Ya casi estamos en el mundial…

Alexandra Santos, presentadora de /Zona Trendy Colombia/, del canal E!, es nuestra columnista de deportes invitada. Así vivió ella el partido la semana pasada contra Ecuador.
Ya casi estamos en el mundial…

Partido definitivo para Colombia… Después de 16 años, nuestra selección está cerca de un mundial. Con jugadores de peso y grandes promesas. Las expectativas a mil, el estadio lleno. Barranquilla estaba más caliente que nunca, esa energía que emanaban los hinchas se podía sentir; en las tribunas, en sus calles y en su ambiente. La ciudad se vestía de amarillo para apoyar a esos once  hombres que después de 90 minutos se podrían consagrar como héroes.

Mientras un país entero esperaba el sonido del silbato que le daba comienzo a esa batalla casi definitiva, el destino quería hacernos esperar. Mientras la lluvia caía con toda su fuerza casi hasta deshacer la grama, en las tribunas todos le apostaban a si Falcao estaría o no, y, de no ganar, cuál sería la estrategia perfecta para clasificar.

5:00 p.m., el árbitro revisa la cancha, toma medidas y da luz verde… ¡Llegó el momento de jugar! Tribunas arriba, a gritar y a rezar, porque esta vez Colombia tiene que ir al mundial.

Colombia toma el balón. Una y otra y otra vez. Ecuador se defiende, con el conocimiento de que estar en territorio enemigo pero con la fuerza que les ha dado su futbol en los últimos años.

Los hinchas, confiados, porque a pesar de todos los pronósticos, Falcao jugó. El cronómetro seguía avanzando, doblando la velocidad de los jugadores, con el marcador en ceros. Después de varias jugadas sin concretar, Falcao demuestra una vez más por qué lo llaman “Tigre”, olvidando su lesión por su hambre de gol. Máximo Banguera no logra detener totalmente el balón, que por su potencia se escapa y termina en los pies de uno de los más jóvenes pero más temidos: James Rodríguez… ¡GOL!

Segundo tiempo. Las esperanzas crecen y se transforman en confianza. Más de uno piensa en cómo va a hacer para viajar a Brasil, qué amuletos va a llevar y qué ciudades podría conocer. Acá el presupuesto pasa a un segundo plano porque ahora hay que hacer hasta lo imposible para ir al mundial, así no se haya acabado el partido.

Pero ¡qué sorpresa! Entraron perdidos, descontrolados. De pronto se empezó a desvanecer el esquema manejado perfectamente por la Selección en los últimos meses. Ecuador aprovechó y se puso el traje de verdugo para hacernos sufrir los 45 minutos del segundo tiempo. La figura, entonces, fue Ospina, que con sus vuelos nos devolvía el aire y los planes de estar en Brasil. Con cada llegada de los azules al arco, los hinchas desarrollaban estrategias en el campo, los cambios que había que hacer, los jugadores por reemplazar. Aquí no había Peckerman que valiera porque la formación ideal la tenía cada uno en casa.

Cumplidos los 45 minutos, se sumaron cinco más. Los más eternos de la historia. Tan largos que incluso en el estadio se empezó a celebrar unos minutos antes del anhelado pitazo final.

¿Nos abrazamos? ¿Lloramos? Es casi una realidad que Colombia vuelve de nuevo a las grandes canchas, a las del mundial.

@Santosalexandra