Grand Theft Auto V, un videojuego de producción cinematográfica

Recaudó 800 millones de dólares en su primer día, superando el primer fin de semana de Titanic y Avatar que hicieron 249 millones entre las dos.
Grand Theft Auto V, un videojuego de producción cinematográfica

El encanto de los videojuegos está en la capacidad que tiene el jugador de ponerse en los zapatos de otro. Y esta sensación la logran unos más que otros, como la franquicia de Grand Theft Auto. Si en el 2007 sacudió la industria de videojuegos con su libertad de acciones, ahora lo hace de un modo más real. No importa que sus protagonistas sean distintos en cada entrega; su esencia se mantiene: un pillo cuyo objetivo es cumplir misiones para mafiosos, tiene la capacidad de golpear y robar carros para llegar a un lugar determinado en una ciudad ficticia. En el camino habla, gana dinero, encuentra armas, soporta trancones y se topa con peatones a quienes puede agredir a su antojo. En cada tarea, la dificultad aumenta hasta terminar la historia.

Sin embargo, el salto cualitativo sucedió en el 2001 con Grand Theft Auto III. El creador de la franquicia, el estadounidense David Jones, le pasó la antorcha a los hermanos ingleses Sam y Dan Houser para continuar su desarrollo. Y ambos revolucionaron el juego: la cámara se acercó más a Claude, el protagonista asaltabancos. El juego comienza con su escape de prisión. El jugador se embarca en una aventura criminal que incluye robos, tráfico de drogas y dinero y operaciones sicariales. La tecnología de principios de siglo permitió a sus productores incorporar voces de actores profesionales a los personajes, acciones recreadas en casi todos los planos cinematográficos, música acorde a la escena y una iluminación propia de una película de gánsters, dependiendo de si están en la ciudad costera Los Santos, inspirada en Los Ángeles, o en la oscura Liberty City, imagen y semejanza de Nueva York. Entonces el público, hasta los detractores de videojuegos, lo empezaron a tomar en serio.

A raíz de sus mejoras técnicas se dio un paso gigante con la experiencia del usuario; aunque en los años noventa también se habitaba la piel de un maleante, en esta oportunidad –y en las entregas venideras– su participación era tan real que para algunos padres las películas de acción ya no eran las únicas influyentes en el mal comportamiento de sus hijos. Con Grand Theft Auto los videojuegos dejaron de ser simple entretenimiento. La elaboración de su quinta parte, que duró cinco años y se acaba de estrenar en todo el mundo, costó 265 millones de dólares, más que Avatar, la película más cara de la historia del cine (237 millones de dólares). En ella, aparte de programadores, productores, guionistas, directores de arte y editores, participaron reconocidas bandas de música electónica, como Tangerine Dream.

«Hemos visitado California muchísimas veces, recorriéndola de punta a punta, hablando con todo tipo de expertos –desde criminólogos y estudiosos de la mafia hasta arquitectos– e intentando absorber el ambiente y la energía del lugar de primera mano, de forma que fuéramos construyendo nuestras propias impresiones. Es el lugar más filmado de la tierra, el epicentro de la cultura pop y donde se han materializado los deseos y decepciones del siglo XX», dijo el guionista Dan Houser en una entrevista.

GTA V

Él, junto a su hermano mayor Sam, dejaron de ser solo los pesos pesados de los videojuegos para convertirse en los duros de la industria del entretenimiento. Los dos han formado un imperio llamado Rockstar Games, un estudio volcado a la creación y perfección de juegos de video. Han ganado tanto dinero que Dan vive en el apartamento neoyorkino que perteneció al escritor Truman Capote en los años sesenta.

«GTA V no es territorio para héroes. Nuestro juego consiste en cosas como robar coches o asaltar bancos. El jugador actual se identifica mejor con este tipo de personajes, los malos. La era de los héroes convencionales ha tocado a su fin. El juego es tan grande que pasar tanto tiempo adoptando el rol de un héroe absoluto sería muy aburrido», confesó. Michael, Franklin y Trevor, los nuevos protagonistas, ofrecen una experiencia que se trifurca en sus disímiles personalidades.

El primero es un padre de familia que no puede vivir sin meterse en problemas, el segundo es un pandillero pura sangre y el tercero un psicópata canadiense dispuesto a poner patas arriba una ciudad. La alianza de los tres fue el título más esperado del año a pesar de los 60 dólares que cuesta tenerlo. Y, como en las otras diez ediciones, no defraudó a sus seguidores, que lo ven como una plataforma que se puede comparar con filmes de Tarantino y Brian de Palma, y no con otros videojuegos.