«En el colegio me matoneaban por tener cáncer» Juan Pablo Socarrás

El diseñador colombiano sobrevivió la enfermedad. Aquí te contamos su historia.
«En el colegio me matoneaban por tener cáncer» Juan Pablo Socarrás

Además de ser uno de los creativos de moda más exitosos del país, Juan Pablo Socarrás es reconocido por dar conferencias y consultorías a nivel nacional e internacional sobre moda y tendencias. Así mismo trabaja con comunidades artesanales, indígenas y afro descendientes de todo el país.

Pero más allá de la moda, la historia de Socarrás está llena de lucha y ganas de vivir. Todo empezó cuando tenía 7 años una mañana como cualquier otra. «Me estaba bañando y encontré unas pequeñas bolitas en la ingle y les dije a mis papás. Desde ese momento cambió mi vida» cuenta el diseñador. «Mi papá es médico. Empezamos con mil exámenes, primero me hicieron una biopsia. De allí me llevaron a Estados Unidos a hacerme una cirugía y al volver a Colombia, llegó el resultado diciendo que la muestra no había sido suficiente y teníamos que volver. Los médicos creían que tenía cáncer. Mi papá habló con colegas y le dijeron que no viajara, que era muy costoso otra vez hacer una cirugía y que en Colombia estaban preparados para hacer esa tipo de cirugía».

Finalmente Juan Pablo fue operado acá y los resultados no fueron alentadores. «Me hicieron un vaciamiento total inguinal derecho. Mi vida cambio, dejé de hacer deportes, no iba casi al colegio»

A los 14 años, se dio cuenta de que su crecimiento no era normal. «Empezaron a hacerme exámenes y descubrieron que de nuevo, tenía masas. El resultado: era un histiocitoma fibroso maligno inguinal derecho, un cáncer que le da solo adultos mayores» explicó Socarras.

No es fácil asumir a tan corta edad que algo anda mal y más cuando los niños sólo piensan en jugar y crear mundos fantásticos. Su adolescencia fue muy dura. «Mi estatura era la de un niño de 12 años, así que inicié una tratamiento para crecer. Me sentí tan feliz».

«Luego empecé la radio terapia: 30 sesiones con vómitos y mareos. Iba al colegio con la piel llena de quemaduras. Durante esa etapa sufrí lo que ahora llaman matoneo o bullying. Los niños me molestaban y me llamaban canceroso. El colegio fue una época nada agradable para mí. Después a los 18 años, me hicieron otra cirugía y terminé graduándome en silla de ruedas» cuenta Juan Pablo con una calma que parecía tapar una tristeza profunda.

Sin embargo Juan Pablo sobrellevó el duro proceso con una «gran sonrisa soñando que todo iba estar bien. No fue fácil tantas cirugías exámenes, pastillas, tratamientos y menos por mi edad». Su gran sueño de ser diseñador de modas lo ayudó a recuperarse, cuenta que «como pasaba la mayoría del tiempo en casa, pintaba zapatos y vestidos».

«Tenemos que vivir el aquí y el ahora». Ese es su lema, lo tiene plasmado en cada uno de sus diseños. Además de ser sobreviviente, Juan Pablo está vinculado a iniciativas que luchan con la detección temprana del cáncer de seno, como la Pasarela Rosa y la tradicional Caminata Avon.

«Me encantaría hacer una colección completa inspirada en ese duro momento que pasé y tengo tantos sueños por cumplir – confiesa el diseñador – Todos los días tengo uno nuevo, pero por ahora quiero tener una fundación y consolidar mi marca. Mi gran sueño es desarrollar un país a través del diseño».