Cincuenta años después de los Beatles

*Esta es la historia de cómo la agrupación británica saltó a la fama en Estados Unidos. Hoy se conmemoran cincuenta años de su llegada a Nueva York.*
Cincuenta años después de los Beatles

Han pasado cincuenta años desde que aterrizaron en Nueva york. Fue el 7 de Febrero de 1964. Ellos eran cuatro y los que los esperaban afuera del avión, agolpados detrás de un muro de contención eran miles, muchos más que miles. Venían a invadir a América, ‘that great America’, aunque ellos no lo supieran todavía. Fueron ellos, primero, los que con sus guitarras y su batería decidieron cruzar el Atlántico, fueron ellos con sus sonrisas y con sus drogas bajo el brazo los que iniciaron la famosa British Invasion en los Estados Unidos. Y aunque luego vinieron más músicos británicos a pisar suelo norteamericano, a ellos no se les olvida. Ni en Estados Unidos ni en el mundo. Los Beatles, gritaban, a  Los Beatles ‘los amamos’. Así decían las pancartas que se elevaban con el viento en el aeropuerto J.F Kennedy. Nadie lo podía creer. «Fue como si un gran pulpo con tentáculos estuviese atrapando el avión y atrayéndonos hacia el suelo de Nueva York. Un sueño» contaba Ringo Starr en el documental The Beatles Anthology. 

Un sueño para ellos, un sueño para los que los veían descender del avión y un sueño para todos los televidentes que los vieron tocar en vivo en el Ed Sullivan Show, el 9 de Febrero, dos días después de su llegada. “Oh yeah, I’ll tell you something / I think you’ll understand/ When I say that something/ I wanna hold your hand”, cantaban, “You’ll let me hold your hand/ Now let me hold your hand/ I wanna hold your hand”, y se paraban frente al micrófono, con el pelo sobre su frente, tan seguros de sí mismos, tan jóvenes, tan ellos. Levantaron el ánimo de la gente justo 77 días después de la muerte de Jhon F. Kennedy, cuando eran muchas cosas las que estaban ocurriendo; el avance de la guerra de Vietnam, el movimiento de los derechos civiles, la inflación que cada vez subía más. Una preocupación detrás de otra y así. Ellos cuatro lograron que la gente se olvidara de todo por un momento, que se olvidaran de su vida en medio de tanto drama y que cantaran, en su mismo idioma y con su propio acento, las canciones que habían sido producidas en estudios británicos. “She says she loves you/ and you know that can’t be bad / Yes, she loves you/ and you know you should be glad”.  

She loves you fue el éxito que surgió después de I wanna hold your hand, el primer sencillo que cogió fuerza en Estados Unidos y el único que realmente se conocía en el continente americano antes de la llegada del grupo. Fue su presentación en el Ed Sullivan Show y su concierto en Washington, dos días después en el Uline Arena, los que darían a conocer muchas más canciones que ya existían en su repertorio. A las 8: 31  p.m. empezaron a cantar y desde esa hora, en esa noche, y por 50 años más, los Beatles serían inmortales. 

Ahora Washington se prepara para recrear el mismo concierto, en las mismas condiciones en las que se realizó: en el Uline Arena, a las 8:31 de la noche del 11 de Febrero de este año. Y luego se ofrecerá una fiesta en el hotel donde se hospedaron aquella vez, el Omni Shoreham, para conmemorar a la banda que fue y que sigue siendo en los corazones de muchos; aquellos que vivieron en su época y aquellos, también, que los conocieron a través de sus discos. De todos los que se emocionaron con ellos y aún lo hacen, con canciones que dedicaron a sus primeros amores, que los hicieron saltar, que los acompañaron a llorar. 

Otras letras se escuchan ahora, luego de los lamentos de los Beatlenómanos. Primero, por la separación de la banda en 1970,  luego por el asesinato de Lennon en 1980 y, finalmente, por la muerte de Harrison en el 2001. Quedan dos, de los cuatro que fueron, Paul McCartey y Ringo Starr, y ninguno de los dos ha abandonado la música. Siguieron solos con la fuerza que les quedó, que ha sido suficiente. 

Siguieron componiendo por su cuenta y produciendo discos, sus propios discos, sin perder el status ni la actitud. Fueron y seguirán siendo rock-stars, de eso no queda duda. Aún hoy los conciertos y las giras hacen parte de sus agendas. Estuvieron juntos en los Grammys, -  “Play the game, taking chances/ every dance is much the same/Doesn’t matter which event you choose” cantó McCartney mientras Starr tocada la batería y Yoko Ono bailaba desde su silla, como en los viejos tiempos –, y estarán juntos también este 9 de Febrero, sentados de nuevo, 50 años después, dando una entrevista en el Ed Sullivan Theater. 

«And you tell me it’s a cold day in hell when you surrender/for love and a chance to remember/ what we have to hold is more silver and gold/ When I walk with you/ when I talk with you/ Everything will be fine» cantan todavía juntos McCartney y Starr. La canción la compuso Starr para Y Not, un disco que publicó en el 2010 e invitó a McCartney a cantar con él en su primer sencillo, Walk with me. «Cuando camino contigo/ cuando hablo contigo/ todo va a estar bien», dice. Es una canción de caminantes que recuerda, seguramente, la imagen de los cuatro amigos cruzando por Abbey Road, camino al estudio de grabación. Y es que después tantos años, de tantas discusiones, de tantas divisiones, los ex – Beatles le siguen cantando al amor.