La crisis en Venezuela vista por cuatro periodistas colombianos

*Así vivieron cuatro reporteros los momentos más difíciles de las protestas ciudadanas. Las precauciones, los riesgos y las amenazas para trabajar.*
La crisis en Venezuela vista por cuatro periodistas colombianos

Jairo Tarazona, periodista RCN Radio «Tenemos que ocultar los logos para evitar problemas»

 

Jairo Tarazona

Foto por Jairo Tarazona durante el cubrimiento en Venezuela.

La situación es muy compleja. Caracas tiene varios municipios y localidades. Las protestas se focalizan en Chacao, Baruta, Altamira, Chacaito, Las Mercedes, que son barrios de clase media y media alta. En otros sectores más populares, es decir, en un buen porcentaje de la ciudad, hay normalidad, la gente va a trabajar, a estudiar, los que más se perjudican son los habitantes de las zonas donde se concentran las protestas. Hay que tener en cuenta que Leopoldo López y Henrique Capriles fueron alcaldes de Chacao.

Creo que los periodistas magnifican algunos sucesos, no estamos presentando un panorama completo; estamos mostrando solo una visión de la situación. Es cierto que el este de Caracas está ardiendo, pero en las otras zonas hay tranquilidad. Hay mucha desinformación. Por ejemplo, en CNN presentaron imágenes de disturbios anteriores sin decir que las imágenes eran de archivo.

He ido a comer a los restaurantes, hasta el momento, no me ha faltado nada, en los supermercados de esta zona hay agua, pan. No hay la abundancia de antes, pero hay productos. Hay escasez de algunas cosas, pero muchas veces acaparan y los llevan a la frontera porque los venden mejor. El comercio está en malas condiciones, porque no pueden ganar más del 30% en lo que venden. Hay mucho control de precios y eso genera escasez. La devaluación es fuerte.

Yo ingresé como un ciudadano colombiano normal, nunca dije que era periodista, no me lo preguntaron. Nunca fui a tramitar permisos. Como medida de prevención trabajé sin logos del medio, cuando me lo solicitan muestro mi credencial, hasta ahora no he tenido problemas e incluso asistí a una rueda de prensa del canciller Elías Jagua.

Varios medios colombianos han tenido problemas como Red más noticias o NTN 24. Una gran limitación es que el gobierno no da entrevistas, solo las da medios oficialistas. La gente se queja porque no se pueden enterar de muchas cosas y los opositores creen los medios colombianos sirven para difundir lo que pasa.

 

Luis Robayo: fotógrafo AFP «Si te llegamos a coger con los manifestantes, te llevamos preso»

 

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Foto: Luis Robayo durante los últimos disturbios en Cauca, Colombia.

Estuve en San Cristóbal (Estado de Táchira) y no tuve mayores problemas. La Guardia Nacional no se deja fotografiar y para trabajar con ellos hay que hacerlo con precaución. Incluso el primer día me dijeron: “si te llegamos a coger con los manifestantes, te llevamos preso”. Aun así  pude hacer mi trabajo. Por el lado de los manifestantes no hubo problemas porque a ellos les gustaba que la prensa internacional estuviera presente, ya que la prensa venezolana calla muchas cosas.

Para la comida era difícil, porque los restaurantes cerraban temprano, a veces los trabajadores del hotel no podían llegar por los cierres en las vías. Ayer salí a buscar comida y no pudimos encontrar ahí cerca del hotel, nos tocó devolvernos porque nos daba miedo alejarnos mucho. Hay mucha prevención hacia la Guardia Nacional y hacia los colectivos que son grupos de civiles que andan en motos y que dicen que están armados. La gente les tiene mucho miedo, pero no me los encontré.

Hay que tomar precauciones, como evitar a la Guardia. Si me los encontraba les preguntaba si podía tomar fotos y si me decían que no, me iba. Los manifestantes fueron muy generosos con la prensa internacional. A mí me advertían y me mostraban sitios donde me podía esconder para que la Guardia no me cogiera. Y como la mayoría son estudiantes, reciben el apoyo de los vecinos. Nos ofrecían alojamiento, agua, comida, internet. Yo preferí ir al hotel, era riesgoso quedarse en esas casas. Todo el tiempo me movilicé en moto taxi, porque es la única forma de sobrepasar las barricadas; lo hacía con mi equipo guardado, me movía solo lo necesario y por avenidas principales. No uso logos, solo mi carnet de la agencia. Yo soy nacionalizado venezolano, pero entré con mis documentos colombianos, porque si tenía problemas prefería que me deportaran a Colombia.

 

Ricardo Ospina, jefe de redacción de Blu radio «No hay información oficial para los periodistas»

El principal problema es que la información oficial se obtiene viendo televisión, los canales del Estado, como Telesur o Venezolana de Televisión. Es muy complicado tener una entrevista con el presidente Nicolás Maduro o con los ministros. La diferencia del cubrimiento la da la calle, poder salir a ver la realidad, ver a los opositores y a los simpatizantes del gobierno.

Yo ingresé sin problemas, dije que era periodista colombiano. Obtuve una acreditación del ministerio y me hicieron invitaciones a los actos oficiales, pero yo prefería ir a la calle y tomar las declaraciones por televisión, me daba igual.

En las manifestaciones a favor del gobierno hay mucha seguridad. El sábado estuve en cobertura en la parte exterior de Miraflores y puse la grabadora mientras el presidente Maduro les hablaba a las mujeres y en cuatro oportunidades me pidieron identificación. Eso sí fueron muy respetuosos siempre. Pero en una ocasión uno de ellos me pidió que no apuntara la grabadora en dirección a Maduro, me tocó ponerla apuntando para arriba.

Siempre dije que era colombiano y eso no me significó diferencia alguna. Pero tuve un problema durante la cobertura del incidente con el general Ángel Vivas que se atrincheró en su casa para evitar ser capturado por las autoridades. Cuando llegamos ya habían cerrado las calles y cuando estaba pasando una de las barricadas una persona muy agresiva, de civil, me pidió identificación. Yo estaba hablando por teléfono con Bogotá y me rapó el teléfono, habló con mi interlocutor para verificar que lo que yo había dicho fuera cierto, me interrogó;  yo le expliqué. Finalmente se calmaron los ánimos y me dejó seguir. Ahí fue clave que yo estuviera calmado, nunca le reclamé por su actitud y creo que eso sirvió para que se tranquilizara.

 

Carlos Barragán, periodista de Caracol TV «Un grupo de la Guardia Nacional nos encañonó por estar grabando un cacerolazo a las 8 de la noche»

 

Carlos Barragán

Foto por Carlos Barragán en Venezuela.

Nosotros tuvimos problemas desde el ingreso mismo al país. Nos tuvieron dos horas en interrogatorio, tal vez por nuestros equipos. En un momento llegué a pensar que nos iban a devolver en el próximo vuelo. Y eso que tuvimos la precaución de no llevar logos ni marcas. Se las quitamos a todos los equipos y todo el tiempo nos presentamos como miembros de la Alianza Iberoamericana Informativa, de Ecuavisa. A la salida del aeropuerto nos encontramos con vendedores ambulantes que decían que no pasaba nada en la ciudad, pero cuando nos fuimos al hotel y vimos la ciudad sola, era evidente que no era así. Nos tardamos apenas 22 minutos en un desplazamiento que en condiciones normales hubiera sido de más de una hora. El comercio cerraba muy temprano.

Hubo mucha tensión. Durante la cobertura de la primera marcha convocada por el presidente Nicolás Maduro, el sábado 15 cada cuadra, cada 20 metros me preguntaban de dónde venía, los guardias nos grababan y hasta me encontré con funcionarios estatales que me pedían que los entrevistara porque querían que la ministra tal los viera ahí apoyando al gobierno.

Discutí con un funcionario que no permitió que el camarógrafo se subiera a una tarima para hacer una imagen de la multitud. Los nervios estaban crispados, al final terminó pidiendo disculpas. Como medida de prevención nos íbamos al hotel a las seis  de la tarde. Rodábamos el material solo desde allí; nunca hubo problema con las comunicaciones.

Una noche nos quedamos en la calle porque el presidente Maduro convocó una cadena y vimos gente que le hizo cacerolazo y grabamos eso. Al rato, como a las 8:30, cuando íbamos para el hotel en un carro que alquilamos, un grupo de la Guardia Nacional nos encañonó. El conductor no paraba el carro y hubo mucha tensión porque Luis Carlos Vélez y yo le gritábamos que parara, teníamos miedo de que nos dispararan. Nos hicieron bajar, nos pidieron los pasaportes y no teníamos, solo teníamos la cédula. Nos iban a llevar a una estación o algo así. Luis Carlos fue muy conciliador y les explicó que éramos imparciales y aceptó que fue un error salir sin nuestros documentos. Nos tuvieron allí más de 15 minutos, nos dijeron que no era prudente estar a esa hora en la calle. Al día siguiente nos enteramos que esa noche hubo varios muertos, detenidos y desaparecidos.