afecta las capacidades básicas para vivir con dignidad.

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Con el interés de trabajar mancomunadamente, el 25 de septiembre de 2015, líderes mundiales se reunieron para adoptar un conjunto de objetivos globales que permitan erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad. En los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que se deben alcanzar en los próximos 15 años, la erradicación de la pobreza es la prioridad.

“Para lograr este Objetivo de acabar con la pobreza, el crecimiento económico debe ser inclusivo, con el fin de crear empleos sostenibles y de promover la igualdad”, afirma la ODS en su página web.

Trabajo decente para erradicar la pobreza

En el informe que presentó la OIT en mayo de 2016 sobre las perspectivas sociales y el empleo en el mundo, concluyó que “el problema de la pobreza crónica no puede resolverse sólo a través de transferencias de ingresos; más y mejores empleos son cruciales para alcanzar este objetivo”. Así mismo, Guy Ryder, director general de OIT, expresó que sólo mejorando la calidad de empleo y creando nuevos empleos decentes es posible superar las condiciones de vida precaria.

El informe presentado este año señala que, aunque el desempleo mundial se ha estabilizado, la economía mundial aún no crea empleos decentes suficientes, por lo que es necesario seguir desplegando esfuerzos para mejorar la calidad de empleo y por ende la calidad de vida de los trabajadores y sus familias.

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Los jóvenes combaten la pobreza

Según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), para que un niño pueda salir de la pobreza en Dinamarca se necesitan 2 generaciones, en Finlandia 3 y en Estados Unidos 5. Mientras que, en América Latina, se deberá esperar 6 generaciones en Chile, en Argentina y Brasil 9 y en Colombia 11.

En otras palabras, para que un niño pueda tener una mejor calidad de vida en Colombia tienen que pasar 330 años. Las cifras resultan decepcionantes para la directora de la OCDE, Gabriela Ramos, quien cree que “el problema es que hay un crecimiento excepcional de la riqueza, pero vemos al mismo tiempo que hay familias que siguen atrapadas en la pobreza o en trabajos informales de mala calidad".

Ramos también agrega que es difícil salir de la pobreza cuando no se tiene educación de calidad, pues “la educación de baja calidad genera empleos de mala calidad y así se reproduce el ciclo”.

Lyana Latorre, directora de Corporate Social Engagement en Arcos Dorados (McDonald’s), cree que la mejor manera de eliminar la brecha de los jóvenes para acceder a empleos formales, y por ende ayudarlos a superar el ciclo de pobreza, es la educación. “En Latinoamérica todos los países debemos propender porque los jóvenes puedan terminar la secundaria, porque se reduzca la deserción escolar y la calidad que reciban en la educación sea buena. Porque es ahí donde desde el mercado laboral y el sector privado los podemos acompañar para ofrecerles un primer empleo de calidad y continuar desarrollando sus habilidades”.

En 2017 la UNESCO presentó un informe que indica que la tasa de pobreza mundial podría reducirse a la mitad si las personas terminaran sus estudios secundarios. El documento Reducir la pobreza mundial a través de la educación primaria y secundaria universal, demostró la importancia de reconocer que la educación es la clave para acabar con la pobreza en todas sus formas y latitudes.

Los jóvenes son el motor que impulsa el crecimiento y desarrollo económico, por ello la necesidad por acercarlos a oportunidades como las que encuentran, por ejemplo, en Arcos Dorados. Para Francisco Staton, director general de McDonald’s Colombia, uno de los grandes desafíos de nuestro país es superar el desempleo juvenil. En diálogo con este diario, Staton dijo que “lo más importante que le podemos ofrecer al país son oportunidades y puntualmente a los jóvenes (…) por eso lo que hacemos es brindar empleo formal, con todas las prestaciones sociales y sin exigirles experiencia previa”.  

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