Para estar a la altura del mundial, se necesita algo más que fútbol

CROMOS sugiere seis puntos a los dirigidos por José Pékerman para encarar el mundial. 
Para estar a la altura del mundial, se necesita algo más que fútbol

La próxima Copa del Mundo iniciará el próximo 12 de junio. Que los preparativos no agarren a la selección en fuera del lugar. Hay que aclarar que, por la imprevisibilidad del fútbol, aún tomando muchos recaudos un equipo puede quedar eliminado en primera ronda.

1. Conocer la historia para no repetir errores del pasado

 

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Francisco Maturana

“Con ustedes no va a pasar nada. Tienen un buen equipo, pero no tienen historia”, dijo en privado Franz Beckenbauer a Francisco Maturana antes de comenzar Italia 90. “Historia es aquella cosa que hace que en el momento complicado usted no dé el ciento por ciento, sino el 120, y esa historia no se consigue jugando, se consigue viendo”, continuó el alemán. Y aunque tuvo razón, Colombia terminó haciendo la mejor de sus presentaciones en mundiales. Cayó en segunda fase al perder 2 a 1 ante Camerún. “Usted va a Brasil y cualquiera tuvo un hermano o un primo o un vecino que jugó un Mundial. Dígame, su figura, Iguarán, ¿a quién vio jugar en un Mundial? ¿Y Rincón?, ¿y Valderrama?”, cerró Beckenbauer. Hoy, a veintitrés años de ese torneo, sus palabras siguen vigentes. Los futbolistas deben conocer su historia deportiva para superarla. La idea es no repetir errores del pasado. El camino ya está allanado, la responsabilidad ahora es ir paso a paso: clasificar a segunda ronda. Hay que tener presente que nuestra selección es Colombia, no Brasil ni Alemania. A nivel internacional, la presión es menor y hay que saber aprovecharla. 

 

2. Que los derechos de imagen de unos pocos no afecte al grupo

Línea por línea, los jugadores de la selección son estrellas en sus ligas. La mayoría sabe lidiar con la fama; sin embargo, con la ida al mundial, para algunos empezarán a llover millones. Unos más que otros, recibirán dinero por publicidad. Un camerino también es una danza de egos. En la selección Colombia, Pékerman ha construido una familia. Ojalá la unión en el grupo se mantenga incluso después de Brasil 2014. Que no importe si Falcao recibe más dinero por derechos de imagen que el resto de compañeros que, como él, lo dieron todo en la cancha para estar entre las mejores selecciones de Suramérica.  

De ser posible, esta Colombia debe repetir la buena energía que tuvieron sus antecesores en Italia 90. Humildad y trabajo caracterizaron al grupo encabezado por Carlos "El Pibe" Valderrama y Arnoldo Iguarán. 

 

3. El fantasma del Tino en Francia 98

 

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Faustino Asprilla

Es poco probable que a uno de los dirigidos por José Pékerman le dé por renunciar en plena concentración mundialista. Pero el fantasma de Faustino Asprilla, que armó maletas y renunció luego de su sustitución frente a Rumania, en el primer partido de Colombia en Francia 98, todavía ronda el camerino de la selección. No es por ser ave de mal agüero, pero hay que ser incisivo a la hora de no repetir los errores del pasado. El comportamiento de uno, por más que sea bueno o malo, influye directamente en el grupo. Por fortuna, hoy Colombia se maneja como una familia. ¡Hasta el difícil Teo Gutiérrez es un alma de Dios! Eso se nota en las celebraciones cuando alguno convierte un gol. La alegría es compartida.

4. Ojo con el mediocampo y valorar otros jugadores

 

valencia

Edwin Valencia

Chile terminó de destapar uno de los grandes problemas de la selección: el mediocampo. La línea defendida por Carlos Sánchez y Abel Aguilar fue la más floja del partido. Desde que Edwin Valencia no volvió a ser tenido en cuenta, Pékerman no ha podido encontrarle reemplazo. Posiblemente Fredy Guarín o Aldo Leao Ramírez se asocien mejor con Sánchez que el mismo Aguilar. La selección tiene menos de un año para probar otras opciones. También hay que mirar los relevos de Camilo Zúñiga y Pablo Armero. A estas alturas no hay una figura definida para suplirlos en caso de emergencia. Santiago Arias, del PSV holandés, ya fue llamado y contra Paraguay debe demostrar que es firme candidato. Y por la banda izquierda ¿quién podrá defendernos? Uno de los que levanta la mano es Vladimir Marín, jugador del Deportivo Cali. Experiencia y buena pegada de media distancia le sobran al lateral paisa.  

Otros colombianos que están esperando convocatoria son Dayro Moreno, Víctor Ibarbo y Éder Álvarez Balanta. Todos son figuras en sus equipos y quién quita que también funcionen en los once titulares de Pékerman. 

5. Suecia, Croacia, Turquía y Uruguay, selecciones de perfil bajo y modelos a seguir

 

ESPAÑA-CROACIA

Davor Suker con Croacia en el mundial de Francia 98.

Al igual que los escandinavos en Estados Unidos 94, los croatas ocuparon el tercer puesto en Francia 98. Idéntico lugar repitieron los turcos cuatro años después, en Corea-Japón 2002. Un escalón más abajo, fuera del podio mundialista, están los uruguayos. Todavía se recuerda su cuarta posición en la última cita orbital, realizada en Sudáfrica. Desde ahora es pretencioso pedirle a Colombia que logre cualquiera de las presentaciones de las selecciones mencionadas. No obstante, su ejemplo debe servirle para que se tome la copa mundial en serio a pesar de que los favoritos sean otros. En su momento, suecos, croatas, turcos y uruguayos no llegaron como protagonistas, pero sorprendieron con creces cuando se les puso a prueba. ¿Por qué no soñar entonces con una Colombia ganando dos partidos luego de superar primera ronda? De ser así, estará entre los cuatro mejores. 

6. Proteger a los jugadores de la prensa

 

PARAGUAY FÚTBOL BRASIL 2014

La prensa nacional ha estado presente en los mundiales aunque la selección no haya clasificado. Con su regreso tras 16 años de ausencia, es entendible la necesidad mediática de seguir sus pasos. Desde que Pékerman asumió como director técnico, ha sabido dosificar el contacto de los suyos con los periodistas. Al principio fue criticado, pero el tiempo le dio la razón. Duela a quien le duela, en Brasil 2014 debe continuar con su política proteccionista. En una copa del mundo no hay margen de error y los jugadores deben mantenerse concentrados. Que la euforia mundialista sea patrimonio de los periodistas y los hinchas. Y punto.